Juan Barato, colombiano que vive en Zaragoza.

Juan Barato, colombiano que vive en Zaragoza. E.E

Vivir

Juan, transportista colombiano que vive en Zaragoza desde hace 25 años: "Si vienes a España tienes que adaptarte"

El colombiano explica cómo fue emprender en España y su buena experiencia viviendo en la capital aragonesa.

Te puede interesar: Carolina, sevillana que estudia en Zaragoza: "Preferiría menos vacaciones en verano y hacer los exámenes antes de Navidad"

Zaragoza
Publicada
Actualizada

Juan Barato llegó a España en el año 2000; hoy, 26 años después, sigue en el mismo lugar que lo acogió entonces: Zaragoza.

Transportista, autónomo y propietario de Transportes y Mudanzas Juan Barato, SL, asegura que no se ve viviendo en otro sitio. "De aquí no me muevo", afirma con rotundidad.

Juan es colombiano y emprendedor desde muy joven. En su país ya trabajaba por cuenta propia, aunque en un sector completamente distinto. "Yo en Colombia era autónomo también, pero en ropa, vendiendo textil", explica.

Juan tenía un negocio que funcionaba bien, pero reconoce que la falta de experiencia le pasó factura. "Por mi inexperiencia me lo gasté todo y me arruiné", cuenta.

Tras eso, decidió marcharse. Su primera idea fue Estados Unidos, vendió su casa y su moto, pero finalmente acabó en España.

Su primer destino fue Madrid, donde apenas aguantó dos meses. "No me gustó, era muy estresante. Todo el tiempo en el metro, sin cobertura, salía y ya había perdido algún trabajo", relata.

Buscaba algo distinto, una ciudad más manejable. Entonces apareció Zaragoza: "Me dijeron: búscate una ciudad pequeña. Yo tenía una hermana aquí y me vine".

La ciudad le conquistó por la movilidad, la tranquilidad y la calidad de vida, pues "no hay atascos y en 10 o 15 minutos estás en cualquier parte".

Autónomo

Cuando llegó a la capital aragonesa, Juan trabajó en una empresa de mudanzas, cargando y descargando muebles.

Le gustó, y después de pasar por diferentes trabajos de carretillero en la Opel, repartiendo pan, electrodomésticos, colchones o canapés, en 2004 se dio de alta como autónomo.

"Yo decía: después de haber tenido lo mío en Colombia, trabajarle a otro por un sueldo, no. Yo quería emprender", recuerda.

No todo funcionó a la primera. Pero a partir de 2008, con la crisis, se centró en las mudanzas y "ahí sí que me funcionó muy bien". Además, desde ASOLAINT, la Asociación Latinoamericana para la integración, siempre le han echado una mano: "Si necesito trabajadores o cualquier cosa siempre puedo contar con John", asegura.

Furgonetas de Juan Barato S.L

Furgonetas de Juan Barato S.L E.E

Uno de los aspectos más llamativos de su historia es que, aunque le convalidaron el carné de camión colombiano, nunca había conducido uno antes.

"En mi país los permisos de conducir se consiguen fácil, realmente yo empecé a manejar camión aquí, que nunca había conducido uno", explica con naturalidad.

Su padre era camionero y fue su referencia: "Le pregunté cómo se hacía". Juan ya había conducido vehículos pequeños en Colombia, y poco a poco fue aprendiendo.

Reconoce que allí el sistema es muy diferente. En España, en cambio, tuvo que estudiar y formarse: "Aquí aprendí muchas cosas que en Colombia desconocía, como conducir en la nieve", reconoce.

Cambio cultural

Aunque ambos países comparten idioma, hay cosas culturales a las que Juan ha tenido que adaptarse. "Uno viene aquí, y tiene que adaptarse a las condiciones del país", afirma.

"En Colombia uno hace lo que le da la gana, por ejemplo en la conducción si cometes una infracción o algo, lo arreglas con dinero al policía, aquí no", ejemplifica.

Según explica, el carné español está muy valorado en su país:"Tú vas con un carné español y te dan trabajo sin pruebas, porque saben que aquí se aprende bien".

Su empresa, Transportes y Mudanzas Juan Barato, lleva ya 21 años en funcionamiento. El nombre no es casual. “En Colombia mi negocio también se llamaba Juan Barato. Y Barato jala bastante”, dice entre risas.

Juan asegura que ha dado trabajo a mucha gente y que varios antiguos empleados han montado sus propias empresas. "Hay dos o tres empresas aquí en Zaragoza que han sido trabajadores míos, y les va bien", afirma orgulloso.

Aunque al principio invirtió en publicidad en prensa, hoy su principal motor es la recomendación. "Aquí funciona mucho el boca a boca", explica.

Juan vuelve todos los años a Colombia, pero siempre regresa, pues "su vida está en Zaragoza".

Después de casi tres décadas en España, Barato sigue levantándose cada día con ganas: "Estoy muy contento, me gusta mi trabajo", concluye. Y eso, en un oficio que implica cargar vidas enteras en un camión, no es poca cosa.