Teresa Salamero, presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza
Teresa Salamero, presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza: "El hartazgo se da por la sobrecarga y falta de medios"
Un mes desde que comenzó esta nueva etapa, la nueva líder del colegio analiza los proyectos a futuro y las preocupaciones actuales de la profesión.
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Teresa Salamero lleva un mes desde que comenzó su. Este martes se hizo oficial con su toma de posesión.
Comienza una etapa en la que Hace 20 años que terminó sus estudios, en los que al inicio supuso "dar muchas vueltas".
De trabajar en servicios públicos como en la UCI del Hospital Miguel Servet de Zaragoza a los servicios privados, terminó sacando su plaza de enfermera funcionaria donde comenzó a desarrollar su carrera en el IASS.
Una época a la que , ya que como ella misma señala le "sirvió mucho para el trato con mayores y la humanización".
De ahí dio el salto al Salud, donde comenzó a trabajar en el servicio de neonatos y obstetricia. Si bien ahora está ante uno de los retos mayores de su carrera, a tres días de que comenzara el covid comenzó uno que .
Su trabajo actual en gestión señala que le proporciona una "visión completa y real" de lo que pasa en el sector para transmitirlo al Colegio.
¿Cómo afronta ser presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza?
Con responsabilidad e ilusión. No concibo este puesto sino para estar al servicio de las 7.600 enfermeras. Nuestro lema de campaña fue "Acercando el colegio", porque queremos promover el desarrollo profesional y el sentido de pertenencia, evitando que el colegio se vea como algo lejano o impuesto.
¿Cuáles son los retos a corto plazo?
La segunda parte de nuestro lema era "Cuidar al que cuida". Que el 40% de las profesionales se hayan planteado abandonar la profesión es un dato muy preocupante. Esto se debe a la presión asistencial y los pocos recursos. Vi la película y, aunque es ficción, refleja la sobrecarga objetiva, la demanda de pacientes y la urgencia hospitalaria.
¿Cómo se puede mejorar eso? ¿Preocupa que los ratios estén haciendo mella en las enfermeras?
Sí. Hay que adecuar los ratios a las necesidades. Tenemos una población envejecida y con patologías crónicas que requiere más tiempo de atención. En Europa la ratio es de 9 enfermeras por cada 1.000 habitantes, mientras que en España estamos en 6. No llegamos a la media europea. Llevar menos pacientes implica mayor atención y calidad.
Señala el importante papel de la tecnología, ¿cómo mejoraría vuestro trabajo?
Ojalá pudiéramos conseguir medios materiales que facilitaran el trabajo, como tablets para llevar a la habitación. El colegio no tiene capacidad de dotar a un hospital, pero sí de hacer propuestas. Herramientas como la Inteligencia Artificial nos pueden agilizar tiempos de trabajo y temas burocráticos, liberando tiempo para que una enfermera proporcione cuidados de calidad. Considero la IA una aliada si se usa con prudencia y ética
Teresa Salamero, presidenta del Colegio de Enfermería de Zaragoza
Respecto a las agresiones, ¿el colegio proporciona un espacio seguro?
Sí, uno de nuestros objetivos es luchar contra la lacra de las agresiones. Desde la comisión deontológica se vela por esto y animamos a denunciar. El colegio respalda con abogados y tenemos varios casos abiertos; la violencia nunca debe estar presente en el medio sanitario.
En la línea de cuidar al que cuida, ¿van a implantar nuevas medidas?
Sí. No podemos aumentar plantillas ni sueldos, pero tenemos la obligación moral de cuidar a nuestros enfermeros. Queremos lanzar una encuesta y hemos recibido propuestas de cursos de mindfulness, pilates e incluso arteterapia para el bienestar emocional y descanso. También formación en gestión de conflictos para manejar situaciones duras.
Estamos ante un hartazgo de las trabajadoras por condiciones laborales y por situaciones de agresiones, ¿cree que influye en la fuga de talento que estamos viendo?
Puede ser, pero creo que el hartazgo se debe principalmente a la sobrecarga y la falta de medios. La sobrecarga constante lleva al y a situaciones de estrés donde se pueden perder los papeles. Un reparto más equitativo disminuiría esa presión.
"Vamos a escribir a los partidos políticos para transmitirles nuestras preocupaciones"
Estamos ante un futuro incierto con la jubilación de un gran número de personal, ¿cómo se ve este horizonte desde el colegio?
Se esperan de aquí a 5 años alrededor de 1.000 jubilaciones. Por lo que hay que trabajar con la administración para evitar la fuga de talentos, ofreciendo mayor estabilidad laboral y contratos de mayor duración, especialmente para cubrir el periodo estival. También hay que facilitar que los nuevos graduados se incorporen al mundo laboral.
Aunque no tienen sitio en la mesa sectorial, ¿les preocupa la política sanitaria ante las elecciones?
Por supuesto. Vamos a escribir a los partidos políticos para transmitirles nuestras preocupaciones. Aunque no estemos en la mesa sectorial, tenemos la obligación de trabajar con la administración para mejorar las condiciones de nuestros profesionales.
¿Cuáles son las demandas principales a la administración?
La falta de recursos tanto humanos y materiales como las ratios. También el reconocimiento del nivel A1 y el desarrollo de las especialidades.
¿Qué especialidades son más necesarias?
Por complejidad, Urgencias, UCI y Quirófano requieren formación específica. No es lo mismo una consulta que una mesa de quirófano. Hubo un caso trágico en Madrid donde una enfermera sin experiencia específica en neonatos cometió un error fatal por falta de especialización; eso es lo que tenemos que evitar. Es una carrera de fondo, pero necesaria para la seguridad del paciente. No podemos pretender alcanzar la excelencia con medios de supervivencia.
¿Qué se puede hacer para una cobertura total en el medio rural?
Aragón tiene mucha dispersión y es difícil de cubrir. Proponemos incentivos, como mayor puntuación o reconocimiento para quienes ocupen esos puestos de difícil cobertura. Nuestra vocal María trabaja en el ámbito rural y está contenta, pero entendemos que la conciliación es complicada.
¿Siente que la población valora su trabajo?
Tras la pandemia se nos reconoció más, pero para reconocer primero hay que conocer. Ya no somos "asistentes"; somos graduados universitarios con 240 créditos. Reivindicamos el nivel A1 porque la clasificación actual es anacrónica. A veces falta más reconocimiento de la administración, como con las guías de indicación enfermera que han sido suspendidas cautelarmente, perjudicando a los pacientes.