Roberto Becerril, empresario de la plaza de toros La Misericordia.

Roberto Becerril, empresario de la plaza de toros La Misericordia. E.E

Cultura

Roberto Becerril, empresario de la plaza de La Misericordia: "Queremos que el público disfrute de una feria de nivel"

La feria destaca por la presencia aragonesa tanto por los toreros Aarón Palacio, Cristiano Torres y El Mene; como por la ganadería Los Maños.

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Las Fiestas del Pilar ya calientan motores y se acerca una de las citas más importantes y esperadas: la Feria taurina del Pilar.

Por eso, desde EL ESPAÑOL DE ARAGÓN hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Roberto Becerril, empresario que afronta el reto de poner en marcha unos carteles de primera categoría con una apuesta por los mejores toreros del escalafón.

Roberto, después de todo lo que ha costado llegar hasta aquí, ¿qué significa para usted presentar los carteles de la Feria Taurina del Pilar como nuevo empresario de La Misericordia?

La verdad que ha sido un esfuerzo increíble preparar los carteles para construir una fiesta al nivel de la Plaza de toros de La Misericordia, considerando además el tiempo tan escaso que hemos tenido. Para nosotros ha sido un reto muy importante y tenemos unas expectativas muy favorables de cara a la celebración de esta fiesta. Nos sentimos muy contentos e ilusionados de poder formar parte de este proyecto y darle a la ciudad de Zaragoza la feria que se merece.

¿Qué peso tiene para usted la presencia de toreros aragoneses a la hora de confeccionar los carteles? ¿Qué supone poder brindarles oportunidades tan importantes en su propia tierra?

Para nosotros es un grandísimo orgullo poder contar con la presencia de toreros aragoneses en esta feria, por lo que hemos apostado al máximo por ellos.

En este caso contamos con el novillero David Sejas, y luego, ya en los carteles de máximo escalafón de toreros, tenemos a Cristiano Torres con Manzanares y Talavante, y a Morante con Aarón Palacio y El Mene.

En esta feria contamos también con la maravillosa ganadería de Los Maños.

Creo que la participación de estas figuras aragonesas es algo muy emocionante para todos y que nos llena de orgullo a todos los aragoneses al ver tanta, y tan excelente esencia de nuestra tierra en esta feria. Esto es algo que nunca antes había sucedido en Aragón.

Ha confeccionado una feria que refleja buena parte de los triunfos de la temporada, tanto en los nombres anunciados como en las ganaderías. Teniendo en cuenta el escaso margen de tiempo con el que han trabajado, ¿cuál ha sido el principal reto a la hora de levantar una feria de primera categoría como la del Pilar?

Cabe destacar que esto no lo he hecho yo solo; nada de esto hubiera sido posible si no fuera gracias a los magníficos asesores taurinos que tenemos detrás. Profesionales que regentan plazas de máximo nivel y que tienen un excelente conocimiento sobre la fiesta del toro; profesionales que tienen esa condición de poder hablar “de tú a tú”con el mundo taurino y ganadero profesional. Somos un fuerte equipo que está a la altura de los carteles, tanto en el ámbito profesional como en la seriedad, y de esta manera hemos podido lograr la confección de los excelentes carteles que presentamos en esta feria.

Es preciso recalcar, además, dado que la Feria Taurina del Pilar es la última feria nacional, que la escasez de toros y la indisponibilidad de los toreros han supuesto un verdadero reto; pero que hemos podido superar y creemos que estará a la altura de lo que los zaragozanos esperan de nosotros.

Además hemos respetado los festejos taurinos populares sumando ocho días de vaquillas mañaneras, tres días de recortadores, uno de emboladores, roscaderos, el Gran Prix y vaquillas para adolescentes de 14 y 15 años.

La Feria Taurina estará dedicada al doctor Carlos Val-Carreres, una figura histórica de la cirugía taurina en Zaragoza. ¿Cómo surge la idea de este homenaje y qué se va a hacer?

El homenaje al doctor Carlos Val-Carreres es el enfoque fundamental del cartel y de la feria; la labor que ha desempeñado a lo largo de su carrera es verdaderamente admirable. Ha sido una idea liderada por Morante de la Puebla, que, junto a esta empresa, planteó hacerle este bonito homenaje; el cual creo fielmente que los zaragozanos van a abrazar con mucho cariño.

En una feria en la que el peso principal está en la corrida de toros, ¿qué papel desempeñan la novillada y el festejo de rejones dentro de la programación de las Fiestas del Pilar?

El festejo de rejones es muy importante en este cartel de feria ya que atrae a un público diferente que el que acude a ver el toreo a pie. Mueve a mucha gente joven y a aquellos aficionados al caballo y gente de los pueblos de la comarca, dándonos espectáculos maravillosos donde el toro y el caballo se convierten en los verdaderos protagonistas.

Este festejo va como remate de feria el último día, y proporciona una despedida muy bonita y especial a la Feria de Pilar.

A nuestro parecer las novilladas son otra parte fundamental de la feria, que no podemos dejar de lado. Conforman una fase de aprendizaje para aquellos que en un futuro se convertirán en matadores, y debemos brindarles la oportunidad de mostrar su esfuerzo y talento. Las novilladas son el futuro de la fiesta, y los zaragozanos somos conscientes de ello.

¿Qué importancia tiene para una plaza como La Misericordia contar con ganaderías de primer nivel y, además, recuperar la presencia de una ganadería aragonesa como Los Maños?

Una plaza de primera como La Misericordia y los aficionados, merecen un cartel en ganaderías también de primera. Tenemos ganaderías de primerísimo nivel, siendo indiscutible la presencia de la ganadería de Los Maños.

Vuelven a apostar por el disfrute de todos con actividades taurinas para menores de 15 años y el gran prix. ¿Qué expectativas se tiene con este tipo de festejos?

La fiesta del toro tiene una gran variedad de festejos, y debemos apostar por cada uno de ellos para que todo el mundo tenga su lugar y disfrute al máximo. Este tipo de festejos populares atraen a muchos aficionados de los pueblos de la comarca, a gente joven y a familias; son espectáculos en los que la gente disfruta mucho y las expectativas son muy propicias de cara a su celebración.

Desde hace unos años se ha observado como mucha gente joven volvía a los tendidos ¿Qué le supone a usted como empresario este resurgimiento de la tauromaquia entre la gente joven?

La verdad que me alegra muchísimo ver cómo la gente joven apuesta por nuestras tradiciones y nuestros valores y me enorgullece ver cada día los tendidos más llenos.

Están surgiendo nuevas figuras del toreo prometedoras y creo también que la juventud se siente identificada con ellos, proporcionando así un pronóstico muy optimista para el porvenir. La juventud es el futuro de la fiesta nacional.

¿Qué le gustaría que dijeran los aragoneses de Roberto Becerril cuando terminen las Fiestas del Pilar?

Lo que más me importa es que los zaragozanos disfruten de una buena feria acorde con sus expectativas; y si es posible, superarlas con creces. Quiero que los aficionados digan que se lo han pasado bien y que tanto los toreros y las ganaderías hayan estado a la altura. Que los festejos populares hayan salido acordes a lo que se espera, tanto en calidad y raza como en afluencia de público, sin que haya habido incidentes y que haya sido una feria limpia.

El público tiene que saber que ha habido un esfuerzo muy grande para poder construir este cartel de feria, ya que se ha hecho en un periodo de tiempo muy corto, y se tiene que sentir arropado por la empresa porque su máxima es velar por el aficionado. Esta es la feria que Zaragoza se merece.

¿Qué tendría que ocurrir para que el 18 de octubre usted pueda decir: hemos cumplido?

Para haber cumplido con nuestra labor tendría que ocurrir que tanto los zaragozanos como los medios de comunicación dijeran que la feria taurina ha estado a la altura de la plaza de toros de La Misericordia y de su afición. Lo fundamental es que el público se quede contento y haya disfrutado con estos dos carteles; eso me enorgullecería.

Creo que ese sería el mejor indicador de que hemos cumplido con el objetivo que nos hemos marcado. Para nosotros sería una señal de que el trabajo y el esfuerzo ha merecido la pena.