Pascal, el camaleón zaragozano en San Antón. Zaragoza
Pascal, el camaleón zaragozano que ha causado sensación en San Antón: "Me hace mucha ilusión que lo bendigan"
Cientos de mascotas han llenado de ladridos y maullidos la iglesia de San Pablo durante este tradicional acto.
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Ni la intensa lluvia ni el frío han logrado frenar a los cientos de animales que, un año más, se han acercado a la iglesia de San Pablo para celebrar San Antón, patrón de los animales. El 17 de enero vuelve a convertirse así en el día más especial del año para las mascotas, que -acompañados por sus familiares- reciben la bendición del santo sin importar su raza, tamaño o incluso especie.
Perros de todas las edades, gatos y animales menos habituales han sido los protagonistas de esta tradicional cita. Entre ellos, Pascal, un camaleón zaragozano de casi año y medio, que ha despertado la curiosidad de vecinos y visitantes. Su dueña, Azahara Linares, explica que se decidió por una mascota poco común por su afición a Disney. "Quería algo diferente y, como me encanta Rapunzel, donde aparece un camaleón, pensé que era una buena idea", cuenta.
Pascal solo comparte nombre con el personaje, pues a diferencia del amigo de Rapunzel, este tiene un carácter "muy tranquilo, no hace ruido y no es agresivo". Cuidar de un camaleón, sin embargo, requiere dedicación. "Tiene cuidados muy especiales, come grillos vivos y necesita una temperatura muy exacta", señala Azahara, que asegura que, pese a lo que pueda parecer, Pascal está acostumbrado a salir de casa.
De hecho, ya ha participado en otros actos públicos y no es la primera vez que acude a una celebración de San Antón, aunque sí la primera en Zaragoza. "Me hacía mucha ilusión que estuviera bajo la protección de San Antón y que lo bendijeran", explica.
"Venimos todos los años"
Entre los asistentes también se encontraba Aslan, "como el león de Narnia", un beagle de 15 años que ha acudido junto a su dueño, Miguel Ángel Alquézar, uno de los vecinos más fieles a esta tradición. "Venimos todos los años", asegura. Para él, San Antón es una cita marcada en el calendario: "He vivido siempre en este barrio y ya es tradición", cuenta.
Miguel Ángel explica que, tras la misa de las once (en la que los protagonistas han sido los ladridos y maullidos) el acto continúa con la procesión del santo por el barrio y, después, llega el momento más especial: "El de la bendición de los animales", apunta. Aunque este año ha sido un momento algo complicado, bajo una intensa lluvia y con los paraguas desplegados, aunque pese a ello dice que el día de San Antón es "muy bonito y único" porque "no hay otro momento durante el año en el que los animales puedan entrar en la iglesia".
Miguel Ángel y Aslan, este año en San Antón. Zaragoza
Otra de las asistentes habituales es Marimar Arilla, que asegura llevar más de treinta años participando en la celebración. Aunque en casa tiene tres perros (Nae, Chiara y Buddy, que hoy cumple 10 años), también convive con una tortuga y un canario. "La tortuga la bajé una vez, pero es hacerle pasar un mal rato porque lo pasa mal con el frío", reconoce.
Aun así, asegura que no falta a la cita nunca pese a que dice no ser creyente pues, tal y como ella lo siente, "lo importante del día es que es un acto muy bonito en el que se unen los animales y todos los que aman a sus mascotas".
Marimar con Chiara, Nae y Buddy. Zaragoza
Quien es fiel también a la tradición es la burra Chenoa, aunque, pese a ser la protagonista cada San Antón, este año no ha aparecido por la zona. "Su dueño siempre llega puntual, igual este año por la lluvia no han querido salir", plantea Miguel Ángel.
Pero, pese a la intensa lluvia que ha comenzado a caer sobre las 12.00, todos los presentes se han mantenido firmes en su sitio, a la espera de que sus mascotas recibieran la bendición. Así, una vez más, San Antón ha demostrado que, pese al frío, la tradición sigue muy viva en Zaragoza, convirtiendo a la iglesia de San Pablo en un espacio donde, al menos por un día, las mascotas son las auténticas protagonistas.
Una tradición "más allá de lo religioso"
En el acto han estado presentes también el presidente del Gobierno, Jorge Azcón, y la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca. Azcón ha subrayado que esta tradición va más allá de lo religioso y que tiene un significado "de agradecimiento por parte de las familias a los animales que conviven con ellas". "No solo brindan compañía, sino que también requieren cuidado y aportan bienestar a personas de todas las edades", ha señalado.
Por su parte, la alcaldesa ha destacado la importancia de mantener las tradiciones y cuidar a los animales de la ciudad. "Este sábado celebramos la bendición de las mascotas en la Iglesia de San Pablo, una tradición con más de 500 años que reconoce la labor histórica de los animales en nuestra sociedad y que hoy convierte a nuestras mascotas en miembros de la familia", ha señalado.
Asimismo, ha recordado que el Ayuntamiento trabaja para fomentar la responsabilidad y el cuidado de los animales, y ha destacado la labor del centro de adopción municipal, que ofrece información a los vecinos y facilita la adopción de mascotas abandonadas. "Gracias a este trabajo, cada vez son menos los animales que esperan un hogar y su estancia en las instalaciones municipales es más breve", ha indicado, recordando que durante el acto han estado presentes para animar a los ciudadanos a adoptar una mascota.