Un profesor dando una clase de secundaria

Un profesor dando una clase de secundaria Europa Press

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Casi la mitad de los profesores han cogido una baja por salud mental en los últimos 5 años: "Sin un plan, va a ir a peor"

Las faltas de respeto, amenazas, carga laboral, problemas de acoso o la alta burocracia están lastrando la salud mental de los docentes.

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Zaragoza
Publicada

El 44% de los profesores aragoneses han tenido que cogerse una baja por riesgos psicosociales y problemas de salud mental en los últimos cinco años. Las faltas de respeto, amenazas, problemas de acoso o la carga burocrática han derivado en que prácticamente la mitad de los docentes haya tenido que acudir a especialistas para tratar un problema cada vez más complejo.

Esta es una de las conclusiones de una encuesta elaborada por el sindicato UGT, que alerta de la necesidad de actuar de forma inmediata para corregir una “patología endémica” que está lastrando la calidad de la enseñanza que reciben los jóvenes en la Comunidad.

De hecho, en ocasiones, estas bajas se alargan durante un curso entero, hasta que el afectado se marcha a otro centro al año siguiente, lo que, explican desde el sindicato, hace que “no se dé una solución a los problemas”, sino que se traten con “parches”.

“El 99% de los encuestados ha visto faltas de respeto entre los propios alumnos, lo que genera un estrés por conflictividad del alumnado. La salud mental del personal docente es un problema muy complejo. Abordar la salud mental de la enseñanza debe hacerse de manera integral. Aun existiendo protocolos de acoso, no se implementan de manera adecuada, porque la mayoría dice no conocerlos o no contar con ellos”, expone Medea Gracia, secretaria del sector Enseñanza de UGT Servicios Públicos.

Asimismo, la mitad de los profesores confiesa haber convivido con “amenazas, coacción o maltrato psicológico” por parte de las familias, a lo que se unen cuestiones como la inestabilidad laboral, la interinidad o el “cambio constante” de las leyes educativas.

Una situación que se extiende al comprobar la realidad de las aulas, con “cada vez más alumnado que llega fuera de plazo, que no entiende el idioma o diagnosticado como TEA”, apuntan desde UGT.

“La vida está cambiando y evolucionando, y no lo hace al mismo ritmo que los apoyos en las aulas, con más carga burocrática y conflictos con las familias. No es lo mismo hablar de un maestro hace 30 años y cómo estaba dignificado, a ahora, que se pone en duda las labores que se realizan. Son cuestiones que han ido creciendo durante los últimos años y, si no mejoran y no hay un plan de salud mental, va a ir a peor”, alerta Gracia.

La carga burocrática

La encuesta de UGT, realizada a 2.230 profesores, prácticamente la totalidad de la educación pública, también sitúa a la carga burocrática como uno de los grandes problemas para el 80% de los docentes.

“Es necesario una reducción drástica de la carga burocrática. Hay que eliminar documentación innecesaria y repetitiva, e incrementar los recursos humanos y de apoyo”, inciden desde el sindicato.

Para solucionar estos problemas, en UGT reclaman diferentes medidas a adoptar de manera urgente, enfocados en un plan integral de salud mental docente basado en la prevención y la protección.

En él, exigen la creación de un catálogo de enfermedades profesionales que incluya trastornos como el estrés, fatiga mental, insatisfacción laboral o desmotivación; el apoyo psicológico especializado con una figura específica para los docentes; y la reducción “inmediata” de ratios, otorgando recursos suficientes para el alumnado más vulnerable.

“Solo hay que ver la dificultad de encontrar docentes todos los años para cubrir muchas plazas. Quizá la situación del profesorado aragonés, si fuera una profesión tan maravillosa, todo el mundo querría trabajar, y cada vez hay más dificultades. Esto es lo que está ocurriendo realmente”, añade Medea Gracia.