Doctor Diego Jose Gimenez.

Doctor Diego Jose Gimenez.

Salud

Expertos de Quirón Salud alertan del dolor intenso tras un golpe como señal de alarma del síndrome compartimental

La atención de urgencia en estos procesos es determinante para evitar el daño irreversible en músculos y nervios.

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Alicante
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El Servicio de Traumatología del Hospital Quirónsalud Murcia alerta sobre la importancia de reconocer a tiempo el síndrome compartimental, una afección poco frecuente pero potencialmente grave que requiere intervención inmediata para evitar secuelas irreversibles.

Este síndrome se produce por un incremento anómalo de la presión dentro de un compartimento muscular cerrado, lo que dificulta la circulación sanguínea y reduce el aporte de oxígeno a los tejidos. Como consecuencia, puede desarrollarse un proceso isquémico que, sin tratamiento precoz, ocasiona daños permanentes en músculos y nervios.

Aunque puede surgir en distintas situaciones, lo más habitual es que esté relacionado con traumatismos como fracturas, aplastamientos o golpes severos. También puede aparecer debido a vendajes o yesos demasiado ajustados o a hemorragias internas.

“El factor tiempo es fundamental en esta patología. En cuestión de horas, el daño puede volverse irreversible y afectar de forma permanente a la funcionalidad de la extremidad”, señala el doctor Diego Giménez, jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Quirónsalud Murcia.

Síntomas del síndrome compartimental

El signo más característico es un dolor muy intenso y desproporcionado respecto a la lesión inicial, que no mejora con analgésicos habituales y suele acompañarse de sensación de tensión en la zona afectada. “No se debe restar importancia al dolor persistente y progresivo. Si no cede con medicación, puede ser indicativo de un problema más serio”, advierte el doctor Giménez.

Con la evolución del cuadro, pueden aparecer otros síntomas como hormigueo, pérdida de sensibilidad, debilidad o dificultad para mover la extremidad. Ante estos signos, es imprescindible acudir de inmediato a un servicio de Urgencias.

“Si no se actúa dentro de las primeras 4 a 6 horas, aumenta significativamente el riesgo de necrosis muscular, daño nervioso irreversible e incluso amputación”, añade el especialista.

Tratamiento

El tratamiento del síndrome compartimental agudo es quirúrgico y consiste en una fasciotomía, una intervención en la que se abre la fascia que envuelve el músculo para aliviar la presión y restablecer el flujo sanguíneo.

Cuando se realiza a tiempo, esta técnica permite evitar lesiones permanentes. Sin embargo, un diagnóstico tardío puede derivar en secuelas importantes, como pérdida de fuerza, limitaciones funcionales o dolor crónico.

“Es fundamental acudir sin demora a Urgencias. La rapidez en el diagnóstico y el tratamiento marca la diferencia y puede evitar consecuencias irreversibles”, concluye el doctor Giménez.