Atardecer en Muel con la ermita en primer plano.
Muel se prepara para sus fiestas patronales en honor a Nuestra Señora la Virgen de la Fuente
La programación, del 7 al 13 de septiembre, pone en valor las tradiciones culturales y religiosas más arraigadas en el municipio.
Fiel a su esencia rural, del 7 al 13 de septiembre, Muel celebrará por todo lo alto sus fiestas mayores en honor a su patrona, Nuestra Señora la Virgen de la Fuente.
"Serán jornadas de celebración y de júbilo; y, por supuesto, de reconciliación y de olvidar cualquier rencilla, estoy seguro", asevera Israel Remón, alcalde de la villa.
"Serán sin duda días propicios para desconectar y olvidarse de las preocupaciones y quehaceres cotidianos. Pero, sobre todo, para disfrutar de los reencuentros con la familia y los viejos amigos, degustar manjares y especialidades locales; y, en lo posible, para propiciar largas sobremesas en las peñas, recordar viejas anécdotas o hacer memoria: una práctica, por cierto, muy recomendable", apunta el alcalde.
Y, cómo no, para bailar, participar activamente en las distintas convocatorias y disfrutar del jolgorio.
El Pasico, un vestigio de la vieja muralla en torno a la villa.
"Quiero agradecer a la concejalía de Festejos y a la Comisión de Fiestas su estupenda disposición, entrega y esfuerzo de planificación no solo del programa de estos días, sino de las muchas otras iniciativas que organizan el resto del año. Y, por supuesto, a todo el tejido asociativo del municipio que nunca ha cesado de volcarse en las diferentes citas: clubes y/o sociedades deportivas, organizaciones agrarias, agrupaciones musicales, entidades sectoriales y de ocio, asociaciones empresariales…", incide.
Y, obviamente, "a todo el pequeño comercio, a los establecimientos de hostelería y a las empresas, no solo locales, por su presencia en las páginas del programa de fiestas; y a todos colaboradores que, con su entusiasmo y profesionalidad, hacen posible que estos festejos sean lo que son: orquestas, empresas de montaje, limpieza, catering…".
Según el alcalde, la programación de este año pone en valor las tradiciones culturales y religiosas más arraigadas en el municipio.
"Todas las convocatorias, actos, concursos o citas previstas −para todas las edades, perfiles, preferencias, gustos, intereses o inquietudes− garantizan que la diversión no decaiga en ningún momento", afirma.
Desde el chupinazo, los cabezudos y el bullicio de la charanga hasta la traca final el domingo 13, las calles y plazas del renovado casco viejo, el parque o el pabellón polideportivo serán testigos mudos del paso de procesiones o de las reinas y maja de la edición; de comidas populares, de toros de ronda y sueltas de vaquillas, de concursos, juegos y campeonatos de guiñote o rabino; y, por supuesto, de melodías de orquestas o del poderoso resonar de las jotas.
"Por descontado, estas fiestas serán un plus, un incentivo extra a considerar para visitar la villa", apostilla Israel Remón.
Crece el turismo en la localidad
Lo cierto, añade el alcalde, es que el número de visitantes a Muel no cesa de crecer, "ya sea atraídos por el patrimonio histórico de la villa: la presa romana, la ermita y sus pechinas de Goya o los restos del palacio-castillo de los Marqueses de Camarasa recientemente consolidados; ya sea por el entorno, la cerámica local tan reconocible o el vino".
En cualquier caso, el Ayuntamiento de Muel prevé otras actuaciones ligadas al patrimonio que engrandezcan aún más el acervo local.
Cerámica de Muel, un oficio aún vivo.
Una de ellas es la recuperación de un edificio en el centro del pueblo, antaño de uso agrario, como sede del futuro centro de interpretación de la herencia cerámica, sala de exposiciones y oficina de turismo, y del que existe ya anteproyecto
"Será delicado. Nos contemplan más de dos mil años de historia y el subsuelo del casco viejo está totalmente horadado. Hablo de túneles, pasadizos, cuevas, bodegas, trujales…", concluye Remón.
Programa de Fiestas
*Miguel Bertojo