Imagen de una persona conduciendo un patinete eléctrico. Sevilla
El uso del patinete eléctrico se extiende entre los jóvenes para robar en Zaragoza: así han sido los últimos casos
En el último mes se tiene constancia de tres delitos en los que el patinete eléctrico ha estado implicado.
Más información: Prisión para el joven que atropelló a un agente de Policía Local tras robar una cadena de oro a un hombre de 80 años
Las formas de hacer el mal son muchas. Como va evolucionando la sociedad y las costumbres de los ciudadanos, los amigos de lo ajeno también cambian sus técnicas para cometer los robos.
Los vehículos de movilidad personal -conocidos también como patinetes eléctricos- se han convertido en uno de los transportes que está más presente en las calles de Zaragoza.
A pesar de que en julio se dijo adiós a las empresas de alquiler, los de uso privado siguen teniendo un hueco en la movilidad de los zaragozanos.
Sin embargo, lo que significa un nuevo método de movilidad y más ecológico, se ha convertido también en el medio para cometer delitos.
La Policía Local de Zaragoza es testigo de ello. Sin ir más lejos, el pasado 6 de enero intervinieron en al menos dos ocasiones por robos donde los patinetes eléctricos estuvieron involucrados por partida doble.
Agentes de la Unidad de Apoyo Operativo se encontraron ante un robo un tanto inusual. El autor hizo el cambiazo de patinetes eléctricos, ninguno de ellos de su propiedad.
Así, iba circulando con un VMP previamente robado que abandonó para proceder a la sustracción de otro vmp. Además de ello, durante la detención también se halló entre sus pertenencias un alicate cortacable.
Tras la localización del autor de los hechos, se pudo devolver a sus propietarios los vehículos que estaban valorados en 1.000 y 1.200 euros.
No ha sido el único robo rocambolesco, ya que la Unidad de Motoristas de la Policía Local interceptó a un joven en el Camino de Los Molinos, en el barrio de Parque Goya, que circulaba en un VMP arrastrando otro de las mismas características, con la diferencia de que pertenecía a una empresa de alquiler.
Al ver esta imagen, los agentes corroboraron que el patinete eléctrico alquilado no estaba a su nombre. Así, se pudo comprobar gracias al testimonio de la persona que realizó el alquiler del vehículo personal que se lo habían sustraído en el portal de su domicilio.
El año nuevo tampoco fue sinónimo de frenar la delincuencia y la Policía Local pilló a un hombre de 41 años huyendo en patinente eléctrico de las señales de alto de los agentes.
Tras ser finalmente interceptado en el parque Torre Ramona del barrio de Las Fuentes, pudieron comprobar que portaba un teléfono móvil sustraído en un bar cercano por lo que se procedió a su detención por un presunto delito de hurto.
Además, se le intervino una sustancia estupefaciente lo que supuso la realización la prueba de drogas, arrojando un resultado positivo.
Los cuerpos policiales llevan tiempo observando este tipo de actividad delictiva. Desde la Jefatura Superior de la Policía Nacional señalan a este diario que se ha consagrado este vehículo como un "medio que utilizan para la finalidad de robar ya que les permite hacerlo rápido".
No es lo único, ya que las cualidades del vehículo, al ser pequeño y práctico, son un plus que "aprovechan para huir". Al igual, han podido observar que los que más repiten esta táctica son jóvenes.
Sin ir más lejos, la Policía Nacional detuvo el pasado noviembre a un joven de 19 años que perpetró una ristra de delitos, entre ellos trece robos con violencia y una agresión sexual en un radio de actuación de 500 metros en el Coso de Zaragoza.
El modus operandi que seguía este joven era igual en su mayoría de actuaciones. Seleccionaba a víctimas vulnerables, principalmente personas de edad avanzada o mujeres solas, a las que abordaba de forma sorpresiva empleando la violencia para arrancar cadenas, medallas y pulseras que llevaban en el cuello o en las muñecas.
Una vez pilladas por sorpresa se valía de la rapidez que le proporcionaba un patinete eléctrico para huir a toda velocidad.
Ese mismo mes la Policía Local y la Policía Nacional colaboraron en conjunto lo que dio con la detención y entrada a prisión de un joven por un delito con violencia. Los hechos se produjeron el pasado 12 de noviembre cuando se notificó el robo de una cadena de oro a un anciano de 80 años por un fuerte tirón después de haberle golpeado el rostro.
En las actuaciones para impedir su huida, la Policía Local le dio el alto lo que terminó con el atropello de uno de los agentes, produciéndole una serie de lesiones.
Tras la detención del presunto autor y ponerlo a disposición de la Policía Nacional también se pudo imputar un hecho similar producido tres días antes y cuya víctima también había sufrido el robo de una cadena de oro.