Perspectiva de la villa de Muel y del parque en primer  plano.

Perspectiva de la villa de Muel y del parque en primer plano. Vanesa Royo.

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Muel celebra sus fiestas menores en honor a San Cristóbal Mártir

Del 9 al 12 de julio Muel se engalana para celebrar sus fiestas por todo lo alto.

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Con la cosecha de cereal ya prácticamente resuelta y el aroma de la trilla desparramándose por todos los recovecos de la villa, a apenas 27 kilómetros de Zaragoza, desde hoy hasta el próximo domingo, día 12, Muel se engalana para sus festejos −sus fiestas menores, así las denominan sus vecinos− en honor a San Cristóbal Mártir, patrono de su parroquia.

Las calles y plazas principales de Muel lucen, de hecho, un firme adoquinado de estreno, tan nuevo como clásico a un tiempo, que realza el patrimonio local y su intrincado entramado de calles estrechas de ascendencia mudéjar, garantía de sombra y frescor a sus recorridos.

El patrimonio natural de Muel, un valor en alza.

El patrimonio natural de Muel, un valor en alza. Vanesa Royo.

"Una actuación que evidencia la necesidad de un uso más racional y más humano de los espacios públicos y que hemos completado con un reordenamiento del tráfico rodado en el casco histórico", describe Israel Remón, alcalde de la localidad. "En todo caso, también nos quedan por humanizar el acceso al pueblo desde las piscinas hasta la escultura del molino de aceite que preside la entrada a la villa

Tras esta primera impresión, ya se atisba algo más... "Cuando nos planteamos qué priorizar al inicio de la legislatura, sabíamos que hay aspectos poco visibles −y, por tanto, de escaso rédito político−, que además suponen partidas presupuestarias importantes: ya sea el abastecimiento de agua o garantizar caudal suficiente a las urbanizaciones del entorno; sustituir las conducciones de fibrocemento de la red de saneamiento del casco viejo, un empeño que finalizará el próximo ejercicio con las dos calles que restan", enumera.

Son aspectos que incrementan la calidad de vida de todos. "Como digitalizar los contadores para garantizar un suministro eficiente y atajar consumos anómalos; o mejorar la limpieza viaria −con una nueva barredora, más manejable y con más prestaciones−. Aun así, sin la colaboración vecinal, esfuerzos e inversiones así serán baldíos. De todos modos, la vida asociativa de Muel es muy activa, tal y como quedó constancia en el programa de Aragón Radio La Cadiera viajera emitido semanas atrás, y confío en mis convecinos".

La ermita de la Virgen de la Fuente sobre la presa romana del siglo I a.C. Dos testigos del pasado de la villa.

La ermita de la Virgen de la Fuente sobre la presa romana del siglo I a.C. Dos testigos del pasado de la villa. Vanesa Royo.

Sin embargo, más allá del jolgorio festivo, "seguiremos captando un turismo de calidad que valore nuestro entorno natural o el patrimonio histórico local: ya sea la presa romana; la ermita y sus óleos atribuidos a Goya, los restos del castillo-palacio de los Marqueses de Camarasa recién consolidados, ambos bienes de interés cultural; los alfares locales o el Taller Escuela Cerámica de Muel, adscrito a la DPZ; los últimos hallazgos arqueológicos o la divulgación de otro oficio del barro como la antaño ingente producción tejera, presente en cualquier monumento aragonés, civil o religioso, que se precie. Un acervo que demanda un centro de interpretación, que será una realidad a corto plazo", apostilla Remón.

Además de la procesión y de la consabida bendición a los vehículos tras los actos religiosos, el programa de fiestas de este año incluye clásicos como toros de ronda o sueltas de vaquillas por las calles del pueblo, pasacalles, verbenas populares a cargo de conocidas orquestas, propuestas lúdicas para los más pequeños... "Las fiestas se llevan en el corazón y, por tanto, lo más importante es la armonía, la buena convivencia, el 'buen rollo' que dicen los jóvenes. Competiremos en buena lid con los Sanfermines, seguro…", asegura el regidor de la villa.

Miguel Bertojo