Lluís Herrero e Ignacio Aguilar, en las gradas del Ibercaja Estadio.
Los padres del estadio portátil del Zaragoza desvelan sus secretos: "Se ha hecho con cariño, no parece un modular"
Los responsables de Mariano López Navarro (MLN) y Nussli Ibérica cuentan cómo han vivido estos cinco meses de obras, un proyecto "pionero" en España.
Más información: Así ha sido la prueba de fuego del estadio portátil del Real Zaragoza: un simulacro con más de 200 aficionados.
La nueva casa del zaragocismo ya es una realidad. Donde hace cinco meses no había nada se ha levantado un estadio portátil pionero en España con capacidad para más de 20.000 espectadores. En él jugará el Real Zaragoza hasta que esté listo el Ibercaja Romareda. Es decir, hasta el verano de 2027.
Para el proyecto se han utilizado materiales procedentes de Madrid, Barcelona, Valencia, Cáceres, Badajoz, Suiza o Alemania. El resultado: un estadio "a estrenar" que, en muchos aspectos, mejora a la vieja Romareda.
Ignacio Aguilar, responsable del área de Infraestructuras de MLN, y Lluís Herrero, director general de Nussli Iberia, cuentan todos los entresijos del campo, que ha llamado la atención de ciudades y clubes deportivos a nivel europeo.
El Ibercaja Estadio es pionero en España. ¿Cuáles han sido los grandes desafíos?
Lluís Herrero: Es el primer estadio modular hecho desde cero. El primer reto han sido los tiempos. Había que tener una planificación y un proyecto bien hecho para que, a la hora de construir, todo fuera fluido.
Otro ha sido tener los sistemas adecuados para montar esto, y el tercer factor decisivo, y quizás el más importante, ha sido la comunión que ha habido entre la UTE, entre Mariano López Navarro y Nussli. Ambas hemos trabajado en pro del proyecto y hemos demostrado nuestra eficiencia.
También es importante remarcar la ayuda que hemos tenido por parte de la sociedad de La Nueva Romareda, que es el cliente y quien ha apostado por el proyecto, de La Liga y el Real Zaragoza, que también han ayudado y han tirado para que esto funcionara, y de la dirección facultativa.
El estadio podrá acoger a más de 20.000 espectadores. ¿El tamaño ha sido otro condicionante?
Ignacio Aguilar: Era un condicionante del proyecto, un dato con el que se partía ya de base.
Ll. H.- Nosotros estamos acostumbrados a 20.000 espectadores o incluso más en el caso de la Fórmula 1. Lo más peculiar, en este caso, era la ubicación, Zaragoza y sus condicionantes de tiempo y después, los requerimientos específicos de La Liga o de un estadio que se va a quedar dos años. Esto, por ejemplo, ha obligado a poner balizas en todos los escalones.
Hace unos meses, aquí no había nada...
I. A.- La redacción del proyecto fueron cuatro meses: octubre, noviembre, diciembre y enero, y a principios de febrero ya se empezó con los trabajos previos de urbanización, desde demoliciones del pavimento al movimiento de tierras para que el 3 de marzo, lunes, empezásemos con el montaje de las gradas.
Ahí radica la importancia de lo que ha comentado Lluís; de tener todo muy bien planificado. Nosotros teníamos que acabar el movimiento de tierras bajo gradas para que Nussli arrancase el 3 de marzo con el montaje.
Da la sensación de que el modular es más completo y moderno que la vieja Romareda...
Ll. H.- A nivel de urbanización se ha hecho todo para que quedara mejor que lo que por concurso era necesario. Y en cuanto al graderío, el 90% del material es nuevo. Esto no era necesario, pero lo que hemos querido es que sirva de ejemplo y de escaparate para otras opciones. Se ha tratado con mucho cariño para que quedara muy bien.
¿Cuál ha sido el pico de trabajo en estos cinco meses?
I. A.- Ha habido momentos en los que entre las dos empresas y las contratas había igual más de 100 operarios.
¿Ha sido fácil reunir todo el material? ¿De dónde se ha sacado?
Ll. H.- A nivel de estructura de gradas ha venido material de almacenes que tenemos en Madrid, Barcelona y Valencia. También ha llegado procedente de Suiza y Alemania.
I. A.- En la urbanización, las zahorras para el movimiento de tierras han venido de nuestra planta de producción de Bárboles. Lo más peculiar es el terreno de juego. La arena de sílice ha venido de Badajoz y los tepes de césped, de Cáceres.
"Todas las sensaciones que nos están trasladando es que parece mentira que sea un estadio modular"
Otros elementos, como los focos o los banquillos, han venido de mucho más cerca. Concretamente, de la vieja Romareda. ¿Ha sido fácil compaginar lo viejo y lo nuevo?
I. A.- Al final, todo es organizarse. Ha habido reuniones organizadas por la sociedad Nueva Romareda en las que se ha establecido y planificado el desmontaje de los banquillos y los proyectores y el traslado al estadio modular.
Los tiempos han ido tan justos que se ha trabajado hasta el último minuto. ¿Qué queda por hacer?
LL. H.- Únicamente temas de decoración y poco más. Todo estará acabado este viernes.
¿Qué verá el aficionado cuando se acerque al Ibercaja Estadio?
I. A.- Todas las sensaciones que nos están trasladando es que parece mentira que sea un estadio modular. Porque una vez que estás dentro da la sensación de ser un estadio más.
LL. H.- Lo más importante es que van a entrar en un estadio que es nuevo. Están estrenando un estadio. Y esto, quieras que no, también es algo importante.
Aparte de nuevo, ¿es cómodo para el espectador?
Ll. H.- Sí, es cómodo, el acceso es muy fácil... Se ha dividido en cuatro zonas, hay muchos vomitorios y la urbanización es amplia. La visual también es muy buena.
Se han utilizado tres tipos de inclinación para garantizar una buena visual de todo el campo y todo el mundo va a poder ver bien el terreno de juego.
Y pantallas como las que se han instalado no había en La Romareda...
Tenemos un videomarcador de 50 metros cuadrados. Es algo que Zaragoza no ha visto hasta ahora.
"Si tú tienes que remodelar un estadio, esto cambia totalmente la situación"
La nueva Romareda será un estadio modelado por el cierzo y este también estará preparado para soportarlo...
I. A.- Todos los cálculos que se han hecho ya en el proyecto están preparados para rachas de viento de hasta 130 kilómetros por hora.
En la esquina noroeste, la estructura se ha levantado hasta los 11 metros para cubrirla y evitar el cierzo. Y luego, el resto de las tres esquinas también van cerradas.
El proyecto ha llamado la atención incluso fuera de Aragón...
Ll. H.- Sabemos que algunas ciudades han venido y nos han contactado varios clubes, alguno de ellos de Italia. De momento es un poco embrionario, pero sí que ha despertado interés. Ten en cuenta que, si tú tienes que remodelar un estadio, esto cambia totalmente la situación.
Si tienes que jugar y remodelar el estadio a la vez, poderte ir te permite hacer las obras más rápido. Es más eficiente, y económicamente y a nivel operativo, mucho más viable. Si tú estás haciendo obras y jugando en el mismo campo, es muy complicado. En cambio aquí se ha separado y tiene mucho sentido.
¿Creen que esto lo veremos más a futuro?
Ll. H.-Esperemos.
I. A.- Yo creo que sí por lo que ha dicho Lluís. Al final recorta mucho los plazos de una reforma integral de un estadio en el que se tiene que celebrar competición.
Decían que en la Fórmula 1 sí hay precedentes. ¿Para qué más se utilizan este tipo de estructuras?
Ll. H.- A nivel de grupo sí que habíamos hecho un estadio similar en Alemania o en Canadá. Pero estas estructuras se utilizan desde en Juegos Olímpicos, como el estadio de voley playa que se instaló debajo de la Torre Eiffel, en Fórmula 1, MotoGP, conciertos… En infinidad de sitios.
¿Y más allá de lo deportivo? En Zaragoza hemos visto también escuelas infantiles modulares...
Ll. H.- Las estructuras modulares permiten dos cosas: recortar plazos y lo que se llama el ‘killing big elephants’. Es decir, hacer infraestructuras para un evento muy grande que después no necesitarás.
Esto te permite hacer una estructura a la medida del que tú necesites y para el evento en concreto la amplías y después la quitas. Por ejemplo, esto se hizo en los Juegos Olímpicos de Londres, en el estadio de atletismo, en París. Al final, adecúas tus infraestructuras a lo que realmente necesita la ciudad y no haces un estadio inmenso que después no se utilizará.
"De momento, el terreno de juego se va a quedar, de lo otro oficialmente no se ha dicho nada"
El estadio se irá, pero la urbanización, por ejemplo, se queda para lo que pueda venir...
I. A.- El terreno de juego está nuevo, para poder jugar en Primera División, y los focos y las torres de iluminación también están adaptadas para competiciones profesionales.
Yo entiendo que el terreno de juego, los focos y el edificio anexo probablemente se queden para la ciudad.
¿Les han dicho ya claramente qué se queda y qué no más allá de 2027?
Ll. H.- De momento, el terreno de juego se va a quedar, de lo otro oficialmente no se ha dicho nada.
¿El desmontaje será igual de complejo?
Ll. H.- El desmontaje normalmente es mucho más fácil. Igual en la mitad de tiempo se puede hacer. Sería a partir del verano de 2027.