El senador alicantino del PP, Agustín Almodóbar, con un ejemplar de su libro.

El senador alicantino del PP, Agustín Almodóbar, con un ejemplar de su libro. H.F.

Turismo

Agustín Almodóbar (PP): "El éxito turístico de España no puede basarse únicamente en contar turistas"

El portavoz de Turismo del PP en el Senado y cuarta generación de hoteleros presenta el próximo 10 de septiembre en la Fundación Frax de Benidorm su primer libro 'Turismo. El oro silencioso que sostiene a España'.

Más información: El PP cuestiona la política turística del Gobierno tras caer a cero el apoyo hotelero al Imserso en Benidorm

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Portavoz parlamentario del Partido Popular en el área de Turismo, senador por la provincia de Alicante y perteneciente a la cuarta generación de una conocida familia de empresarios hoteleros de Benidorm, Agustín Almodóbar conoce los entresijos y engranajes de la mayor industria de España como pocos. A las puertas de presentar su primer libro, Turismo. El oro silencioso que sostiene a España, el próximo 10 de septiembre en la Fundación Frax de Benidorm, Almodóbar reflexiona de forma pausada pero contundente sobre los aciertos históricos, las amenazantes derivas ideológicas y los retos urgentes que afronta el sector.

El político benidormí empieza por advertir de lo que se da demasiado por sentado en los despachos gubernamentales. Para el senador popular, el diagnóstico de la gestión gubernamental de la legislatura actual en materia turística revela un error de bulto en el enfoque conceptual, la obsesión por las cifras absolutas en detrimento de la atención a las infraestructuras, el destino y la seguridad.

"El problema es que en los últimos años el Gobierno a lo que se ha dedicado es a contar turistas, y no ha tenido en cuenta que esta industria tiene una transversalidad enorme", argumenta Almodóbar, insistiendo en que cualquier decisión tomada por cualquier ministerio salpica de lleno a la competitividad del sector. "El éxito turístico de España no se basa en contar turistas. Desde hace muchísimas décadas se ha hecho muy necesario cuidar no solamente a los destinos, sino también a los empresarios, a los trabajadores y a las infraestructuras. Si abandonamos esas bases y nos dedicamos únicamente a sumar visitantes, podemos caer en el error de morir de éxito".

Almodóbar ilustra esta tensión con ejemplos tangibles del día a día en la provincia de Alicante, donde la saturación no responde a una sobrepoblación turística intrínseca, sino a una manifiesta falta de planificación y acompañamiento público. "No podemos tener un aeropuerto creciendo año tras año hasta acercarse al límite de su capacidad y pretender que las infraestructuras pueden permanecer igual. Si crece el turismo, las infraestructuras tienen que crecer y adaptarse con él. Ese es el mejor ejemplo de lo que significa gestionar el éxito", explica.

Un desajuste idéntico sucede con el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: "No puede ser que el Ministerio del Interior ponga en marcha un Plan de Turismo Seguro sin tener en cuenta el incremento real de turistas que visitan nuestras infraestructuras. Cualquier establecimiento turístico privado se adapta a las necesidades que tiene respecto a los clientes que recibe, y los destinos públicos deben hacer exactamente lo mismo".

A esta desatención de la oferta se le suman medidas legislativas y administrativas adoptadas, en palabras del parlamentario, a espaldas de los profesionales y receptores finales. Decisiones como el controvertido nuevo registro de viajeros o las interminables tensiones con el programa de viajes del Imserso evidencian un alejamiento peligroso del Ministerio de Industria y Turismo y de otros departamentos hacia el tejido productivo.

"Tú no puedes poner en marcha un registro de viajeros sin reunirte y contar con quienes tienen que aplicarlo, ni decidir qué hacer con el Imserso cuando llevas años acumulando quejas de operadores, destinos y de los propios usuarios. En lo que peca el Gobierno es en no escuchar a los responsables de la oferta y dedicarse a contar turistas. Oiga, ¿un millón más está bien? Sí, claro, pero a ese millón hay que tener la capacidad de acogerlo en condiciones", asevera.

Cuestionado sobre los crecientes brotes de turismofobia y el debate distorsionado en torno al acceso a la vivienda, Almodóbar rehúsa señalar al visitante y apunta directamente a la inacción en materia de políticas habitacionales. "El turista no es el problema, el turista es la solución a muchas cuestiones", subraya enérgicamente, recordando que la sociedad suele percatarse del verdadero impacto positivo de la actividad únicamente cuando esta se detiene bruscamente, como sucedió durante el confinamiento y el cero turístico de la pandemia de COVID-19.

"La falta de una política de vivienda adecuada por parte del Gobierno de Sánchez ha provocado que en algunos lugares se hayan podido llegar a vivir episodios de turismofobia". Esta actitud hostil hacia el sector hunde sus raíces, según la visión del senador alicantino, en un apalancamiento puramente ideológico. En la confrontación política habitual dentro de las Cortes Generales, el trato dispensado hacia los empresarios turísticos difiere notablemente del recibido por otras ramas industriales.

"Al empresario turístico en muchas ocasiones lo tratan de explotador y a la actividad turística la tachan como depredadora del territorio, cuando es todo lo contrario. Hay un componente ideológico evidente, porque algunos de los partidos que sostienen al Gobierno, especialmente Sumar y determinadas formaciones independentistas, llevan años cuestionando el turismo, señalando a sus empresarios y promoviendo medidas que perjudican su competitividad", afirma, recordando además que la titularidad del Ministerio de Derechos Sociales, del que depende el programa del Imserso, ostenta sello político de las fuerzas de izquierda..

Asimismo, Almodóbar arremete contra las propuestas restrictivas abanderadas por formaciones como Compromís, que plantean limitar la compra de viviendas a ciudadanos extranjeros en zonas turísticas clave como Alicante. Para el portavoz popular, este tipo de enfoques ignoran la naturaleza competitiva y la vocación hospitalaria de la provincia: "¿Cuántos extranjeros viven entre nosotros que decidieron venir primero de vacaciones, les gustó, luego decidieron comprar, han establecido sus familias e incluso han llegado a montar empresas y generar puestos de trabajo? No podemos estar poniéndoles puertas al progreso. Alicante es un ejemplo de hospitalidad y de recibir al mundo con los brazos abiertos".

A su juicio, la insistencia reincidente de la izquierda con la imposición de tasas turísticas obedece a una clara incapacidad de gestión. "Cuando hay una falta de gestión en otras cuestiones, se abre el debate de la tasa turística. Si nos comparan con Roma o París, se equivocan: si quiero ver el Coliseo tengo que ir a Roma, pero nuestro turismo es de sol y playa, muy competitivo. Lo que hay que hacer es gestionar ese éxito dotando de mejores infraestructuras y seguridad, no abriendo debates como la tasa turística para meter el dinero en la caja única".

A pesar de las fricciones políticas, los destinos alicantinos y de la Comunitat Valenciana han logrado mantener un pulso ejemplar gracias a la constante reconversión y profesionalización de su planta alojativa. Almodóbar defiende con orgullo que la región alberga una de las mejores y más modernas plantas turísticas del mundo. "Estamos viendo algo muy importante: crece el gasto turístico en nuestros destinos. Eso demuestra que el debate no puede limitarse únicamente al número de visitantes, sino que debemos hablar también de valor, calidad y de la riqueza que el turismo genera en el territorio. No hay turistas buenos y malos; el único turista malo es el que no viene", remarca.

La elevación en el nivel de gasto responde al salto cualitativo de las empresas y al uso intensivo de la inteligencia turística para adaptarse a los gustos de un cliente maduro y exigente. Frente a la subida generalizada de los precios de las estancias, el senador aclara que no se trata de un encarecimiento artificial, sino del reflejo inevitable de unos costes operativos desbocados en energía y suministros que también asfixian al turista nacional.

En este escenario, el turista español sigue alzándose como la columna vertebral del sector, si bien es el que más padece la coyuntura económica actual. "El turista nacional es nuestro principal mercado al fin y al cabo, y es el principal afectado por la falta de medidas e incentivos del Gobierno. Los españoles no quieren renunciar a sus vacaciones, pero muchas familias están teniendo que reducir los días de estancia, ajustar el gasto o buscar alternativas porque cada vez les cuesta más estirar la nómina", explica.

Frente a esta situación, descarta tajantemente que la Comunitat Valenciana vaya a sufrir la deriva de inaccesibilidad económica de los archipiélagos balear o canario, gracias a una extraordinaria diversificación que abarca sol, playa, turismo interior, gastronomía, enología y cultura.

Mirando al horizonte internacional y a los retos colectivos del país, el portavoz de Turismo advierte sobre la necesidad innegable de proteger la 'Marca España' en su conjunto, señalando episodios recientes como la crisis migratoria e inseguridad en Ceuta que han provocado cancelaciones masivas de reservas en la ciudad autónoma. Igualmente, urge a aprovechar las oportunidades de futuro como el Mundial de Fútbol 2030 o la reactivación de vuelos transoceánicos directos, solicitando que conexiones de largo radio como la línea Valencia-Nueva York se exploren de forma decidida también para el aeropuerto de Alicante-Elche.

Esta visión general y vertebradora de la geografía española es precisamente la esencia que atraviesa su próximo lanzamiento editorial. Editado tras más de un año de intensa elaboración en escenarios tan singulares como el buque escuela Juan Sebastián Elcano o viajes oficiales con la Unión Interparlamentaria, Turismo. El oro silencioso rehúsa encasillarse en el frío manual técnico. "No es un libro sobre turismo con muchas cifras y datos fríos; es un libro sobre España y su relación con el turismo. Empieza en la época de los romanos con todo el patrimonio que nos dejaron, habla de la relación de la Corona con el turismo, del momento complicado del COVID y de la aportación colectiva que hemos logrado", detalla el autor.

Sin embargo, en el mapa de pasajes históricos y tributos a los pioneros del sector en toda España, el corazón del libro palpita con especial intensidad en la Marina Baixa. Almodóbar confiesa que el capítulo siete, dedicado íntegramente a Benidorm, fue el que más le costó redactar y el que guardó con celo para la recta final del proceso creativo. "Es el capítulo más personal y emotivo para mí. Siendo de allí, un enorme defensor de mi ciudad y mi comarca y el mayor de la cuarta generación de una familia hotelera, quería que fuera perfecto. Cuando vuelvo a releerlo en algún extracto me llego a emocionar, porque la historia del turismo en España no podría contarse sin hablar de Benidorm, primer destino turístico inteligente del mundo y pieza clave de esta obra colectiva de la que debemos sentirnos tremendamente orgullosos", concluye.