El delantero del Hércules Fran Sol.

El delantero del Hércules Fran Sol.

Hércules CF

La vida sigue igual, o peor, para el Hércules un año después

El equipo alicantino llega a las seis últimas jornadas con la misma puntuación del pasado curso, aunque más lejos de la promoción y más cerca del descenso.

Más información: Company exige reacción inmediata sin excusas ante el Sanluqueño

Alicante
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La ilusión muta en decepción. El Hércules afronta el tramo final de la temporada en una situación muy similar a la del pasado curso, aunque con un contexto algo más exigente en lo clasificatorio.

El empate ante el Atlético Sanluqueño ha dejado al conjunto alicantino con poco margen de reacción y con la sensación de haber reducido a la nada sus opciones de pelear por los puestos de promoción en este final de campeonato.

El equipo dirigido por Beto Company entra en las seis últimas jornadas con 44 puntos, los mismos que a estas alturas del curso anterior, pero con una diferencia clasificatoria relevante.

En estos momentos es décimo, una posición prácticamente idéntica a la de hace un año, cuando era octavo, aunque la distancia con los objetivos ha cambiado.

Hace 12 meses, la distancia con la promoción era de cinco puntos, mientras que el margen sobre el descenso era de nueve. Ahora el Hércules está a cinco puntos del descenso y a seis de la cabeza, por lo que el escenario obliga a mirar de forma obligatoria hacia abajo.

Las sensaciones deportivas del equipo recuerdan a las del pasado curso, cuando el conjunto dirigido por Rubén Torrecilla también se desintegró con la llegada de la primavera y llegó al tramo final sin continuidad en los resultados y sin capacidad para encadenar victorias que le acercaran a los objetivos marcados.

Sin embargo, el contexto de esta temporada es diferente. El proyecto partía con una ambición mayor, con aspiraciones de pelear por el ascenso directo y con una planificación que incluyó cambios en el banquillo y refuerzos en el mercado de invierno para intentar corregir el rumbo tras un inicio irregular.

A pesar de ello, el equipo ha repetido algunos de los problemas estructurales del curso anterior. Uno de los más claros sigue siendo el rendimiento lejos del estadio Rico Pérez, donde solo ha conseguido una victoria como visitante, un dato que condiciona de forma notable su posición en la tabla.

También se han repetido momentos de desconexión en fases del campeonato en las que el equipo parecía encontrar cierta estabilidad, pero no ha sido capaz de mantenerla en el tiempo.

A diferencia del pasado ejercicio, el club incorporó en el mercado de invierno a jugadores llamados a elevar el nivel competitivo, como Josep Calavera, Andy Escudero y Alberto Toril, además de Blazic y Mehdi, que han tenido un rendimiento sorprendentemente elevado para las expectativas que había generado su llegada.

La calculadora aún le da algo de vida al Hércules para soñar con metas ambiciosas, aunque no parece probable que un equipo que estadísticamente gana uno de cada tres partidos sea, de la noche a la mañana, capaz de dar caza a nadie.

Tras la decepción ante el Sanluqueño, el técnico valenciano negó que el Hércules haya "tocado techo" esta temporada, pero admitió que no puede hablar de promoción de ascenso "sino de mirar al próximo partido". "Por unas cosas u otras, estamos rindiendo a un nivel más bajo del que todos esperamos", resumió.

Con tres durísimas salidas por delante ante Sabadell, Villarreal B y Algeciras, tres equipos que preceden a los alicantinos, lo aconsejable es abrazar lo antes posible la salvación para ahorrarse el sonrojo, tal y como sucedió el pasado curso, cuando el equipo se vio sin opciones de ascenso y tuvo que pelear hasta el último día por salvar la categoría.