Típica ensalada de capellanes con mollitas de los bares de Alicante.
El inesperado matrimonio gastronómico de Alicante: por qué la ensalada de capellanes con mollitas está de moda
La hostelería local reinventa su icónica ensalada de tomate y capellán introduciendo el secreto mejor guardado de sus panaderías: las mollitas.
Más información: Este es el nuevo restaurante que apuesta por la cocina de Alicante en el centro de la ciudad: arroz y tapas
Si estás planificando un viaje a la Costa Blanca y te preguntas qué comer en Alicante para descubrir la auténtica gastronomía local, hay vida mucho más allá de los arroces. La cocina alicantina es famosa por sus pescados frescos y sus salazones tradicionales, pero hay un entrante que se ha convertido en el rey indiscutible del tapeo en los últimos años. Se trata de la ensalada de capellanes con mollitas, una receta que fusiona lo mejor del mar Mediterráneo con el producto estrella de las panaderías de la provincia y que ofrece un contraste de texturas único.
Para entender el éxito de esta ensalada alicantina hay que conocer su ingrediente principal: el capellán. Este producto es en realidad bacaladilla eviscerada y secada al sol de forma artesanal. Es un salazón muy localizado que apenas se consume fuera de la provincia de Alicante y la Región de Murcia.
La forma de prepararlo en los bares y hogares alicantinos es muy característica, ya que el capellán se torra, es decir, se asa directamente sobre la llama viva del fuego. Este proceso permite retirar la piel fácilmente y desmigar el pescado con las manos, dejando una carne con un potente sabor ahumado y salado que funciona como un potenciador de sabor natural.
La receta tradicional de esta ensalada de salazón es muy sencilla y se basa en la calidad del producto. Sobre una base de tomate de temporada maduro y troceado se colocan los lomos desmigados del capellán torrado. Todo esto se adereza de forma generosa con aceite de oliva virgen extra, que ayuda a suavizar la intensidad del pescado seco. Sin embargo, la gran novedad gastronómica que se ha introducido en la última década en la hostelería de Alicante ha sido la incorporación de las mollitas.
La coca de mollitas es un icono de la repostería salada de la zona, una masa fina cubierta por una costra crujiente de harina, aceite y sal. Los chefs locales decidieron aprovechar estas migas crujientes o mollitas para espolvorearlas por encima de la ensalada de tomate y capellán. Este toque supuso una revolución en el plato, ya que las mollitas aportan un elemento crujiente muy divertido en boca y tienen la capacidad de absorber el aceite de oliva impregnado con el jugo del tomate y el aroma del salazón.
Hoy en día, la ensalada de capellán con mollitas está presente en la gran mayoría de cartas de bares de raciones, tabernas y restaurantes de la ciudad de Alicante, Elche o Benidorm. Es un plato ligero, perfecto para compartir al mediodía durante el aperitivo o el tardeo y que sorprende a los turistas porque no se parece a ninguna otra ensalada de la gastronomía española. Si buscas una experiencia gastronómica 100% autóctona en tu próxima visita, este es el plato que tienes que apuntar en tu lista de imprescindibles.