La zanahoria de Villena recuperada.

La zanahoria de Villena recuperada. Universidad Politécnica de Valencia (UPV)

Gastronomía

Los expertos coinciden: esta hortaliza española "es mucho más jugosa, crujiente y dulce, y aporta antioxidantes"

La zanahoria de Villena, recuperada en 2022 por investigadores valencianos, aporta más nutrientes naturales que otras variedades.

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Alicante
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La zanahoria morada de Villena, conocida tradicionalmente como Safanòria morà, estuvo a punto de desaparecer en esta década. Y con ella, todas sus propiedades.

La zanahoria recuperada por un equipo de investigadores de Valencia presenta algunas diferencias respecto a otras variedades moradas. Su forma es más cilíndrica y su tamaño menor, similar al de las zanahorias naranjas habituales en los supermercados. Su aspecto, sin embargo, es llamativo por el contraste entre el núcleo blanco y el exterior morado.

También destaca por su sabor. Frente a las zanahorias naranjas, la variedad morada es, en general, más jugosa, crujiente y dulce, con entre cinco y siete gramos de azúcares por cada 100 gramos de producto.

A ello se suma su elevada concentración de antocianinas, antioxidantes naturales presentes en numerosas frutas y verduras de tonalidades azules, rojas y moradas. En este caso, predominan las del tipo cianidinas.

Aunque su principal destino es el consumo en fresco, la zanahoria morada de Villena también puede utilizarse en otros formatos, como la elaboración de productos en salmuera, chips fritos o incluso preparaciones de pastelería.

Recuperación y mejora

Un equipo de investigadores de la Universitat Politècnica de València (UPV) fue el encargado de recuperar y mejorar este cultivo histórico del sur de València y el norte de Alicante en 2022 tras cinco años de trabajo, con el objetivo de devolverlo a los campos y a las mesas.

El proyecto fue desarrollado por investigadores del Instituto de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV), que trabajaron junto a agricultores de la zona, la empresa Agrícola Villena —principal productora y comercializadora de zanahoria de España— y consumidores locales.

El trabajo comenzó con la evaluación de decenas de variedades ancestrales, procedentes tanto de cultivos tradicionales como del banco de semillas del COMAV, además de otras variedades comerciales. Todas ellas fueron sometidas a ensayos en producción ecológica para determinar cuáles presentaban mejores características agronómicas y gastronómicas.

El proceso se prolongó durante cinco años e incluyó ensayos agroecológicos, análisis de las raíces y pruebas de sabor realizadas tanto por paneles entrenados como por consumidores. El resultado fue la selección y obtención de un nuevo ecotipo que combina un buen rendimiento con unas características organolépticas destacadas.

"Este nuevo ecotipo mejorado ya lo están explotando los agricultores de Villena. Adaptado a producción sostenible, presenta una alta calidad organoléptica y nutricional, y está siendo muy bien aceptado por los consumidores", explicó entonces Adrián Rodríguez Burruezo, investigador del Instituto COMAV de la UPV y coordinador del proyecto.