Andrés Molina, Amelia Navarro, Toni Pérez, Ciriaco Clemente, Pere Joan Devesa y Héctor Fernández en Hubgrade by Veolia Benidorm.

Andrés Molina, Amelia Navarro, Toni Pérez, Ciriaco Clemente, Pere Joan Devesa y Héctor Fernández en Hubgrade by Veolia Benidorm. Iván Villarejo

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Benidorm dará el salto a más de 20.000 viviendas con agua regenerada antes de 2030

La jornada del Día Mundial del Medio Ambiente deja un mensaje compartido: la sostenibilidad de Benidorm se apoya en inversión continua, colaboración público-privada y un marco legal todavía por adaptar.

Más información: Benidorm invierte en la modernización de las infraestructuras hídricas como base de su desarrollo sostenible

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Benidorm encara una nueva fase en su estrategia hídrica y ambiental con una combinación de inversión, digitalización y reutilización del agua que aspira a consolidar el modelo de ciudad compacta y sostenible que durante décadas ha defendido el Ayuntamiento. En la jornada celebrada en Hubgrade by Veolia en colaboración con EL ESPAÑOL De Alicante, el alcalde, Toni Pérez, y el concejal de Ciclo del Agua, Parques y Jardines, José Ramón González de Zárate, situaron en el centro del debate la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructuras y de ampliar la red de agua regenerada, con anuncios concretos como la llegada de este recurso a más de 6.000 viviendas en la zona de Poniente este año y el objetivo de superar las 20.000 antes de 2030.

Toni Pérez abrió el bloque institucional con una defensa del modelo de ciudad que, según recordó, lleva décadas apostando por la protección territorial y la planificación urbana como bases de la sostenibilidad. El alcalde subrayó que Benidorm ya nació con una lógica de conservación del suelo y que hoy “un 60% de nuestro término municipal sigue con esos niveles de protección”, al tiempo que reivindicó la colaboración público-privada con Veolia como pieza estructural del sistema de gestión del agua.

También enmarcó la estrategia local en una visión histórica de largo recorrido: “Benidorm es uno de los grandes actores” de la democratización del turismo, afirmó, al defender que la actividad turística solo puede sostenerse si es también ambiental y socialmente viable.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez, reivindicó el modelo de ciudad y subrayó: “Benidorm es uno de los grandes actores de la democratización del turismo”.

Pérez enlazó esa trayectoria con algunos de los hitos recientes de la ciudad, desde el reconocimiento como Green Pioneer hasta la candidatura en nuevos premios europeos como el European Green Leaf, del que la ciudad es finalista, y defendió que Benidorm combina desarrollo turístico, preservación del entorno y creación de empleo. En esa línea, recordó que “la sostenibilidad impregna toda la acción de este municipio” y que el éxito de la ciudad no puede entenderse sin la suma de administración, academia y sector privado. Su intervención dejó un mensaje de continuidad política: el futuro de Benidorm pasa por reforzar un modelo que ya ha demostrado capacidad de adaptación frente al clima, la presión turística y la escasez hídrica.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez.

El alcalde de Benidorm, Toni Pérez. Iván Villarejo

José Ramón González de Zárate aterrizó ese marco general en medidas concretas y en un discurso muy enfocado a la gestión diaria. El concejal insistió en que la ciudad trabaja “en el agua, en turismo y en sostenibilidad” como principios inseparables, y detalló que cualquier actuación urbana incorpora ya esa lógica: plantar árboles, renaturalizar espacios o aprovechar cada obra para renovar tuberías de abastecimiento, alcantarillado, pluviales, depuración o agua reutilizada. Su tesis fue clara: “Invertir en las infraestructuras es dar esos datos”, en referencia a la eficacia y la eficiencia del sistema.

González de Zárate puso en valor la adaptación del modelo urbano de Benidorm y sostuvo que: “Benidorm es una ciudad perfecta para el agua reutilizada”.

Uno de los anuncios más relevantes llegó cuando avanzó que el Ayuntamiento está ya en condiciones de extender la red de agua regenerada a la ciudad compacta. González de Zárate defendió que Benidorm es “una ciudad perfecta para el agua reutilizada” y explicó que ya existen tuberías instaladas en Poniente, con el objetivo de llegar a miles de viviendas y, más adelante, a una cifra mucho mayor si se resuelven los últimos obstáculos jurídicos y tarifarios. “Si resolvemos los problemas jurídicos de ordenanza, podemos hablar sin ningún tipo de duda de más de 20.000 viviendas”, resumió, situando el horizonte en torno a 2030.

El concejal de Ciclo de Agua, Parques y jardines de Benidorm, José Ramón González de Zárate.

El concejal de Ciclo de Agua, Parques y jardines de Benidorm, José Ramón González de Zárate. Iván Villarejo

El concejal también reivindicó el peso de la inversión pública en este proceso y anunció que el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana ha publicado la reforma de las membranas del terciario, una actuación que calificó de “clave” y que supera los 7 millones de euros de inversión autonómica. A ello sumó dos convenios firmados con la Generalitat por valor de 14 millones para mejoras en depuración y redes de llegada, además de otro acuerdo específico para la parte de Benidorm que vierte hacia Villajoyosa. Su mensaje final fue rotundo: la ciudad avanza en agua regenerada, pero todavía necesita cambio normativo, inversión continua y más flexibilidad en los usos permitidos.

El gerente territorial de Veolia en Benidorm, Ciriaco Clemente, situó Hubgrade como un laboratorio pionero de digitalización que ha cambiado de forma radical la forma de gestionar el agua en Benidorm. Recordó que el centro cumple casi una década y que en ese tiempo se han probado decenas de herramientas y proyectos, desde la telelectura hasta el control del agua residual o los indicadores ambientales satelitales. Su balance fue inequívoco: el centro no solo ha impulsado proyectos de agua, sino que ha contribuido a convertir a Veolia en una “empresa digital” en sentido pleno.

El gerente territorial de Veolia en Benidorm, Ciriaco Clemente.

El gerente territorial de Veolia en Benidorm, Ciriaco Clemente. Iván Villarejo

Clemente explicó que la clave está en anticiparse a fugas, pérdidas y consumos anómalos, y defendió que cada euro invertido en digitalización evita desperdicio y mejora la gestión de la ciudad. Subrayó además que la complejidad de Benidorm y las nuevas exigencias europeas hacen imposible sostener el modelo actual sin esas herramientas y sin financiación suficiente. Su intervención reforzó la idea de que la eficiencia hídrica del municipio no depende solo de la obra física, sino también de datos, automatización y capacidad de respuesta inmediata.

Ciriaco Clemente defendió que “ya no nos planteamos que cualquier iniciativa, cualquier proceso o cualquier actividad no esté digitalizada”, al resumir el salto de Hubgrade en Benidorm.

Andrés Molina, catedrático de Derecho Administrativo y director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante, aportó la lectura jurídica y regulatoria del debate. A su juicio, la normativa reciente favorece la reutilización, pero sigue habiendo frenos importantes, especialmente en la percepción ciudadana, en la definición de precios y en la tramitación de infraestructuras. “Hay una labor importante de didáctica”, sostuvo, al defender que el agua regenerada es un recurso “extraordinariamente seguro” y, en muchos casos, más controlado que otras aguas naturales.

Andrés Molina, catedrático de Derecho Administrativo y director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales de la UA.

Andrés Molina, catedrático de Derecho Administrativo y director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales de la UA. Iván Villarejo

Molina insistió también en que una cosa es tener una depuradora con tratamiento terciario y otra muy distinta poder llevar el agua a los lugares de uso, almacenarla y gestionarla mediante redes nuevas. Ahí, advirtió, aparecen los principales cuellos de botella: ordenación territorial, protección ambiental, concesiones y autorizaciones administrativas. Su diagnóstico dejó una conclusión útil para el relato de la jornada: la reutilización no está frenada por falta de tecnología, sino por un encaje legal y territorial que todavía necesita madurar.

Amelia Navarro, directora de Sostenibilidad, Equidad y Acción Social de Veolia en la Comunidad Valenciana, llevó el foco hacia la estrategia global de la compañía y su aplicación en Benidorm. Planteó que sequía, inundaciones o contaminación ya no deben entenderse solo como desafíos ambientales, sino como “crisis de seguridad” que afectan a servicios, salud y prosperidad. En ese contexto, explicó que el plan GreenUp de Veolia se articula en tres grandes líneas: descarbonización, regeneración y descontaminación.

En el caso de Benidorm, detalló acciones concretas: cogeneración en la depuradora, uso de biogás para cubrir parte del consumo energético, flota de vehículos ecológicos, cálculo de huella de carbono y un plan de agua regenerada para usos urbanos como riego, baldeo o instalaciones deportivas. También destacó que la planta se orienta a convertirse en biofactoría, valorizando lodos y reduciendo residuos, y enlazó esa estrategia con la biodiversidad como pilar de la sostenibilidad. Su mensaje fue que la transición ecológica ya no es una opción reputacional, sino una cuestión de resiliencia y seguridad territorial.

Amelia Navarro, directora de Sostenibilidad, Equidad y Acción Social de Veolia en la Comunitat Valenciana.

Amelia Navarro, directora de Sostenibilidad, Equidad y Acción Social de Veolia en la Comunitat Valenciana. Iván Villarejo

La responsable de Veolia añadió un capítulo importante sobre biodiversidad, un terreno en el que la compañía asegura llevar más de una década trabajando. Describió iniciativas como BiObserva, un programa de voluntariado corporativo y ciencia ciudadana que permite observar aves, naturalizar instalaciones y recoger datos útiles para la investigación científica. En la depuradora de Benidorm, recordó, se han retirado especies invasoras, instalado nidales, fomentado especies autóctonas y aplicado soluciones basadas en la naturaleza para reducir el impacto ambiental de la planta.

La directora de Sostenibilidad de Veolia en la Comunidad Valenciana, Amelia Navarro, enmarcó el debate climático en términos de seguridad y expuso que la sequía, las inundaciones y la contaminación ya son “crisis de seguridad”.

La parte empresarial llegó de la mano de Pere Joan, representante de los hoteles Poseidón, que defendió que la sostenibilidad no es un accesorio, sino una condición para la supervivencia del negocio turístico. Recordó que la empresa opera en Benidorm desde 1928 y que su estrategia ha combinado durante años medidas medioambientales y sociales para hacer compatible la actividad hotelera con el entorno. Entre los ejemplos citó la biomasa, la geotermia, los sistemas de generación eléctrica vinculados a los ascensores y otras soluciones de eficiencia energética.

Pere Joan también denunció las trabas administrativas y regulatorias que, a su juicio, ralentizan el avance de proyectos sostenibles incluso cuando la tecnología ya existe. En su intervención dejó una reflexión muy clara: el problema no es la falta de voluntad empresarial, sino una legislación acumulada que a menudo complica la ejecución de mejoras. Aun así, su mensaje fue optimista respecto al camino recorrido por Benidorm y su capacidad para seguir siendo un destino de referencia si continúa apostando por la innovación y la colaboración.

Pere Joan Devesa, hoteles Poseidón de Benidorm.

Pere Joan Devesa, hoteles Poseidón de Benidorm. Iván Villarejo

El debate fue ganando intensidad cuando se abordó la reutilización en usos urbanos y la rigidez de la normativa sanitaria. Tanto González de Zárate como Molina coincidieron en que el problema no es técnico, sino regulatorio, y que en demasiados casos el agua regenerada, aun siendo segura, no puede utilizarse en fuentes ornamentales, riego por aspersión o determinadas zonas verdes. El concejal resumió esa paradoja con una imagen muy gráfica: resulta incoherente tener que regar con agua potable cuando existe una red preparada para hacerlo con agua regenerada.

El representante de los hoteles Poseidón, Pere Joan, defendió que la sostenibilidad “no es una opción, es una condición de supervivencia y de competitividad”.

Pese a ello, el balance general del acto fue claramente favorable a Benidorm. Los ponentes coincidieron en que la ciudad ha sabido construir un modelo de gobernanza del agua basado en inversión continuada, digitalización, planificación y cooperación entre administración, empresa y universidad.

La jornada dejó además una idea compartida: el turismo no es el enemigo del territorio, sino una actividad que, si se gestiona bien, puede financiar su propia sostenibilidad y contribuir a proteger el medio ambiente. Y volvieron a incidir en la alta calidad del agua reutilizada después de pasar por la depuradora.

El catedrático Andrés Molina advirtió de la necesidad de pedagogía social en torno a la alta calidad del agua regenerada y explicó: “Hay una labor importante de didáctica”.

En el cierre, cada interviniente reforzó esa línea. González de Zárate insistió en que la línea del turismo va hacia arriba y la del consumo de agua potable hacia abajo, señal de una gestión que considera ejemplar. Clemente defendió que la tarifa es una pieza clave para renovar redes y sostener el sistema en el tiempo. Molina remarcó que Benidorm es un modelo de éxito en colaboración público-privada y que la ciencia debe estar al servicio de la sociedad. Y Amelia Navarro subrayó que el trabajo en biodiversidad, innovación y adaptación climática forma parte ya de la identidad del proyecto.