Leiva, con los anuncios fraudulentos publicados en el portal web. E. E.
Condenan a la profesional de la estafa que timó a un zaragozano con el concierto de Leiva: pagará una multa durante tres meses
La juez destaca su "especial malicia" por burlarse de su víctima y le impone 50 euros más por los daños morales ocasionados.
Más información: Un zaragozano sienta en el banquillo a una "profesional de la estafa": timaba con entradas de conciertos en toda España.
La profesional de la estafa que timó a un zaragozano con las entradas del concierto de Leiva ha sido condenada.
Margarita Dolores M. C. tendrá que pagar una multa diaria durante tres meses tras ser declarada culpable de un delito leve de estafa por el Juzgado de Instrucción número 4 de Zaragoza.
Sumará así una condena más a las diez que ya tenía en media España, una auténtica perla que no dudaba en aprovecharse de la 'escasez' de entradas en conciertos de grandes artistas como Quevedo o festivales como el Sonorama para 'hacer caja' a costa de quienes se veían abocados a la reventa.
La jueza ve probado que la mujer, que ni siquiera se presentó al juicio, se aprovechó de Eduardo [nombre ficticio] y simuló tener unas entradas para el concierto "que no tenía".
El joven no pudo conseguir la suya en tiempo y forma y acudió a una conocida plataforma 'online' para ver si quedaba alguna en la reventa. Allí encontró tres para ver al cantante el 12 de octubre en el pabellón Príncipe Felipe por 150 euros.
Originalmente costaban 45, pero en el anuncio, una mujer que se hacía llamar Miriam explicaba que no las vendía más caras porque finalmente no iba a poder ir y necesitaba recuperar el dinero. Ella misma instaba a los interesados a mandarle un Whatsapp, y eso es lo que hizo Eduardo.
Entonces, Miriam -nombre que también resultó ser falso- le dijo que le iba a solicitar por Bizum los 150 euros a través de su cuenta de Sportium, un portal de apuestas que la mujer utilizaba como 'banco'. A cambio, ella se comprometía a modificar la dirección de correo desde la que había comprado las entradas para que pasasen a ser propiedad del que terminó siendo su víctima en un plazo de 24-48 horas.
Los pases, cuenta el zaragozano que terminó sentándola en el banquillo, no se envían nada más adquirirlos, sino que llegan al email unas horas antes del concierto. Eso lo sabía porque ya había visto al cantante con anterioridad. Pero esta vez, la jugada no le pudo salir peor.
Pese a haberle hecho llegar capturas de pantalla convincentes, algo no terminaba de cuadrar. Los problemas empezaron cuando -tras haber enviado el dinero con el mensaje 'Compra Bizum Sportium' como se le había indicado- vio que pasaba el tiempo y no había noticias sobre el cambio de titular.
Entonces, ya temiéndose lo peor, se puso en contacto con Miriam y confirmó sus sospechas. Fue ahí cuando decidió poner el caso en manos de la Policía Nacional. Antes de interponer la denuncia dio una última oportunidad a la mujer. Le dijo que todavía podía devolverle el dinero, pero lejos de recibir una disculpa, solo le llegaron burlas.
"Se rió de mí. Me dijo que al ser menos de 400 euros era un delito leve, que me iba a costar más el abogado que el dinero que podría recuperar. Sabía perfectamente lo que hacía", recuerda.
La condena
Margarita Dolores nunca llegó a devolver el dinero e hizo suyos esos 150 euros de una manera que la jueza califica de "torticera".
Lejos de conformarse, Eduardo decidió ir "a por todas" y llevarla a juicio y ahora, la mujer tendrá que pagarle 6 euros durante tres meses, una cifra "proporcional" y "acorde" con la falta de datos sobre los ingresos de esta peculiar reina de la estafa. Además, la jueza le impone otros 50 euros por los daños morales ocasionados, haciendo un total de 200 euros más los intereses legalmente previstos.
La magistrada considera que existe suficiente prueba de cargo como para enervar el principio de presunción de inocencia de la denunciada. De ella destaca, además, la "especial malicia" utilizada al mofarse del denunciante cuando descubrió el ardid al ver que tenía otro anuncio con otro nombre en la misma página.