Emilio Graña con la portada de su libro 'La chica que ardía como una cerilla'

Emilio Graña con la portada de su libro 'La chica que ardía como una cerilla' Cedida

Cultura

Del peñón de Ifach al de Gaztelugatxe, la novela de intriga que rompe con el "típico 'thriller' americano"

Emilio Graña escribe desde Calp 'La chica que ardía como una cerilla', un libro con el que la desaparición de una joven inicia una frenética búsqueda.

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"Muy entretenido", "en vilo" o "un gran mensaje final" son algunas de las valoraciones que ha recibido La chica que ardía como una cerilla. La novela de Emilio Graña en el sello Click Ediciones (Grupo Planeta) le ha llevado desde el norte de la provincia de Alicante hasta Gaztelugatxe para contar la frenética búsqueda de una joven.

Bajo la icónica estampa del Peñón de Ifach en Calp, Graña ha publicado este breve libro de intriga en el que lleva la trama a otro conocido rincón de la costa española, Gaztelugatxe. Me apetecía escribir desde hace tiempo un thriller sobre todo ambientado en España. Estamos acostumbrados al típico thriller americano donde todo siempre transcurre en Estados Unidos", cuenta a EL ESPAÑOL.

Contento por la valoración en plataformas como Amazon y Goodreads, su autor valora cómo los parajes del norte aportan un ambiente propio del nordic noir que contrasta con el caluroso mediterráneo. "Aquí estamos rodeados de sol todo el año. Ese paisaje con cielos encapotados y bosques era el lugar indicado en España, porque la ambientación no deja de ser otro personaje más", subraya.

La trama sigue los pasos del inspector Tomás Etxebarria, un policía atormentado por la pérdida de su hija que debe investigar la misteriosa desaparición de una joven en la playa durante la noche de San Juan. Además de la intriga criminal, la historia aborda la salud mental como trasfondo social.

"Es un thriller muy cortito y la gente que lo ha leído me dice que es una buena forma de iniciarse en el género, porque el ritmo es muy ágil", destaca sobre un libro en el que la acción la condensa en capítulos cortos.

En cuanto a sus influencias narrativas, Graña reconoce la marcada impronta del lenguaje audiovisual sobre sus lecturas. "Más que lector, lo que sí me apasiona mucho es el cine negro y policíaco; estoy más influenciado por esa parte cinematográfica", admite.

El novelista reflexiona también sobre las dificultades en el entorno digital tras sufrir el pirateo de su cuenta de Instagram con casi 15.000 seguidores. "Tuve que empezar de cero. Si no te ven en redes sociales, no existes. Pasa incluso con escritores muy grandes: publican y luego las reseñas en Amazon no son las esperadas por no tener presencia en redes", advierte.

En paralelo a la escritura, Graña imparte talleres y asesora a nuevos autores en su proceso creativo. "Estoy formando a autores y actualmente acompaño a una escritora desde la idea inicial hasta lo que será el envío del manuscrito a editoriales tradicionales", explica.

De cara a sus próximos proyectos literarios, el autor trabaja desde la pasada primavera en un nuevo texto ambientado en Estados Unidos. "Me apetecía cambiar de país y de continente. Es una novela al estilo de Joël Dicker que trata temas de actualidad como los influencers", avanza.

Y más allá de las páginas de libros electrónicos, Emilio Graña debutará tras las cámaras este diciembre en Calp con un cortometraje enfocado en el problema de la vivienda. "Tras haber hecho cosas como guionista, este será mi primer cortometraje como director. Trata sobre un tema de máxima actualidad que afecta a muchas personas", concluye.