Abril
Abril, la veinteañera que ha logrado comprar su primera vivienda: "Tenía 10.000 € ahorrados y me dieron el 100%"
La joven compró un piso por 120.000 euros a finales de 2024 en Alicante y ahora está haciendo la reforma mientras lo comparte con sus tres mascotas.
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Comprar una casa se ha convertido en uno de los mayores desafíos para los jóvenes en España, donde el incremento de los precios y las exigencias de financiación dificultan cada vez más el acceso a la vivienda.
La realidad es que la mayoría de compradores ya no son veinteañeros, sino familias que rondan los 43 años y que adquieren una vivienda para cambiar de residencia.
Las dificultades también se reflejan en los datos del Notariado. Los menores de 30 años han pasado de representar el 21,58% de los compradores en 2007 a apenas el 8,39% en la actualidad.
Paralelamente, las familias desempeñan un papel cada vez más importante para facilitar el acceso a la primera vivienda, con un fuerte aumento de las donaciones de padres a hijos en la Comunitat Valenciana en los últimos años.
En este contexto, la historia de Abril Antonella Asenal Chacoma rompe la tendencia. Con 25 años consiguió comprar sola su primera vivienda en Alicante, una operación que reconoce que hoy resulta casi excepcional para alguien de su edad, aunque hoy tiene 27.
La historia de Abril
Desde EL ESPAÑOL de Alicante hemos hablado con la joven ingeniera, que llevó a cabo la compra de su vivienda con 'Habitalia' e 'Ibemar Home', agencias de Alicante integradas en la Agrupación de Inmobiliarias de Alicante (Inmoadal).
Nacida en Argentina, llegó a España cuando tenía cinco años y actualmente trabaja como ingeniera en una obra situada en Orihuela. Sin embargo, siempre tuvo claro que quería establecer su hogar en Alicante.
La decisión de comprar llegó tras una ruptura sentimental. Después de vivir dos años y medio de alquiler con su expareja, regresó a casa de sus padres, en el barrio de San Blas. Allí convivía con sus dos hermanos y su perro, una situación que pronto le hizo plantearse volver a independizarse.
Su primera idea fue volver a alquilar, pero pronto comprobó que el mercado jugaba en su contra.
"Yo llamaba a los pisos y me decían, 'No, que con el perro no se puede', o me pedían 800 euros y decía, '¿Cómo voy a pagar un alquiler yo sola de 800 euros?'", recuerda.
Con una horquilla de sueldo situada entre los 1.800 y los 2.500 euros mensuales, y alrededor de 10.000 euros ahorrados, fijó un presupuesto máximo de 120.000 euros para comprar una vivienda.
A mediados de diciembre encontró un piso en el barrio de La Florida, -muy cerca de la plaza de La Viña-, que encajaba tanto por precio como por ubicación.
"Vi este que la verdad que de precio era de los más baratos que había visto, -inicialmente pedían 125.000 €-, y que estaba bien por la zona, ya que si salía sola por la noche con el perro, me sentiría tranquila", afirma.
Una hipoteca al 100%
Tras firmar las arras comenzó la búsqueda de financiación. Abril recurrió inicialmente a un bróker hipotecario, aunque finalmente continuó buscando alternativas por su cuenta.
Ese esfuerzo terminó dando resultado. Consiguió una hipoteca para jóvenes con financiación del 100%, una opción que le permitió sacar adelante la compra.
Abril aprovechó entonces una oferta que tenía una conocida entidad bancaria, que estuvo durante casi un año ayudando a los menores de 35 con la compra de su primera vivienda. Aunque actualmente, es muy complicado conseguir porcentajes tan altos de financiación.
"Hacía cuentas y decía: 'Voy a estar mucho tiempo con el piso, pero no voy a poder vivir, o sea, me quedo a cero'", recuerda sobre los cálculos que hizo durante el proceso.
Aun así, necesitó un préstamo personal para afrontar los gastos asociados a la compraventa que no cubría la hipoteca.
Actualmente paga alrededor de 700 euros mensuales entre la cuota hipotecaria y ese préstamo, una cantidad que considera similar a lo que habría desembolsado por un alquiler.
"Son cinco años que voy a estar apretada, que bueno, lo estoy viviendo. Pero me parece que he tomado la decisión correcta", asegura.
Un año después de la compra, Abril considera que el mercado inmobiliario ha seguido encareciéndose y que hoy tendría todavía más complicado encontrar una vivienda como la suya con el mismo presupuesto.
Mientras algunos de sus amigos empiezan ahora a comprar, la mayoría lo hace en pareja, una circunstancia que facilita el acceso a la financiación.
Su conclusión es clara: "Creo que nunca va a ser mejor momento que ahora para comprar".
Cada vez menos jóvenes
El gerente de Habitalia y fundador de Inmoadal, Julián de la Peña, confirma que el caso de Abril está lejos de ser habitual.
Según explica, las operaciones de compraventa protagonizadas por menores de 30 años son muy escasas y en su agencia apenas cierran "tres, cuatro al año".
Lo más frecuente es que los compradores más jóvenes tengan entre 32 y 36 años.
El asesor señala que el principal obstáculo sigue siendo la necesidad de disponer del ahorro suficiente para cubrir la parte del precio que normalmente no financia el banco, además de los impuestos y gastos de la operación. Por ello, muchos jóvenes solo consiguen comprar con el apoyo económico de sus familias.
De la Peña añade que adquirir una vivienda en solitario antes de los 30 años es prácticamente una excepción y que, cuando los jóvenes logran acceder al mercado, lo hacen normalmente en pareja.
Además, advierte de que el gran problema actual ya no es únicamente la financiación, sino la escasez de viviendas a precios asumibles.