'Los pequeños amores' y los chantajes emocionales: Celia Rico vuelve a brillar con una relación madre-hija

'Los pequeños amores' y los chantajes emocionales: Celia Rico vuelve a brillar con una relación madre-hija

Audiovisual

Celia Rico se rebela en Alicante al "destino trágico" escrito por hombres para mujeres con la ternura de una madre e hija

La directora charla este viernes en el Instituto Gil-Albert sobre su película 'Los pequeños amores'.

Más información: 'Los pequeños amores' y los chantajes emocionales: Celia Rico vuelve a brillar con una relación madre-hija

Alicante
Publicada
Actualizada

"Es injusto no mirar a esos padres en su contexto y entender que son el fruto de su tiempo". Así resume la directora Celia Rico Clavellino la relación que establecen la madre e hija que protagonizan Los pequeños amores, la película que presenta este viernes en el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Su apuesta audaz por la sencillez y cotidianeidad forma un díptico con su premiado estreno cinematográfico, Viaje al cuarto de una madre. "Era complicado que apostaran porque queremos novedad, sorpresa, y yo venía explorando el mismo universo y continuar haciéndome preguntas sobre lo que es la relación entre madre e hija", cuenta.

Ella se identifica con la "generación de directoras que estamos centrándonos mucho en lo cotidiano" aunque "ahora siento que hay un poco de cansancio" de esas propuestas. Una sensación que cambia cuando acude a encuentros como este con el público y le dicen "qué bien ver una película sobre personas".

Ese tipo de comentarios los traduce en la necesidad de otra clase de propuestas en la gran pantalla: "Muchas personas no se sienten representadas en el cine". Y ahí contrapone los relatos de "grandes acontecimientos que nos pasan una o dos veces en la vida", cuando, como mucho, el resto del tiempo nos pasan cosas banales, que no por ser banales son intrascendentes".

El título de su película ya presenta la forma con que aborda su cine. "Para mí es importante reflejar los pequeños conflictos del día a día", razona. Y es que "las cosas pequeñas en realidad están hablando de algo más importante".

Y ahí lo enlaza con las grandes preguntas: "¿Quiénes somos, cómo nos relacionamos, qué nos preocupa, cuáles son nuestros miedos?". Entre las respuestas señala "que los padres se hagan mayores, que los hijos se marchen de casa y les vaya o no les vaya bien".

De esa forma, "las películas pueden parecer pequeñitas y hechas desde lo cotidiano, pero creo que van de eso a otro que es mucho más importante".

En Los pequeños amores aborda precisamente cómo cambia la perspectiva según quien lo cuente. La hija, María Vázquez, le propone unas lecturas a su madre, Adriana Ozores, entre las que está Madame Bovary, que rechaza confundiéndola con Anna Karenina. Ambos grandes retratos de mujeres escritos por hombres en el siglo XIX.

"Cuando nos ponemos las mujeres a escribir historias, nos damos cuenta de que ha habido una especie de destino trágico en todas las mujeres, que era, o te callabas y hacías lo que la sociedad te imponía y eras infeliz, o si te querías salir de ese molde, también eras infeliz, porque acababas tirándote al tren", reflexiona.

Frente a esa visión patriarcal de la mujer, ella presenta a esta madre e hija cuyas "expectativas no se han cumplido, pero eso no significa que sean mujeres sin propósito o que no haya nada en su vida". "El tener un compañero de vida no es la totalidad del ser", añade, "y que estar solas, es también una opción".

La directora Celia Rico Clavellino durante el rodaje de 'Los pequeños amores'.

La directora Celia Rico Clavellino durante el rodaje de 'Los pequeños amores'.

En esa línea, "revisando las películas, y también la literatura, que se han hecho sobre la relación madre-hija siempre está contada desde un lugar traumático". "Y yo creo que hay otro lugar posible que es mucho más satisfactorio y mucho más terapéutico que es el del entendimiento", concluye, "era lo que me apetecía aportar en esta mirada".