Óscar y Natalia

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Natalia y Óscar, pasteleros que abren en Zaragoza su segundo local: "Queríamos aprovechar la Navidad, es nuestro motor"

El pasado 17 de diciembre inauguraron la segunda pastelería El Coral en el barrio del Actur, que se une a la de Delicias.

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Zaragoza
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A pesar de no tenerlo planeado y de haberlo rechazado una primera vez, Natalia y Óscar han decidido ampliar su negocio en Zaragoza. Así pues, la pastelería El Coral, con renombre y trayectoria en la ciudad, inauguró el pasado 17 de diciembre su segundo local.

En concreto, ha abierto en el barrio del Actur, en la calle Ildefonso Manuel Gil, 33, cruzando por fin al otro lado del río Ebro y llegando a muchos más zaragozanos. Así se une a la tienda ubicada en Delicias, en la calle Torres Quevedo, 23-25, de la que el matrimonio formado por Natalia y Óscar son dueños desde el 2019. “Él elabora y crea los pasteles y yo los vendo, hacemos una buena combinación”, defiende la titular.

La historia de El Coral no comenzó con ellos, sino que cuenta con más de 40 años de trayectoria, desde 1984. No obstante, Óscar empezó a formarse allí y cuando los fundadores se jubilaron ambos cogieron el traspaso en 2019, creciendo ahora con una nueva apertura.

Pero este no era el plan, según confiesa Natalia. “Nunca imaginamos que lo haríamos, pero se nos presentó la oportunidad. Conocíamos a la antigua propietaria del local, donde había una pastelería (La Crem), y nos lo propuso”, recuerda.

Los pasteleros respondieron que no, ya que no lo veían factible en ese momento, pero al final decidieron lanzarse. “Vivimos en el Actur, conocemos el barrio, sabíamos que era una buena zona y que el negocio aquí funcionaba”, justifica.

Palmera hecha por Natalia y Óscar

Palmera hecha por Natalia y Óscar

El 30 de noviembre los anteriores propietarios se despedían del negocio y el 17 de diciembre Natalia y Óscar ya estaban en marcha, por lo que la instalación fue un proceso rápido y de mucho trabajo. “Lo hicimos en 10 días, dándole un lavado de cara y poniendo toda nuestra identidad aquí”, detalla la dueña confesando que ha sido “una auténtica locura”.

Queríamos pillar las Navidades, porque para la pastelería es el motor. Si no aprovechas las Navidades, estás perdido. Es de lo que vivimos durante todo el año. Es muy importante”, reflexiona.

Postre especial por Navidad

Postre especial por Navidad

Además, no querían dejar a los vecinos mucho tiempo sin una pastelería, ya que había muchos clientes habituales. En este aspecto, Natalia expresa su agradecimiento a todas las personas con las que han trabajado este mes para poder llegar a tiempo.

Como casi siempre, el esfuerzo vale la pena y El Coral ha tenido una gran acogida en el barrio. “Estamos contentos con la gente, ya había clientela del negocio. Teníamos gente del Actur que venía también a Delicias a buscarlos y agradecen que ahora estemos más cerca”.

Calidad y buena atención

Natalia tiene claro que en la sociedad actual, en la que se pueden encontrar tartas y pasteles casi en cualquier superficie, es imprescindible diferenciarse. Por ello, uno de sus valores inamovibles es la atención y el trato cercano, así como la calidad del producto.

“No quiero que eso se pierda, que cuando entres sepas que estás entrando a El Coral, que sepas que te van a dar una solución, que vas a encontrar lo que quieras”, declara la emprendedora.

Igualmente, explica que al tener obrador propio, si viene un cliente y no está lo que busca, lo crean: “No te tienes que llevar del tamaño que esté ahí o del sabor que esté”.

De hecho, cuenta que tienen más de 30 sabores de pasteles diferentes, desde los más clásicos como son un borracho, un selva negra o algunos diferentes para cada día especial, como Navidad, San Valentín. También los roscones de Reyes, unos de los mejores de Zaragoza.

Por supuesto, todos sus productos son artesanos y hechos a mano con mucho cariño.