Mª Pilar Abad Sallán.
La Agrupación de Arquitectos Peritos Forenses de Aragón: Rigor técnico al servicio de la seguridad jurídica y la ciudadanía
En el imaginario colectivo, la figura del arquitecto se asocia habitualmente a la creación: al diseño de espacios, la estética de las fachadas y la construcción de nuevos entornos urbanos.
Sin embargo, existe una vertiente de la profesión menos visible pero igualmente vital para la estabilidad de nuestra sociedad, como es la arquitectura forense. En Aragón, los expertos en esta disciplina se integran en la Agrupación de Arquitectos Peritos Forenses (AAPFA) del Colegio Oficial de Arquitectos de Aragón, conformando un puente indispensable entre la técnica arquitectónica y el marco jurídico.
Un arquitecto perito forense es, en esencia, un investigador especializado en el comportamiento de los edificios, cuya labor comienza cuando algo falla o cuando surge una disputa sobre la ejecución de una obra. Estos profesionales no se limitan a analizar grietas o humedades; su responsabilidad radica en determinar la causa raíz de una patología, evaluar la seguridad estructural de un inmueble y, fundamentalmente, traducir complejos conceptos técnicos a un lenguaje asequible para jueces y magistrados, facilitando así su labor en el ámbito de la justicia.
Actualmente, esta Agrupación se mantiene como una de las unidades más activas del Colegio, prestando un soporte técnico especializado que es requerido de forma permanente para la elaboración de informes periciales y la gestión de las listas de peritos que auxilian a la administración de justicia.
La relevancia de esta especialidad se hace dramáticamente evidente en situaciones de emergencia y siniestros de gran magnitud. España ha sido testigo reciente de catástrofes como el terremoto de Lorca o las devastadoras inundaciones en la Comunidad Valenciana y, de forma más cercana, del impacto de la DANA en Aragón y el desalojo de doscientas personas en cuatro bloques de la plaza de Santa Clara en Huesca por riesgo de colapso de la edificación.
En estos escenarios, la intervención de las agrupaciones de arquitectos peritos es determinante para la recuperación física y emocional de los afectados. Cuando ocurre un desastre natural o un siniestro accidental, la rapidez y precisión del informe técnico marcan la diferencia entre la recuperación de un hogar o su pérdida definitiva.
Los peritos forenses realizan evaluaciones masivas de estructuras para dictaminar la viabilidad de la reparación, identificando si el edificio puede ser consolidado y habitado de nuevo con seguridad, o bien la necesidad de derribo en aquellos casos donde el daño estructural compromete la integridad de las personas, siendo el informe técnico el único aval legal y científico para proceder a una demolición controlada.
La labor de la Agrupación aragonesa no se limita a sus fronteras autonómicas, sino que mantiene una proyección nacional constante. Como presidenta de esta entidad en Aragón, recientemente he sido elegida secretaria de la junta de la Unión de Arquitectos Peritos y Forenses de España (UAPFE), organización que aglutina a más de tres mil especialistas en todo el territorio nacional.
En este foro nacional se debaten asuntos de gran calado, como el seguimiento de los trabajos para una futura "Ley del perito", los procedimientos de designación de peritos judiciales incluidos en las listas oficiales de los juzgados y la representación del Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) ante organismos internacionales como TEGOVA (The European Group of Valuers' Associations).
Este año han tenido lugar las XV Jornadas Consejo General del Poder Judicial y del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CGPJ–CSCAE), celebradas en Burgos bajo el título "La especialización de la justicia en el siglo XXI". Estas jornadas, de carácter bienal, sirven para establecer un intercambio directo con los miembros de la magistratura y para facilitar la formación continua en el ámbito de la pericia.
En esta edición, la delegación aragonesa destacó por su alta participación, mostrando el firme compromiso con la actualización técnica y las nuevas tendencias normativas.
Uno de los aportes más innovadores de la Agrupación nacional, a la sociedad es el impulso de la mediación y otros medios adecuados de solución de controversias (MASC). En un sistema judicial a menudo saturado, la figura del arquitecto experto en mediación y conciliación surge como una alternativa eficaz para resolver disputas entre vecinos, constructoras o propietarios.
La actividad de la Agrupación tiene un impacto directo y cotidiano en el territorio aragonés, poniendo en relación a particulares y profesionales jurídicos con expertos especializados en distintas áreas: patologías en los edificios, urbanismo, valoraciones inmobiliarias, eficiencia energética o seguridad y salud.
La AAPFA garantiza que estos procesos de designación sigan criterios de transparencia y profesionalidad técnica, asegurando que el perito asignado sea el más idóneo para cada caso concreto, habiendo atendido en el último ejercicio 13 encargos distribuidos entre las provincias de Huesca y Zaragoza.
En definitiva, la Agrupación de Arquitectos Peritos Forenses es mucho más que un registro de expertos; es una salvaguarda técnica para la sociedad civil. Ya sea evaluando la estabilidad de un edificio tras una inundación, mediando en un conflicto constructivo o asesorando a los tribunales, estos profesionales aportan la certeza necesaria para que los ciudadanos vivan en entornos más seguros y justos.
En un mundo donde la construcción es cada vez más compleja, su labor se consolida como un servicio público esencial que vela por que la arquitectura no sea solo una cuestión de estética, sino un pilar de confianza, seguridad jurídica y bienestar para toda la sociedad.