Alberto Izquierdo.

Alberto Izquierdo. E.E.

Opinión

La ‘puntilla’ para nuestros agricultores y ganaderos

Alberto Izquierdo, presidente del PAR
Zaragoza
Publicada

Como amante de la tauromaquia, utilizo una expresión taurina para referirme a la situación que está viviendo nuestro sector primario: los agricultores y ganaderos reciben la puntilla con la firma del acuerdo UE-Mercosur.

La Unión Europea ha priorizado que los alemanes puedan vender en Sudamérica sus coches, que quizás no son muy competitivos en el actual mercado globalizado en el que China está ganando posiciones.

Mientras, los ciudadanos europeos nos encontraremos en las estanterías de los supermercados productos sudamericanos más baratos y de peor calidad que los producidos en nuestras tierras. Poco se habla del paso atrás que se va a dar en lo que se refiere a la calidad alimentaria. Además de propiciar una competencia desleal, este acuerdo prioriza la incapacidad de la UE de garantizar una alimentación sana y segura para su población.

Nuestros agricultores y ganaderos deben producir con unos parámetros de calidad, con duros controles sobre el uso de productos fitosanitarios; deben cuidar el tipo de fertilización y el uso de antibióticos para los animales, condiciones que encarecen el producto. ¿Cumplen todos estos requisitos los países sudamericanos? La respuesta va a ser que no y la consecuencia es que sus alimentos son más baratos que los nuestros.

Desde el Partido Aragonés, llevamos mucho tiempo alertando sobre las nefastas consecuencias de este acuerdo.

Es curioso ver cómo socialistas y populares europeos han hecho una gran coalición para perjudicar al sector primario. Parece que todavía no están contentos con la reducción de hasta un 22% del presupuesto de la nueva Política Agraria Común (PAC) para aumentar la cuantía destinada a armamento.

También es curioso ver cómo la ultraderechista Giorgia Meloni, la amiguísima de Santiago Abascal, líder de Vox, ha sido clave para desbloquear la inminente firma de este acuerdo.

Mientras, Patriotas Por Europa (grupo del que forma parte Vox), lanza mociones de censura contra la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, como si fueran fuegos artificiales. Dicen ser firmes defensores del sector primario, pero están mucho más ocupados en criminalizar la inmigración.

Todos ellos tienen que dar muchas explicaciones a los agricultores y ganaderos europeos que trabajan de sol a sol para sacar adelante sus explotaciones, a veces, incluso perdiendo dinero.

La Unión Europea se está equivocando. Este tratado es un error en la capacidad de generar políticas que aseguren la vida y la calidad de vida de los europeos y un fracaso en cuanto a su política exterior.

Europa debe tener muy claro hacia dónde quiere ir y, en estos momentos, su rumbo parece estar dirigido a la supervivencia en vez de apostar por el liderazgo.

El campo europeo, el español y el aragonés están en peligro. No podemos permitir que los productos agrícolas y ganaderos puedan llegar desde cualquier lugar, sin ninguna garantía de calidad. La base fundamental de una sociedad que funciona y que se desarrolla es que su sector primario sea fuerte y equilibrado.

En Aragón, todavía más. La agricultura y la ganadería son la clave social, territorial, económica y ambiental de nuestra Comunidad.