María Dabán en Zaragoza.
María Dabán recupera las historias más locas del pasado en su nueva novela: "La historia es una fuente inagotable"
La periodista recoge en 'Cada loco con su historia' 19 anécdotas desconocidas y sorprendentes.
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La realidad supera muchas veces la ficción. Eso ya lo sabemos, pero María Dabán lo demuestra por escrito con su primera novela 'Cada loco con su historia' ( Ediciones B, de Penguin)
A través de 19 episodios de la historia nos invita a mirar el pasado desde otro ángulo: el de las historias sorprendentes y los personajes que se salen del guion.
Periodista y guionista, tras más de 25 años en la radio, la mayoría de ellos en la cadena COPE, Dabán dio el salto a la televisión como guionista y colaboradora de El Hormiguero.
Ahora recupera algunas de las anécdotas más curiosas de la historia en un libro que recorre desde la época de los romanos hasta el siglo XX.
Desde El Español de Aragón hemos podido hablar con ella durante su visita a Zaragoza por la presentación del libro.
¿De dónde surgen las historias que has recopilado en el libro? ¿Cómo ha sido la selección?
Muchas surgieron por casualidad. Por ejemplo, un día estaba en Londres y vi una estatua de bronce de una señora montada en un carro de caballos con dos mujeres detrás. Era la reina Boudica, reina de los icenos. No sabía muy bien quién era, pero me resultó curiosa su historia. Investigué un poco y descubrí que en época de los romanos se levantó contra ellos porque violaron a sus hijas... y lideró una rebelión que acabó cargándose a unas 70.000 personas.
Portada de 'Cada loco con su historia'
El libro recorre muchos siglos. ¿Cómo has organizado todas esas historias?
He ordenado los capítulos cronológicamente. Empiezan en la época de los romanos y acaban en el siglo XX. Son historias locas y personajes llamativos cuya vida puede resultar divertida.
En el colegio muchas veces nos quedamos con una parte de la historia demasiado formal y nos perdemos precisamente esa parte más curiosa.
Yo no soy profesora ni quiero dar lecciones. Muchas veces depende de que te guste la materia y de cómo te la den. Lo que he intentado es hablar de personajes o de hechos y darles un contexto histórico. Lo mío no es una labor de historiadora, sino más bien divulgativa.
Hay episodios que parecen directamente sacados de una serie.
Sí, siempre he dicho que los guionistas de Juego de Tronos no tuvieron que romperse mucho la cabeza teniendo episodios históricos reales. Imagínate al pobre papa Formoso, desenterrado nueve meses después de muerto porque la familia Spoleto se la tenía jurada.
Obligaron a desenterrar su cadáver, a vestirlo de papa y a juzgarlo oliendo fatal, con los gusanos todavía comiéndoselo por las cuencas de los ojos. Horrible.
¿Qué tiene que tener una historia para que pienses "esta merece ser contada"?
Que me guste y me llame la atención. Tampoco hay un denominador común entre todas las historias y personajes, salvo que a mí me han gustado. Se me quedaron en el tintero bastantes más que formarán parte del siguiente libro que voy a escribir.
Como periodista con más de 25 años en radio, ¿Te ha costado mucho sentarte a escribir?
Yo he hecho mucha radio y lo que ocurre al hacer radio es que sintetizas muchísimo. Me acuerdo de plenos en el Congreso de nueve horas en los que luego te decían: "Danos una crónica de 30 segundos".
Así que siempre he tendido a hacer cosas muy sintetizadas. Este libro, en cambio, me permite dar más rienda suelta a la historia de alguien sin tener que tratarla de manera tan breve.
Entonces, ¿habrá una segunda parte de Cada loco con su historia?
Sí. Es que la historia es una fuente inagotable de anécdotas y de episodios rocambolescos.
¿Cuándo podremos leer ese próximo libro?
Intentaremos que esté listo a mediados del próximo año, aunque me tengo que poner a ello.
¿Hay algún personaje histórico de Aragón que tengas especialmente presente?
En este libro está Ramiro el Monje, hermano de Alfonso el Batallador, que dejó los hábitos para gobernar tras la muerte de su hermano, tuvo una hija y a los tres años dijo: "Bueno, yo ya he dejado todo ordenado", y se volvió al monasterio. También hablo de Pedro IV el Ceremonioso.
Y en el último capítulo cuento una historia de mi familia por una bula papal que nos concedió el Papa a un antepasado mío y a sus descendientes por protegerle durante el Saco de Roma. Fueron familias de Navarra y Aragón. La conservo todavía y nos concede un catálogo de permisos insólito, desde pegarle a un cura hasta todo tipo de pecados de la carne y actos de violencia.
Entre tus personajes hay también mujeres con historias extraordinarias. ¿Buscabas reivindicar especialmente ese papel?
No por cuotas, sino por las historias que quería contar, aunque sí quería visibilizar a mujeres capaces de liderar un proyecto de la envergadura del puente de Brooklyn o de vivir la vida que querían vivir con total libertad.
En el libro digo que hay gente que se mete en un cuartucho y no vive, y otra gente que vive mil vidas. En ese sentido, me da envidia ella.
Si pudieras entrevistar a uno de los personajes del libro, ¿a quién elegirías?
Elegiría a Emily Roebling, la que construyó el puente de Brooklyn sin ser ingeniera, aprendiendo y culminando el proyecto tras morir su suegro y quedar incapacitado su marido. O a la aventurera Beryl Markham, la primera mujer en volar en solitario de Londres a Nueva York, aunque su avión se estrelló antes y sobrevivió.
Se crió en Kenia, tuvo una vida fascinante e inspiró parte de Memorias de África, donde mantuvo una relación con Denys Finch Hatton.
¿Y hay alguna historia de tu propia vida que podría haber entrado en el libro?
Yo no he pilotado nada ni he creado nada; para eso soy bastante más conservadora. Para el siguiente libro tengo otra historia familiar de un antepasado mío que luchó contra los cátaros.
Pero como periodista creo que los protagonistas no somos nosotros, sino los que contamos la actualidad, aunque me han pasado cosas curiosas. Por ejemplo, iba a ir a Nueva York el 12 de septiembre de 2001 a casa de una amiga que trabajaba justo al lado de las Torres Gemelas.
Después de tantos años en radio y televisión, ¿qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?
Me gusta en general todo, tanto la radio como la televisión. La radio es muy bonita y me resultaba más fácil porque te apañabas tú sola, mientras que la televisión es más complicada porque dependes de un cámara, de la luz y de muchas más cosas. Así que siempre me ha gustado más la radio.
¿Cómo ves el periodismo actualmente?
Pasa palabra.
Eso no vale
Bueno, lo veo demasiado opinador y militante, y me parece que eso no nos favorece. Una cosa es analizar y otra ser militante. Creo que hay que mantener un espíritu crítico esté quien esté en el poder, sin hacer bandos de tú eres de un lado y yo del otro.
¿Y qué papel juegan las redes sociales y la inteligencia artificial en ese escenario?
Si te informas solo por las redes, hay mucha contaminación y mucho odio. Han propiciado muchas teorías de la conspiración, y yo creo que hay que bajar un poco el pistón: a veces las cosas son simplemente como parecen y no como crees que son.