El castillo de Benidorm, uno de los espacios más icónicos de la capital Turística.
Benidorm: destino inteligente, experiencia completa
En los últimos siete años, Benidorm ha desplegado una extensa red de herramientas tecnológicas y digitales que en breve estarán interconectadas en la Plataforma Inteligente de Destino (PID).
Más información: ¿Te dejarías aconsejar en tus viajes por un robot-avatar? Benidorm lo hizo con éxito y la experiencia ya cruza el Atlántico
Benidorm, la capital turística de la Costa Blanca, se ha consolidado en la última década como uno de los destinos pioneros en la aplicación de la tecnología al turismo. La ciudad ha entendido que competir en el mapa internacional no solo depende de su clima, sus playas urbanas o su amplia planta hotelera, sino también de su capacidad para gestionar mejor el día a día y ofrecer experiencias más completas, personalizadas y sostenibles a quienes la visitan. De esa visión nace un modelo de destino turístico inteligente que convierte a Benidorm en un auténtico laboratorio urbano al servicio tanto de residentes como de turistas.
En los últimos siete años se ha desplegado en la ciudad una extensa red de herramientas tecnológicas y digitales que va mucho más allá de la simple digitalización de servicios. Sensores ambientales, cámaras de monitorización, contadores de aforo, boyas inteligentes, algoritmos de Inteligencia Artificial o chatbots conviven ya como parte de la infraestructura invisible que sostiene el funcionamiento del destino.
Esta red permite radiografiar en tiempo real cómo se mueve, consume, disfruta y se relaciona con el entorno la población que habita o visita Benidorm, con un objetivo muy concreto: detectar necesidades con rapidez y responder de forma más eficiente, mejorando la calidad de vida de quienes residen en la ciudad y la experiencia de quienes la eligen para sus vacaciones o escapadas.
El siguiente gran paso será la entrada en servicio de la Plataforma Inteligente de Destino (PID) durante este 2026, que integrará y conectará todos los datos e indicadores generados por estas herramientas en un único sistema. Esa plataforma actuará como el cerebro digital del destino, permitiendo a los gestores públicos acceder a información ordenada, cruzada y contextualizada que facilite la toma de decisiones.
Con ella será posible, por ejemplo, anticipar picos de demanda en determinadas zonas, ajustar servicios, reforzar la movilidad o planificar mejor el uso de recursos hídricos y energéticos, reduciendo impactos y evitando improvisaciones. La tecnología deja así de ser un mero escaparate para convertirse en un instrumento estructural de gobernanza y planificación urbana.
Skyline de la playa de Poniente de Benidorm.
Esta estrategia tecnológica está íntimamente ligada a la apuesta de Benidorm por un turismo más sostenible, accesible e innovador. La información generada por la sensórica y los sistemas inteligentes no solo permite reaccionar antes, sino también diseñar políticas públicas más ajustadas a las necesidades reales del destino. Decisiones que afectan a cuestiones tan diversas como la gestión de playas, la seguridad, la movilidad peatonal, la convivencia de usos o la preservación de los ecosistemas costeros pueden apoyarse en datos objetivos y no únicamente en percepciones o intuiciones.
De esta forma, la innovación se pone al servicio de las personas y se traduce en un uso más racional y eficiente de los recursos, elemento clave en un contexto de cambio climático y presión turística.
El impulso de espacios específicos como el Hub de Innovación Turística BeCiti y el Observatorio Turístico refuerza este cambio de paradigma. Benidorm no solo aplica tecnología, sino que genera conocimiento, experimenta con nuevas soluciones y evalúa su impacto, consolidándose como banco de pruebas de la política turística inteligente en España. La conexión de la PID local con la plataforma nacional promovida por la Secretaría de Estado de Turismo a través de Segittur permitirá además amplificar el alcance de las iniciativas que se testan en la ciudad y compartir aprendizajes con otros destinos.
Todo este recorrido ha situado a Benidorm entre las referencias internacionales en turismo inteligente. La ciudad fue el primer destino en certificarse como Destino Turístico Inteligente en 2018 y desde entonces ha seguido avanzando en los cinco grandes pilares que definen este modelo: sostenibilidad, accesibilidad, gobernanza, innovación y tecnología. Este esfuerzo le ha valido reconocimientos como el distintivo Green Pioneer of Smart Tourism 2025 otorgado por la Comisión Europea, así como su selección como finalista para el título Green Leaf 2027, galardones que acreditan el compromiso de la capital turística de la Costa Blanca con un modelo de turismo más responsable y tecnológicamente avanzado.