Ximo Puig con Ana Barceló, exconsellera de Sanidad, a quién impuso en 2023 como candidata a la Alcaldía de Alicante.
Ana Barceló renuncia a ser la candidata del PSOE en Alicante tras cuatro años de nula relevancia y crisis internas
La exconsellera de Sanidad formaliza su salida de la carrera electoral alegando haber "cumplido ampliamente, en medio de la desarticulación del PSOE local.
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La portavoz del grupo municipal del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Alicante, Ana Barceló, ha hecho pública este viernes su decisión de no encabezar la candidatura socialista en las próximas elecciones municipales programadas para mayo de 2027. A través de un comunicado oficial, la exconsellera de Sanidad durante la pandemia y exalcaldesa de Sax ha confirmado que da por concluida su etapa al frente del cartel electoral socialista en la capital alicantina.
Pese a que su jefatura en el PSOE alicantino ha sido absolutamente irrelevante, perdiendo las elecciones, haciendo una oposición tibia, enfrentándose con el verdadero líder local (Ángel Franco) y provocando el nombramiento de una gestora, Barceló ha defendido que considera haber cumplido ampliamente el compromiso contraído con la ciudadanía en las pasadas elecciones de 2023.
Ha calificado la resolución como un paso personal y político meditado de manera profunda, fruto de la convicción de haber dedicado sus mayores esfuerzos al servicio público y a la defensa de los valores de la justicia social, la igualdad y la dignidad institucional.
En su balance del trabajo realizado en el Ayuntamiento alicantino, Barceló ha calificado estos años de labor en la oposición municipal como una etapa especialmente intensa y enriquecedora. La dirigente socialista ha querido poner en valor el desempeño diario de su equipo de concejales y asesores, a quienes ha agradecido públicamente su lealtad, rigor y esfuerzo colectivo en un contexto complejo.
De la misma manera, ha dirigido palabras de reconocimiento hacia la sociedad alicantina, a la que ha definido como diversa, abierta y dialogante, subrayando que la ciudad merece un proyecto de gobierno municipal a la altura de sus necesidades y aspiraciones reales. A pesar del anuncio prematuro de su renuncia a repetir como cabeza de lista, la portavoz ha dejado claro que continuará desempeñando sus responsabilidades en la corporación municipal con la misma dedicación y sentido institucional hasta la finalización del mandato corporativo.
Sin embargo, detrás del tono institucional y de la absoluta falta de autocrítica del comunicado de prensa transmitido a los medios, el anuncio de Ana Barceló ratifica la crónica de un distanciamiento anunciado entre la exconsellera y la estructura orgánica de la agrupación local del PSOE en la ciudad de Alicante.
"Alguien le ha dicho que no iba a repetir, porque no tiene sentido el despliegue que hizo para ser elegida en las pasadas Hogueras", ha manifestado un reconocido dirigente socialista de la ciudad a este diario. ¿Quién se lo ha dicho? Todo el mundo apunta a la secretaria general autonómica, Diana Morant, aunque el ejecutor haya sido José Antonio Amat, como presidente de la gestora.
Desde su desembarco en la política municipal como apuesta de la dirección autonómica del partido, la candidatura de Barceló nunca llegó a contar con el respaldo sincero ni con la vertebración de la militancia de la agrupación alicantina. Su condición de figura procedente de la comarca del Vinalopó y su trayectoria previa generaron desde el primer momento reticencias entre los sectores tradicionales del socialismo alicantino, que percibieron su designación como una imposición ajena a la dinámica y a la vida interna del partido en la capital.
La estancia de Barceló al frente de la oposición municipal ha estado atravesada de manera constante por una permanente tensión interna y por el enfrentamiento abierto con el sector mayoritario de la agrupación, alineado históricamente bajo la influencia del exsenador y veterano dirigente Ángel Franco.
Esta confrontación soterrada y la falta de cohesión interna acabaron por dinamitar la estructura orgánica del PSOE en la ciudad de Alicante, desembocando en la intervención de la dirección del partido y la disolución de la ejecutiva local. Desde hace más de un año, la agrupación socialista alicantina languidece bajo la administración de una comisión gestora nombrada para intentar embridar el choque entre familias.
Durante este dilatado periodo de transitoriedad, la agrupación ha permanecido sumida en una preocupante inactividad política, incapaz de funcionar como un órgano de debate vivo y con su capacidad de movilización reducida al mínimo. Esta situación de parálisis ha dejado campo libre a otras fuerzas progresistas de la ciudad para intentar liderar la fiscalización del gobierno municipal, mientras el PSPV asistía desgastado a un interregno orgánico en el que la dirección autonómica capitaneada por Diana Morant ha buscado recomponer la influencia sobre las listas y los órganos de decisión locales.