Trabajos de demolición del antiguo puente.

Trabajos de demolición del antiguo puente. GVA

Alicante

El puente de Sant Peret cae y desaparece uno de los mayores cuellos de botella de la comarca en la CV-800 en Mutxamel

La actuación, de 1,13 millones de euros, sustituirá el puente por una glorieta de 30 metros de radio y mejorará el acceso al polígono y a la A-70.

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La Generalitat ha comenzado a demoler el puente de Sant Peret, el paso superior de la CV-800 que durante años ha funcionado como una barrera física y una fuente de problemas para quienes acceden a Mutxamel. La infraestructura, con un gálibo de solo 4,50 metros -por debajo de los 5,30 metros que marca la normativa-, obligaba a camiones y vehículos de gran altura a maniobrar con precaución, y en ocasiones provocaban rozaduras o impactos contra la estructura.

Su retirada supone el inicio de la fase más visible de una obra que busca convertir uno de los accesos más conflictivos del municipio en un punto de circulación seguro y fluido.

El proyecto fue anunciado por la Generalitat en febrero y arrancó en junio, tras la visita del conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, junto al alcalde de Mutxamel, Rafael García Berenguer. La actuación cuenta con una inversión de 1,13 millones de euros y un plazo de ejecución previsto de seis meses.

En lugar del puente se está construyendo una nueva rotonda con un radio exterior de 30 metros, iluminación y señalización moderna, diseñada para ordenar las entradas y salidas del municipio y eliminar maniobras peligrosas, como giros con escasa visibilidad o cambios de sentido en la calzada.

La importancia de la intervención trasciende el ámbito local. La CV-800 es uno de los principales ejes de acceso a Mutxamel y conecta el casco urbano y su área industrial con la autovía A-70, además de enlazar con las vías que conducen hacia Xixona y Busot. Por este tramo circulan más de 17.300 vehículos al día, de los cuales cerca del 4,5% son vehículos pesados. Eliminar el estrechamiento que imponía el puente permitirá que el tráfico de mercancías acceda con normalidad al tejido empresarial y logístico del municipio, sin restricciones de altura ni desvíos innecesarios.

La máquina derriba el puente de Mutxamel.

La máquina derriba el puente de Mutxamel. GVA

Para Mutxamel, la nueva glorieta representa también una respuesta a un crecimiento sostenido que ha convertido sus accesos en un asunto cotidiano para residentes, trabajadores, transportistas y visitantes. El alcalde ha defendido que se trata de una reivindicación histórica y de una infraestructura estratégica para mejorar la seguridad vial, ordenar el tráfico y facilitar los desplazamientos diarios. La obra no solo elimina un obstáculo material: corrige la configuración de una intersección que concentraba riesgos y dificultades de circulación en un punto clave del sistema viario comarcal.

Los trabajos avanzan ahora con la demolición del antiguo paso superior, mientras parte de los carriles de la futura rotonda ya se encuentra operativo. La actuación incluye además mejoras en alumbrado, señalización y adecuación del entorno, con el objetivo de reducir las afecciones al tráfico durante la ejecución. Cuando concluya, Mutxamel dispondrá de una entrada más clara, segura y funcional, mejor conectada con la A-70 y con el resto de la comarca.