Yaxi Ye, con una inmobiliaria de Zaragoza

Yaxi Ye, con una inmobiliaria de Zaragoza

Economía

Yaxi Ye, la inmobiliaria que busca piso a los chinos que llegan arrasando el mercado en Zaragoza: "Pagan un 30% más"

La reserva de vivienda por parte de trabajadores procedentes de China se ha disparado en las últimas semanas.

Más información: La colonia china conquista Borja: "Han participado hasta en las fiestas patronales, en el pueblo ya son uno más"

Zaragoza
Publicada
Actualizada

En los márgenes discretos del mercado inmobiliario, donde las cifras no siempre cuentan toda la historia, una nueva corriente comienza a hacerse visible en Zaragoza. Llegan desde fábricas, ciudades y provincias chinas, con contratos firmados y maletas ajustadas a lo imprescindible. Y, esperándolos al otro lado, no solo hay trabajo: también hay una red silenciosa que se encarga de algo tan básico como encontrar un lugar donde vivir.

En las últimas semanas, la actividad de una inmobiliaria de origen chino se ha intensificado de forma notable en la capital aragonesa. Su labor, casi invisible para el gran público, consiste en gestionar viviendas para trabajadores recién llegados desde China, muchos de ellos vinculados a sectores industriales y logísticos en expansión.

Es el caso de Yaxi Ye, responsable de Urvex Inmobiliaria, la única en Zaragoza que ofrece servicios específicos para la población china. En apenas 7 días del mes de mayo ya ha alojado a 12 personas, y tiene confirmadas a 8 más antes de final de mes.

En general, lo que buscan son pisos amueblados, con aire acondicionado, calefacción, bien ventiladas y que reciban luz durante todo el día, y, para ello, no les importa pagar de más.

“Si no tiene eso, lo descartan, aunque sea más barato. No es una cuestión del precio, sino del bienestar de sus trabajadores. No hay marcados precios, pero cuando se exigen ciertos servicios, lo pagan. Ahora mismo, en general, pagan un 30 o un 40% más del precio de mercado”, destaca Yaxi Ye.

La práctica totalidad de estas empresas chinas operan de manera confidencial y con apenas un mes de plazo para otorgar una vivienda a los trabajadores, lo que les obliga a actuar con rapidez.

“Trabajamos con una cartera de clientes fidelizada. Avisamos a los propietarios de una inminente llegada para que cuenten con que podremos tener inquilinos para esa vivienda. Y aún nos queda, porque van a venir más”, ha subrayado esta inmobiliaria, que cuenta con una oficina en Alagón para trabajar en el terreno en la Ribera Alta, junto a Figueruelas y Pedrola.

En Zaragoza, según explica Yaxi Ye, no tienen una zona predefinida, aunque sí algunas que descartan, como Conde Aranda, El Gancho u Oliver. En cualquier caso, lo que descarta es que se ubiquen en pisos patera, sino que cada uno tiene su habitación, pertenencias y lugares de aseo, como unos vecinos más.

“El mercado inmobiliario está complicado en todo el mundo. No hay ni viviendas para la gente que quiera vivir a largo plazo, como para que venga tanta gente. Hay que incentivar a las entidades privadas para que puedan seguir construyendo. Preveo que muchos de los trabajadores que vienen se van a quedar”, ha avisado Yaxi Yen.

Pisos compartidos, contratos ágiles y un conocimiento profundo de las necesidades culturales y prácticas de estos inquilinos conforman un engranaje que funciona con precisión creciente. Mientras Zaragoza se adapta a nuevas dinámicas laborales y demográficas, esta intermediación se convierte en una pieza clave de una transformación que avanza paso a paso, puerta a puerta.