Vistas de Novelda y su santuario.

Vistas de Novelda y su santuario. Shutterstock

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El municipio ideal para una escapada: castillo del siglo XII y un santuario modernista único en el mundo

Esta localidad del Medio Vinalopó destaca por su sorprendente patrimonio histórico, su singular legado modernista y su entorno natural.

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Alicante
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En el corazón del Vinalopó Medio se levanta un destino que condensa historia, arquitectura y paisaje en una sola escapada. Se trata de Novelda, un municipio donde un castillo del siglo XII y un templo modernista de proyección casi onírica convierten la visita en una experiencia difícil de olvidar.

La provincia de Alicante no se agota en su litoral, por muy reconocibles que sean sus playas y su oferta turística junto al mar. El interior guarda una riqueza patrimonial y cultural que, poco a poco, gana protagonismo entre quienes buscan algo más que sol y arena.

En ese mapa menos transitado aparece con fuerza Novelda, un enclave ligado al comercio del azafrán, el mármol y la uva de mesa con denominación de origen.

Entre sus grandes símbolos destaca una joya arquitectónica que rompe expectativas.

El Santuario de Santa María Magdalena no solo sorprende por su estética, sino por su singularidad: un templo modernista único en el mundo que, en palabras de Turisme de la Comunitat Valenciana, se ha convertido en uno de esos espacios "que dejan sin palabras al visitante" por su integración entre arte, simbolismo y paisaje.

Un conjunto histórico

A unos tres kilómetros del casco urbano se alza uno de los grandes tesoros patrimoniales de la zona: el conjunto formado por el castillo y el santuario.

En lo alto de una loma, Castillo de la Mola recuerda el pasado islámico de la zona, con una estructura del siglo XII que aún conserva su carácter defensivo y unas vistas privilegiadas del entorno.

Muy cerca, el paisaje cambia de forma radical con la presencia del Santuario de Santa María Magdalena, un edificio que parece desafiar cualquier clasificación.

Su arquitectura modernista catalana incorpora elementos decorativos de inspiración medieval, barroca y natural, creando una silueta que se funde con la sierra y sorprende a quienes lo contemplan por primera vez.

Un templo único

El verdadero impacto llega al acercarse al santuario. Santuario de Santa María Magdalena destaca por su fachada flanqueada por dos torres de 25 metros coronadas por una cruz pétrea, pero es en los detalles donde reside su carácter excepcional.

Cada motivo decorativo dialoga con la naturaleza y con una tradición simbólica que convierte el edificio en algo más que un lugar de culto.

En su interior, la sorpresa es aún mayor. La planta adopta una forma de jarra, en alusión al recipiente de bálsamo que, según la tradición, María Magdalena llevó a Jesús.

Santuario de Santa María Magdalena

Santuario de Santa María Magdalena

Esta singularidad arquitectónica lo convierte en un caso prácticamente irrepetible, con un ábside que alberga el camarín de la santa y una atmósfera que mezcla espiritualidad, historia y arte.

Más allá de su valor religioso, el conjunto se ha consolidado como uno de los grandes iconos del interior alicantino.

A poca distancia de Novelda, la escapada se puede ampliar fácilmente hacia otros municipios del Vinalopó que mantienen ese equilibrio entre historia y carácter local.

Aspe, Monforte del Cid o Elda son buenas opciones para continuar la ruta. Cuentan con iglesias históricas y centros urbanos con sabor tradicional, así como museos y vestigios industriales que ayudan a entender la evolución de la comarca.

Incluso Petrer, con su castillo en lo alto del casco antiguo, ofrece otra perspectiva del interior alicantino, más medieval y recogida.

Todo ello dibuja un itinerario muy completo para quienes quieran convertir una visita puntual en una inmersión más amplia por el corazón del Vinalopó.