Yanira Vallejo, directora general de Cualimetal.
Yanira Vallejo, directora general de Cualimetal: "Cuando asumes una empresa familiar tienes un peso muy grande"
Yanira Vallejo, directora general de Cualimetal, una empresa familiar que nació en 1993 dedicada a la construcción industrial, representa hoy una nueva generación al frente de un proyecto que, tres décadas después, mantiene su esencia mientras afronta nuevos retos.
Desde su llegada a la dirección ha vivido un proceso de aprendizaje y transformación marcado por la gestión de equipos, la digitalización y la expansión internacional.
En esta entrevista repasa sus primeros recuerdos vinculados a la empresa, el papel de sus padres en su trayectoria y su visión sobre el futuro de Cualimetal y del sector de la construcción industrial.
Cualimetal nació en 1993 de la mano de sus padres. ¿Qué recuerda de aquellos primeros años y cómo ha evolucionado la empresa desde entonces?
Yo era muy pequeña cuando nació la empresa; soy del 88, así que tenía cinco años. Lo que recuerdo de aquellos primeros años es, sobre todo, cómo el trabajo formaba parte de nuestra vida familiar.
Mi madre llevaba desde casa la parte administrativa y mi padre se encargaba de vender y ejecutar las obras. Incluso nuestros viajes familiares tenían muchas veces un motivo de trabajo: visitar a un cliente, ver una obra o acompañar a mi padre.
Recuerdo especialmente que el salón de casa era la primera oficina. Más adelante tuvimos nuestra primera sede, en Poeta León Felipe, y yo iba allí al salir del colegio. Después nos trasladamos a Miralbueno, donde inicialmente solo teníamos la oficina, mientras que el taller continuaba en la sede actual.
Posteriormente trasladamos también las oficinas y fuimos ampliando progresivamente las instalaciones, pasando de 1.000 a 2.000 metros cuadrados, y finalmente a 4.000.
Actualmente fabricamos el 100 por ciento de nuestras estructuras en estas instalaciones y somos 42 personas.
Usted lleva cinco años al frente de la dirección general. ¿Cómo fue asumir esa responsabilidad dentro de una empresa familiar?
Después de ser madre, porque ese es el mayor reto que yo creo que se tiene como persona y como mujer, yo diría que es el segundo reto más difícil y más sacrificado que he hecho nunca.
Se asume una empresa que ya funciona, con sus cosas buenas y sus cosas malas. Tiene una inercia, está bien posicionada, tiene una trayectoria, ya vas con eso por delante. Pero luego tienes un peso muy grande que es mantener eso y no echarlo a perder. Y ya si puedes, seguir creciendo.
Yo en cinco años creo que he aprendido más que en toda mi vida. He tenido que aprender de finanzas, de cosas técnicas, de cómo relacionarme con empresarios y empresarias, de asistir a eventos y gestionar personas que te ven como "la hija de".
Ahora he llegado a un momento más dulce, en el que siento que tengo una mayor perspectiva. En estos cinco años me han pasado muchas cosas, tanto a nivel de gestión interna como externa, y todo ese aprendizaje me ha permitido afrontar las situaciones con más tranquilidad y seguridad.
En este camino también están mis dos hermanos, que forman parte de esta segunda generación y con los que empujamos cada día para dar continuidad al legado y hacer crecer la empresa.
En su mensaje con motivo del 33 aniversario de Cualimetal señala que "el liderazgo se gana con el ejemplo". ¿Qué principios intenta aplicar en su día a día al frente de la compañía?
Yo intento ser buena compañera, a pesar de que soy jefa, trasladarles lo que me ha servido a mí y, si puedo trabajar con ellos y ayudarles, feliz de hacerlo.
Intento estar disponible las 24 horas del día, para lo que quieran, tanto para lo personal como lo profesional. Y luego, pues que vean en mí también el esfuerzo, porque yo creo que no le puedes pedir a la gente que se esfuerce si ven que tú no estás implicada en el proyecto.
Para mí son valores que tiene que haber en la empresa: compromiso, motivación y honestidad.
El sector industrial ha estado tradicionalmente muy masculinizado. ¿Cómo ha sido para usted desarrollar su carrera profesional hasta llegar a la dirección general de una empresa de este ámbito?
La verdad es que para mí no ha sido especialmente difícil.
Creo que estamos en un momento en el que no extraña tanto ver una mujer al frente de una empresa, ni siquiera en el mundo masculino. Sí que es cierto que hay ciertas limitaciones, cosas o formas de cerrar negocios, o conversaciones para cerrar negocios de los de la época todavía, de mi padre, que es un poco más difícil que yo pueda satisfacer esas necesidades.
Pero yo no he notado hasta ahora una barrera ni por los compañeros del sector, ni por los clientes, ni por nadie que haya tenido en cuenta si era mujer o era hombre. Me han tratado igual y han intentado adaptarse.
¿Qué papel han desempeñado sus padres en su trayectoria y qué enseñanzas de ellos mantiene hoy en su forma de dirigir?
Mis padres han tenido un papel fundamental en mi trayectoria. De ellos he aprendido, sobre todo, la cultura del esfuerzo y del sacrificio. También el compromiso con el trabajo y la responsabilidad de sacar adelante un proyecto.
Mi padre siempre ha sido una persona muy trabajadora y muy exigente, y mi madre ha representado también esa parte de esfuerzo y dedicación, compaginando el trabajo con el cuidado de la familia.
Creo que muchas de esas enseñanzas las mantengo hoy en mi forma de dirigir y de entender la empresa.
En su mensaje por el 33 aniversario, usted señala que la incorporación de nuevos procesos y la digitalización no deben suponer borrar el pasado, sino proteger el futuro. ¿Cómo está afrontando la empresa este proceso de transformación?
Al principio, con cierta reticencia, porque pensaban que se iban a perder cosas del pasado. Pero ha habido un esfuerzo por parte de todos para adaptarnos a esta digitalización y esta transformación sin perder lo que ya funcionaba y buscando aportar valor.
Y ahora se está afrontando con motivación, con ilusión, porque estamos empezando a ver ciertos frutos. Estamos contentos con esta forma de hacer las cosas.
¿Cuáles son actualmente los principales retos a los que se enfrenta el sector de la construcción industrial?
Pues se enfrenta a un mercado muy globalizado. Ya no sólo vale con ser el primero o decir que eres el mejor, sino que ahora cuesta mucho más acercarse al cliente. Hay mucha oferta y, por eso, nosotros intentamos esforzarnos en no perder esa esencia de antes: presentar una propuesta en persona o forzar una videoconferencia. No perder ese trato cercano con el cliente creo que a nosotros nos está ayudando mucho.
Y la competencia ya no es sólo interior o con Europa, sino que ya es una competencia muy fuerte a nivel global. Ese es el reto más grande. Creo que solamente podremos superar este reto aquellas empresas que no nos rindamos a colaborar más que a competir para defender un poco nuestro nicho.
Como directora general, ¿qué objetivos se ha marcado para Cualimetal en los próximos años?
Como directora general, seguir posicionando a Cualimetal en el mapa. Estamos en 52 países y quiero seguir ampliando esta referencia, pero también quiero aprovechar esos 52 países para afianzarme en ellos.
Que no solamente sean dos o tres proyectos puntuales que hemos hecho, sino convertirme en un agente importante dentro de esos países.
Y luego estoy explorando nichos de mercado que no habíamos explorado hasta ahora. Quiero ver si ahí podemos tener nuevas líneas de negocio compatibles con lo que hacemos a día de hoy, sin perder la esencia de Cualimetal, pero que nos ayuden a crecer.
Usted es psicóloga de formación. ¿Qué le aporta esa preparación a la hora de gestionar equipos y afrontar decisiones del día a día?
En el mundo de la psicología una cosa que te enseña es a no quedarte solamente en el primer filtro. Esa visión transversal que tiene la psicología sobre un problema concreto y esa forma de afrontarlo me ayudan en mi dirección del día a día.
Mi forma de liderar es también intentar anticiparme a lo que va a ocurrir. Me imagino mil escenarios distintos, con mil casuísticas distintas, y planteo varias hipótesis para tenerlas todas pensadas y luego reaccionar en función de lo que finalmente vaya a suceder.
Y luego, la empatía con las personas, ya sea con el cliente, con el comercial que viene o con el proveedor. Si viene a verme a mi despacho, intento atenderle y escucharle de la misma manera. Creo que eso también me ayuda mucho a la hora de gestionar y, sobre todo, a generar un buen clima laboral.