El presidente de AlicanTec, Toni Sánchez, este septiembre.

El presidente de AlicanTec, Toni Sánchez, este septiembre. M. H.

Innovación

"La industria tecnológica no existe en las leyes", el aviso del sector sobre el vacío legal que frena la IA

El presidente de AlicanTec analiza el estado real de la inteligencia artificial y exige cohesión y soberanía digital para evitar que Europa sea "un mero lugar de vacaciones".

Más información: La soberanía 'tech' de Europa, ante el espejo de la norma: ¿la regulación nos protege o pone freno a la competitividad?

Leer en Castellano
Alicante
Publicada
Actualizada

La inteligencia artificial y la transformación digital se encuentran en pleno proceso de ebullición en España y Europa, en lo que el presidente de la Asociación Alicantec, Toni Sánchez, define como un constante trabajo de actualización. Frente a las voces pesimistas sobre la posición del tejido empresarial regional, Sánchez se muestra contundente sobre la situación real de la provincia.

"No estamos perdiendo el tren. Estamos aplicando la inteligencia artificial, tanto en el desarrollo como en los propios sectores productivos, de una forma prudente y de una forma real", afirma al analizar el impacto de esta tecnología en las empresas alicantinas.

Respecto a los debates sobre una posible "burbuja" en la inteligencia artificial, el presidente de Alicantec sostiene que existe un exceso de ruido mediático y financiero. A su juicio, se debe distinguir la realidad tecnológica de la promoción de venta corporativa.

"Hay una sobrecomunicación tanto en la inversión como en las noticias que aparecen", advierte Sánchez. "Hay demasiada gente hablando de temas que son bastante complejos tecnológicamente y en su implicación a medio y largo plazo".

Sánchez hace hincapié en las limitaciones humanas para anticipar el alcance real de estos avances. "Los seres humanos debemos ser bastante malos en las predicciones que hacemos porque nuestro cerebro tiende siempre a hacer un pensamiento lineal, nunca exponencial", explica.

Y ahí vincula parte del sensacionalismo actual con las necesidades de financiación de las grandes firmas tecnológicas internacionales. "Hay que ver qué parte es verdad y qué parte es generación de expectativas", apunta.

De un pequeño ático al liderazgo

Al abordar los diez años de trayectoria que Alicantec se prepara para conmemorar, Sánchez rememora los orígenes de la asociación, cuando un grupo reducido de emprendedores se reunía de manera informal en "un ático pequeño al lado de la plaza de toros".

Aquella iniciativa embrionaria impulsada por figuras como Andrés Pedreño dio paso a un ecosistema que hoy abandera la economía digital en la provincia. "Cuando vemos quiénes formaron parte y qué papel desarrollan hoy en la sociedad, nos damos cuenta de que la capacidad que tenemos de talento y de entramado empresarial es absolutamente descomunal", subraya.

Sánchez enumera a referentes como el propio Andrés Pedreño (1MillionBot), Ezequiel Sánchez (PLD Space), Nuria Oliver (Fundación ELLIS), Javier García (ex presidente de la Unión Internacional de Química), Andrés Torrubia o los creadores de Panoramio, germen de Google Maps y Photos (Eduardo Manchón y Joaquín Cuenca).

Sin embargo, mantiene una mirada autocrítica sobre la implantación local de este conocimiento. "Probablemente no hemos llegado a ser profetas en nuestra propia tierra", reconoce, señalando que durante años existió una brecha entre el ámbito tecnológico, el empresarial y la propia sociedad.

Alianzas sin "barreras mentales"

Para acortar esa distancia, Alicantec ha reforzado su articulación institucional integrándose en la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), creando una federación de empresas emergentes junto a Startup Valencia y Startup Castellón, y sumándose a la entidad nacional Conetic (que agrupa a más de 2.500 empresas).

Sánchez rechaza frontalmente los localismos entre municipios o provincias vecinas, poniendo como ejemplo el congreso conjunto organizado entre Alicante y Elche. "Estas barreras que muchas veces nos ponemos para hacer cosas son barreras mentales; no existen literalmente".

En la misma línea valora la estrecha vinculación con el tejido tecnológico valenciano. "En el ámbito tecnológico es un poco absurdo establecer barreras dictadas por fronteras territoriales; las empresas tecnológicas no tienen fronteras". "Este sector lo que necesita es unirse y escalar, porque al hacerte más grande tienes más posibilidades de financiación".

El gran vacío regulatorio

La denuncia más firme de Toni Sánchez se centra en la paradoja legal que afecta a las empresas tecnológicas en España y Europa. Pese a utilizar habitualmente el término "industria tecnológica", la legislación actual no la reconoce como tal.

"A nivel legal y regulatorio, la industria tecnológica no existe en las leyes; no es un sector industrial". Esta anomalía impide que las empresas digitales accedan a los planes de impulso administrativo asignados tradicionalmente a sectores como el calzado, el plástico o el turismo.

"Como no entras dentro de los planes industriales, no se pueden realizar desde la administración planes o incentivos para su desarrollo", lamenta Sánchez. "Los incentivos financian la implantación de tecnología en otros sectores, pero no hay un impulso del propio sector digital".