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Economía

La millonaria 'pedrea' de las grandes inversiones de Aragón: 37.000 millones llegarán a otras regiones y fuera del país

Desde los centros de datos hasta la gigafactoría de Stellantis, todos estos proyectos apuntan a dar un giro de 180 grados a la economía aragonesa.

Más información: Aragón necesitará 35.000 trabajadores en tres años ante la avalancha de inversiones millonarias

Zaragoza
Publicada

Uno de los retos a los que se enfrenta Aragón es lograr el mayor rédito posible del momento de gran desarrollo económico y de llegada de inversiones milmillonarias. Desde los centros de datos hasta la gigafactoría de Stellantis, todos estos proyectos apuntan a dar un giro de 180 grados a la economía aragonesa.

En total, los proyectos empresariales han prometido hasta la fecha una inversión total de casi 70.000 millones de euros, de los que 32.728 millones son susceptibles de quedarse entre las empresas aragonesas, un 47,2%. El resto, se irán fuera de la Comunidad.

Así lo refleja un informe de la Cámara de Comercio de Zaragoza, que estudia los efectos que van a generar en la economía la oleada de inversiones “sin precedentes” que se han anunciado para los próximos años en la Comunidad.

De estas inversiones, las de mayor volumen económico son los centros de datos, que suman en su conjunto más de 58.600 millones de euros, de los que el 48%, unos 28.600 millones, se retendrán entre empresas aragonesas.

Del mismo modo, de los 4.100 millones anunciados para la gigafactoría de Stellantis y CATL, se estima que una tercera parte se quedarán en Aragón. En estos casos, la fuga corresponde principalmente a maquinaria y equipo de proceso fabricados en Asia o Europa Central, ya que España carece de capacidad industrial en estos segmentos de alta tecnología.

En el extremo opuesto, tres iniciativas destacan por su alta retención. El informe calcula que el DAT Alierta retendría casi la totalidad de la inversión, un 86,2%, así como el proyecto Clave, del Grupo Jorge en Villamayor de Gállego, que mantendría en la Comunidad 510 de los 750 millones de euros anunciados.

En estos casos, su característica común es el predominio de la construcción civil y la edificación industrial, actividades donde el tejido productivo aragonés tiene capacidad consolidada.

Los 36.556 millones que no se retienen en Aragón se destinan fundamentalmente a tres conceptos: equipamiento tecnológico importado, componentes electrónicos y servicios de intermediación de grandes proveedores globales.

En el caso de los centros de datos, estas instalaciones adquieren servidores y equipos de refrigeración a través de sus propias subsidiarias de distribución, no directamente a fabricantes. Esta intermediación, que técnicamente se clasifica como comercio, tiene lugar fuera de Aragón y genera escasa retención local.

Los autores del informe reseñan que, aunque pueda parecer escasa la cantidad que se retiene en Aragón, sería algo “extraordinariomantener casi 33.000 millones de euros en la economía regional, ya que equivaldrían al 66% del PIB.

Máximo de inversión y empleo en 2028

Tal y como resalta el informe de la Cámara de Comercio, esos 70.000 millones no se ejecutarán de forma instantánea ni uniforme, sino que cada proyecto cuenta con sus propios calendarios condicionados por la complejidad técnica, los plazos administrativos y la disponibilidad de recursos.

La distribución temporal revela una concentración extraordinaria de la inversión en el cuatrienio 2026-2029, que acumula el 54 % del total (37.631 millones de euros). Este período representa el momento de máxima presión sobre la economía aragonesa, cuando coincidirán en fase de plena ejecución los centros de datos de AWS, Microsoft y los nuevos operadores, la gigafactoría de Stellantis-CATL, los proyectos de hidrógeno verde (Catalina, Walia) y las plantas de e-fuels (Turboleta).

El año 2028 constituye el pico absoluto con 11.045 millones de euros, una cifra que representa el 22,3% del PIB aragonés de 2024 (49.635 millones de euros).

En estos tres años, se estima serán necesarios hasta 35.000 trabajadores más hasta 2028, sin tener en cuenta otro tipo de obras como las de vivienda o, por ejemplo, La Nueva Romareda.

Según el informe, de esos 35.000 nuevos empleos, el 52% corresponde a construcción y materiales; y otro 39% a servicios técnicos y profesionales. Los perfiles críticos están identificados: oficiales de construcción, instaladores eléctricos, montadores industriales, soldadores, ingenieros de proyecto.