Un usuario coge una bicicleta en una de las estaciones.

Un usuario coge una bicicleta en una de las estaciones. E.E.

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Zaragoza ya ha dado 422 vueltas al mundo en bicicleta: así ha sido el primer año del nuevo servicio Bizi

En 365 días han tenido unos 6.795.150 usos y han conseguido sumar más de 48.000 usuarios.

Más información: El éxito de Bizi Zaragoza se consolida este 2025: más de 6 millones de usos y 48.000 usuarios

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Ya ha pasado un año desde que el servicio Bizi regresó a Zaragoza. Lo hizo tras un parón de dos meses (mientras se instalaban las bicis), bajo un nuevo color (ahora son azul turquesa) y con un sistema de movilidad más cómodo: el pedaleo asistido.

Además, desde el mes de julio, las bicicletas públicas viajaron mucho más lejos: se incorporaron 1.500 bicicletas más que llegaron, por fin, a todos los barrios de la ciudad. Incluidos algunos como Arcosur o Santa Isabel (más alejados del centro) y otros donde, desde hace años, los vecinos las han demandado, como Casablanca o Las Fuentes.

Y, gracias a ello, a la comodidad que brinda este tipo de movilidad a los ciudadanos y a el precio (que durante el primer año ha estado a la mitad, 30 euros) lo cierto es que desde su implantación -el 15 de enero de 2025- su éxito ha sido indiscutible. Basándonos en datos aportados desde el área de Movilidad: en 365 días, las nuevas bicicletas han tenido unos 6.795.150 usos y han conseguido sumar más de 48.000 usuarios.

No solo eso. Los zaragozanos ya han recorrido más de 17.000.000 kilómetros, lo que supone más o menos dar (entre el esfuerzo de todos) 422 vueltas al mundo o viajar más de 1.700 veces a Pekín (China) en un solo año.

En días laborables, una misma bicicleta ha hecho una media de 17 viajes al día (13 durante los fines de semana, cuando el uso desciende). De media, la duración de los trayectos ha sido de entre 11 y 12 minutos y la distancia media recorrida es de casi 3 kilómetros por recorrido.

Y, pese a que con el pedaleo asistido la velocidad máxima que se puede alcanzar es de unos 26 kilómetros por hora, los zaragozanos circulan de media a unos 12 kilómetros por hora.

Ni las caídas (que suponen el 54% de los accidentes en bizi) ni las dudas sobre si las ruedas macizas (con caucho en su interior) estaban desgastadas -lo que supuestamente provocaba los resbalones- han podido frenar el despegue que ya desde el principio tuvo el nuevo servicio. Ni más ni menos que 20.000 usuarios y 205.000 usos durante su primer mes (que todavía era a medio gas).

Unos primeros viajes en los que, precisamente, hubo muchas dudas. Desde cómo pagar o usar la aplicación, hasta cómo aparcar o desbloquear la bicicleta y descubrir que si la luz está roja y no verde no se puede usar el vehículo.

Los hay, también, que no han perdido las viejas costumbres. Por ejemplo, pese a que en estas bicicletas se puede marcar si tienen algún fallo (pulsando tres veces en el símbolo de la herramienta en la parada), todavía son muchos los que giran el sillín hacia atrás para señalar que la bici no va (como hacían los usuarios con las rojas).

Reparaciones y vandalismo

Pero, las cifras de éxito, además de convertir a Zaragoza en la ciudad de España donde más se pedalea con la bici pública, supone también un extra de trabajo en reparaciones.

Porque a más usos más accidentes y, a su vez, más arreglos. De hecho, a finales de año los técnicos aseguraban que ya se habían realizado unas 5.000 intervenciones en estos meses. La mayoría de bicis que llegaron al taller durante el 2025 lo hicieron tras haber sufrido algún tipo de vandalismo.

Hasta el mes de noviembre se llegaron a hacer 1640 reparaciones, y sólo en el mes de septiembre fueron 310. Actos que fueron de los más leves, como manillares (que suponen un 19% de las reparaciones) hasta robar el cuentakilómetros de la bicicleta. En cualquier caso y por pequeñas que sean, son actividades hacen daño y ensucian el buen uso del resto de ciudadanos.

Las averías han sido el siguiente motivo, que sumaron unas 523. Estas tenían que ver con diversos motivos, como caídas en las que se rompen piezas hasta problemas mecánicos. Aunque sean del tipo que sean, desde Cogullada trabajan para que las bicis estén listas para rodar a las 24 horas.

Porque, dada la gran demanda diaria de usuarios, lo cierto es que cada bici en circulación cuenta. Prueba de ello es que, cuando las estaciones están vacías, los ciudadanos lo reclaman. Aunque para eso, y para cuando están a tope, la empresa (Serveo Servicios) ya está trabajando en una inteligencia artificial que sea capaz de preveer (y evitar) este tipo de situaciones.

Cumplido el primer año, toca ahora empezar un segundo ejercicio ya con todas las estaciones y bicicletas funcionando en su totalidad. Es por eso que, ahora sí, la tarifa de un año será ya de 60 euros (sin el descuento con el que se contaba hasta ahora). La gran pregunta es, ¿renovarán los usuarios otros 365 días?