La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en la presentación de los presupuestos para 2026

La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, en la presentación de los presupuestos para 2026 Ayto Zaragoza

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Ni convenios sociales ni grandes obras: todo lo que perdería Zaragoza si no 'ata' el presupuesto de 2026

Los presupuestos de 2026 están en el limbo ante el rechazo repentino de Vox a unas cuentas que habían sido negociadas con el Gobierno municipal.

Más información: Chueca le pide a Vox que sean "responsables" para aprobar los presupuestos: "Todos salimos perdiendo".

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Zaragoza se enfrenta a un futuro incierto. El PP sigue sin tener atado el apoyo de Vox, imprescindible para sacar adelante los presupuestos de 2026, y la alcaldesa podría tener que enfrentarse a una moción de confianza para desbloquear las cuentas de la ciudad, de las que dependen obras y proyectos tan importantes como la nueva Romareda, la Ciudad del Cine de Giesa o el nuevo entorno del río Huerva.

Natalia Chueca tiene que lidiar con esta nueva situación tras el repentino rechazo por parte de Vox a unas cuentas que habían sido negociadas con el partido de Julio Calvo. Esto supone dejar en 'stand by' los grandes proyectos presentados por el Gobierno municipal en estos dos años de mandato.

En números hay grandes diferencias. Concretamente, 155 millones de euros, ya que los gastos de los presupuestos prorrogados se cifran en 884 millones de euros frente a los 1.039 millones del presupuesto presentado el pasado 29 de diciembre por la alcaldesa de Zaragoza.

Una consecuencia que este mismo jueves la alcaldesa de Zaragoza ha reprochado a Vox, PSOE y Zaragoza en Común, calificándolos de irresponsables al darle la espalda a su proyecto de ciudad. Justamente lo hacía en uno de los proyectos que penden de un hilo, el centro deportivo Zaragoza Sur, ya que la aportación municipal de 3,5 millones de euros solo sería posible con la aprobación de los presupuestos.

Al detalle

La partida que peor parada sale es la de grandes inversiones, que pierde 80 millones de euros al pasar de 128 millones a solo 48. Por ende, grandes proyectos presentados por Natalia Chueca podrían caer en saco roto. Al menos, temporalmente.

El más sonado es La Romareda, que ante esta situación se abre la posibilidad de paralizarse ante la falta presupuestaria. La partida para este año se cifra en 27 millones y dentro de los presupuestos prorrogados solo se contemplan 9,1 millones.

No es el único, ya que la reforma del río Huerva, que se encuentra sumida en su segunda fase, también se vería afectada con la pérdida de 20 millones de euros.

A ellos se une la futura Ciudad del Cine; la renovación de la antigua fábrica de Giesa cuenta con una aportación de 10,5 millones de euros, una cuantía que desaparecería en esta situación. Dentro de estas partidas también se tendría que dejar a mitad el centro cívico de Hispanidad.

El Parque de Atracciones, que acaba de comenzar su proyecto de renovación, también sufriría las consecuencias. Recién cerrado para acometer las obras que lo modernizarán, el proyecto del Ayuntamiento de Zaragoza para su entorno se caería por su propio peso ante la falta de recursos. Una senda que también seguiría el nuevo proyecto para recuperar el emblemático espacio de Las Armas.

De igual manera, Zaragoza estos años se ha llenado de máquinas excavadoras y de asfaltado con la renovación de grandes avenidas. Algunas de ellas se quedarían mínimamente en el proyecto o a medio hacer con la pérdida de 13,5 millones, como el Coso o Avenida de Valencia, que comienza el próximo día 12 de enero. Si bien tampoco se podría poner en marcha el programa de mejoras de los puentes de la ciudad.

En efecto urbanístico, la partida presupuestaria quedaría disminuida para llevar a cabo la mejora de la plaza del Pilar, cifrada en 350.000 euros, o para el Parque del Agua.

Adiós a la mejora de zonas degradadas

La negativa de Vox no solo supone dar la espalda a unos presupuestos negociados mano a mano con el Gobierno municipal, sino que también cae en la incongruencia de negar unas partidas destinadas a reivindicaciones que han llevado por bandera a lo largo de esta legislatura.

Concretamente, se trata de la mejora de zonas degradadas de la ciudad como el barrio del Gancho o el parque Bruil. En esta primera, la caída de los presupuestos de 2026 supondría una pérdida de 11 millones destinada al proyecto de construcción de vivienda pública y rehabilitación de la misma en la zona de Zamoray Pignatelli.

Un plan demandado por los vecinos de la zona y que consta de la rehabilitación de 20 viviendas y la construcción de 79 en solares de la zona, más los 26 pisos que ya están en construcción.

Al igual que la mejora del entorno del parque Bruil. Este punto, frecuentado durante meses por numerosas personas sin hogar, tuvo que ser desalojado a principios de diciembre para mejorar su salubridad. Para este mismo también había partida presupuestaria la cual se perdería. Al igual que para el proyecto de la Comisaría del Parque Bruil, que busca seguir la estela de la estrenada en la calle de Ramón Pignatelli.

En materia de seguridad, el megacontrato de cámaras de videovigilancia por los barrios de Zaragoza quedaría paralizado.

En jaque las entidades y asociaciones

En relación con las personas sin hogar, todos aquellos convenios que se han destinado para paliar la situación de sinhogarismo y la mejora de las instalaciones desaparecerían.

Una extrapolación que también se da ante todos los convenios que se cierran con entidades sociales en materia de políticas sociales. Todos ellos no podrían llevarse a cabo ante la falta de recursos. Al igual que los convenios que el Consistorio mantiene con asociaciones vecinales como la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza y la Unión Vecinal.

De igual manera, las ayudas a mujeres y las políticas para la protección de mujeres llegarían a perder 400.000 euros, lo que imposibilitaría ejecutarlas. La misma línea seguirían las ayudas planteadas para autónomos, que se reducirían, como los planes para aumentar la contratación de talento joven.