Una VTC de Uber en Zaragoza.

Una VTC de Uber en Zaragoza.

Zaragoza

Los taxis endurecen su guerra contra Uber: "Suman ya más de 1.000 denuncias, ¿cómo no se arruinan?"

Las sanciones oscilan entre los 1.400 euros y los 1.800.

Más información: Golpe a los VTC de Uber, Bolt y Cabify en Zaragoza: la Policía Local pone casi mil denuncias por no tener licencia

Zaragoza
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La guerra entre los taxistas y los vehículos de transporte con conductor (VTC) continúa en Zaragoza. Hace casi un año que la paciencia entre el sector del taxi se acabó, cuando tras varias protestas dejaron clara su postura contra las malas prácticas de las VTCs en la capital.

Fue entonces cuando desde el departamento de Fomento del consejero Octavio López tomaron cartas en el asunto con una nueva normativa que establece tres supuestos en los que estos vehículos pueden ser retirados por la grúa. Estos son circular sin licencia municipal en Aragón mientras realizan un servicio urbano, por no registrar en la web de Fomento un servicio pese a contar con licencia en la comunidad o por aceptar servicios fuera de las aplicaciones autorizadas.

Un decreto bajo el que la Policía Local puede sancionar, inmovilizar (haciendo bajar al cliente del coche) e incluso trasladar al depósito municipal a aquellos vehículos que no cumplan con lo establecido. Y se podría decir que lo han estado haciendo con mano de hierro, pues desde que entró en vigor el decreto en marzo del año pasado, el cuerpo de seguridad municipal ya ha puesto más de 1.000 denuncias a conductores de Cabify, Uber o Bolt (empresas que actualmente operan en la capital).

Una cifra de sanciones desorbitada que desde el sector del taxi no acaban de comprender. Así lo asegura el presidente de la Asociación Provincial de Auto-Taxi de Zaragoza, Miguel Izaguerri, quien, pese a celebrar que se haga pagar a quien "no juega limpio", se pregunta "cómo estas compañías no están ya arruinadas". "Nos da la sensación de que las multas no van a ninguna parte porque estamos hablando de sanciones de entre 1.400 euros y 1.800 euros, que no es poco", señala Izaguerri.

Actualmente las VTCs cuentan con un total de 259 licencias en Aragón para hacer servicios interurbanos. De ellas, 59 tienen licencia urbana para circular y trabajar por las calles de Zaragoza, y la mitad serían las denominadas "tradicionales", como, por ejemplo, limusinas o coches de alta gama, que no son competencia directa de los taxistas. Una cantidad que desde el sector del taxi ya han manifestado en varias ocasiones que es "suficiente" para las tres empresas que operan en la capital.

Pero esta es una guerra contra la que llevan batallando desde que desembarcó Cabify en Zaragoza hace seis años, tres en el caso de Uber. Una situación de competencia "desleal", como aseguran desde el sector tradicional, que se volvió insostenible con la llegada de un nuevo enemigo el año pasado: Bolt. Fue entonces cuando los taxistas salieron a las calles e incluso llegaron a amenazar con una huelga, que el Gobierno de Aragón logró frenar con el nuevo decreto.

Aunque hasta que llegó el periodo de guerra fría pasaron muchas cosas, entre ellas que los taxistas contrataran a un detective privado para cazar a todas las VTCs que operaban por Zaragoza sin licencia. Una investigación con la que llegaron incluso a descubrir traiciones internas, de tres compañeros que habían comenzado a trabajar con estas compañías en la ciudad. Hecho por el que se les llegó a expulsar de la cooperativa.