Parque La Marjal de Alicante.

Parque La Marjal de Alicante. E.E.

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Este parque antitormentas de Alicante lo quieren copiar en toda Europa: "Tras la dana, es el ejemplo a replicar"

Cuando llegan las lluvias torrenciales este idílico paisaje se convierte en el salvavidas de la décima ciudad de España, ahora es finalista en Bruselas.

Más información: "¿Un parque de tormentas o uno urbano? Los dos": La Nueva Bauhaus Europea revela por qué Bruselas busca a Alicante

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Las devastadoras riadas en la provincia provocadas por la dana de Valencia de 2024 obligaron a muchos en Europa a replantearse la seguridad ante episodios climáticos extremos que ahora se creen más probables. En la ciudad de Alicante un idílico parque lo quieren copiar en toda Europa: "Tras la dana, es el ejemplo a replicar".

Este 15 de octubre, más de once años después de que se inaugurara La Marjal, competirá en un premio continental, los que se otorgan con la Nueva Bauhaus Europea (NEB). En ellos opta al máximo galardón en la categoría de Circularidad, Sostenibilidad e Innovación.

Este miércoles, el Centro de Inteligencia del Agua ha reunido a diversos expertos en un encuentro en el que ha participado EL ESPAÑOL y donde se ha valorado los puntos fuertes de la candidatura.

El coordinador del Programa Asertos de la Asociación Quatorze, Daniel Millor, ha revelado las conclusiones de un análisis de impacto elaborado tras las graves inundaciones de 2024. "Hice un estudio de resiliencia tras la DANA encargada por la aseguradora Zurich y, al preguntar a todo el ecosistema qué había funcionado bien, recurrentemente salía La Marjal como un ejemplo que debería ser replicado", ha afirmado el especialista.

Millor ha encuadrado la infraestructura dentro de la propia tradición alicantina de gestión del agua, citada históricamente por referentes globales. "Alicante tiene la herencia histórica de la gestión del agua destacada por la premio Nobel Elinor Ostrom, y aquí vemos claramente cómo un bien físico se puede convertir en un bien inmaterial que aglomera biodiversidad y comunidad", ha destacado.

A juicio del experto en vulnerabilidad urbana, la experiencia del parque demuestra que "los mejores proyectos no salen del déficit o de la exigencia de la ciudadanía, sino de la contribución de todos los agentes en un contexto polarizado". Asimismo, ha reclamado que "el agua debería ser nuestra tradición y cultura, un bien de uso común que requiere acuerdo porque no es de nadie".

La regla del 3-30-300

Para llevar las lecciones de La Marjal a otros barrios de las ciudades, Millor ha abogado por transformar el planeamiento urbano frente a los fenómenos extremos. "Hay que democratizar la noción de riesgo, que es la combinación entre exposición y vulnerabilidad", ha remarcado.

En este sentido, ha propuesto aplicar métricas de salud pública para que los beneficios ecológicos lleguen a toda la población. "Debemos impulsar la regla del 3-30-300: ver tres árboles desde mi ventana, tener un 30 % de superficie verde en el barrio y estar a 300 metros de un parque o marjal", ha defendido.

Desde la perspectiva de la arquitectura y la ingeniería, el presidente del Colegio de Arquitectos de Alicante, Carlos Sánchez, ha coincidido en que el valor diferencial de esta infraestructura radica en haber roto los viejos moldes urbanos. "Si me tengo que quedar con algo, es con que La Marjal ha trascendido la condición de parque para convertirse en un sistema territorial", ha aseverado.

Trascender la ingeniería gris

Sánchez ha criticado la tradicional separación en compartimentos estancos durante la elaboración de proyectos técnicos. "Hasta ahora las disciplinas hemos estado separadas: por un lado la infraestructura gris, por otro el paisajista y al final el arquitecto; esto tiene que dejar de entenderse así, se trata de disciplinas porosas", ha incidido.

El representante de los arquitectos alicantinos ha defendido un cambio radical en la relación con los fenómenos climáticos. "No podemos entender el agua como un enemigo, sino como algo que canaliza y gestiona el territorio", ha enfatizado, recordando la necesidad de sumar a los gestores operativos desde el primer día. "Hay que sentar una mesa de tres patas básicas: la política, los técnicos y la ciudadanía", ha resumido.

Un referente con diez réplicas

El director del proyecto Alicante Renace, Daniel Aguilar, ha recordado el hito que supuso la construcción del humedal urbano en el año 2015. "Fue el primero en toda España y somos un ejemplo a nivel nacional e internacional; entre 2025 y 2026 se han licitado casi diez proyectos similares en el país", ha asegurado.

Aguilar ha situado el enfoque en el funcionamiento ecosistémico real del espacio cuando no hay presencia humana. "Es la primera vez en Alicante que se diseña algo no solo pensando en las personas, sino como una solución basada en la naturaleza para la ciudad", ha subrayado.

Para evitar errores cometidos en otras actuaciones urbanas, Aguilar ha contrapuesto el caso de La Marjal con otros puntos de la capital alicantina. "En el Monte Tossal se construyó un parque solo con la visión de la biodiversidad y hoy la gente no sabe que existe, sufriendo un problema gravísimo de uso por no haber contado con todas las herramientas", ha alertado. Por ello, ha insistido en educar a los usuarios para respetar los biorritmos de la fauna local, como las vedas temporales de acceso en épocas de nidificación.

Alianza público-privada

La directora de Sostenibilidad, Equidad y Acción Social de Aguas de Alicante, Amelia Navarro, ha detallado cómo el diseño ecológico permite amortiguar riadas de hasta 45.000 metros cúbicos mientras se mantienen cuatro ecosistemas mediterráneos con agua regenerada durante todo el año. "Si solo lo viéramos desde la visión hidráulica tendríamos un tanque de tormentas subterráneo gris; si se hubiera hecho solo desde el paisajismo, tendríamos un jardín estupendo sin función hidráulica", ha afirmado.

Navarro ha ponderado el éxito de la cogestión entre la administración local y la empresa concesionaria del servicio de agua, instando a sumar de forma estable al tercer sector. "Hay que sentar a los ayuntamientos con empresas especializadas, técnicos, la ciudadanía y entidades sociales como Cruz Roja o la ONCE", ha defendido.

"El agua está en el centro de los efectos del cambio climático; tenemos que dar seguridad a la ciudadanía mediante soluciones de adaptación sostenibles y bellas", ha concluido Navarro.

El sello de la Nueva Bauhaus

La jornada ha contado con la participación de la representante de la Nueva Bauhaus Europea, Aurélie Louguet, quien ha destacado desde Bruselas la lección que ofrece Alicante al resto del continente. "La Marjal responde a una pregunta clave: ¿un parque de tormentas o un parque urbano? Los dos, aprovechando la respuesta a las inundaciones para mejorar el entorno", ha señalado.

Louguet ha recordado que la filosofía del movimiento europeo no exige manuales rígidos de ejecución. "La Nueva Bauhaus no es una lista de chequeo ni es completamente nueva; es nuestra manera de entender un buen proyecto", ha sentenciado la representante comunitaria, antes del veredicto final del jurado de la Comisión Europea previsto para el próximo 15 de octubre.