Dirigentes socialistas de Alicante con Diana Morant hace una semana.

Dirigentes socialistas de Alicante con Diana Morant hace una semana. PSOE El Campello

Alicante

Calma tensa en el PSOE de Alicante: todos quieren ser ungidos por Morant pero están abocados a primarias

La Conferencia Política del 20 de septiembre en la UA puede abocar a batallas

Más información: Once meses de gestora en el PSOE en Alicante... y lo que queda: el aparato de Morant quiere el control de las listas

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La situación de interinidad de todos los que aspiran a liderar las listas del PSOE con el calendario flexible abierto por Ferraz (tres ventanas en julio, septiembre y noviembre) está socavando a los militantes y dirigentes. Más aún en grandes ciudades como Alicante, que lleva 13 meses intervenida por una gestora, lo mismo que San Vicente del Raspeig (marzo) o Almoradí (en mayo). Y la líder valenciana, Diana Morant, no está ayudando ya que en vez de abrir los debates municipales ha convocado para el 20 de septiembre en la UA la Conferencia Política del PSPV aplazada desde mayo por las elecciones andaluzas.

En este contexto, son pocos los que quieren llegar a ese gran acto de inicio de la precampaña "mirándose de reojo" sin saber si encabezarán o estarán incluidos en las listas de las municipales. Incluso en las de las Cortes Valencianas, donde nadie tiene asegurado su sitio ya que la dirección política de Morant no muestra sus preferencias valorando el trabajo de cada uno de los diputados.

Los socialistas se quejan veladamente de que no se produzca el cierre definitivo de los calendarios para poder llegar a los militantes y conseguir el preceptivo 12% de los avales que les permitan concurrir a las primarias. Incluso los alcaldes más consolidados están nerviosos ya que consideran que los escándalos de la política nacional se verán traducidos en pérdida de votos en los próximos comicios municipales. Un hecho que puede dar al traste con su tradicional hegemonía en algunos feudos.

En las grandes ciudades es donde mayores críticas se están produciendo, veladamente, a la inacción orgánica de Morant y su equipo. De las capitales de comarca tan sólo los socialistas ilicitanos tienen claro quién será su líder, Héctor Díez. Pero, ¿qué pasará en Alicante, en Benidorm o incluso en Orihuela?

En Benidorm el partido parece haber esquivado la anestesia orgánica y asiste ya a un choque de trenes anticipado entre dos ex altos cargos del Consell de Ximo Puig: el periodista Pere Rostoll y el experto en innovación Mario Villar, quienes ya mueven ficha públicamente, sobre todo en redes. Rostoll y Villar se ven abocados a una extenuante precampaña interna que amenaza con desgastar las siglas antes de tiempo, mientras el endurecido listón del 12% de los avales planea sobre el proceso como una barrera insalvable para quien no logre el control del aparato.

El caso de Alicante es especialmente complicado. Se creó una gestora dirigida por el eldense José Antonio Amat (hombre fuerte del secretario general provincial, Rubén Alfaro, alcalde de Elda) que ha mantenido la sede cerrada durante más de un año para tratar de restar poder orgánico al exsenador Ángel Franco. Pero con la única referencia del grupo municipal que encabeza Ana Barceló, el PSOE alicantino no es ya que no remonte, sino que la percepción y los sondeos señalan cómo su perspectiva de voto va a peor.

Todo el mundo da por amortizada a la actual portavoz, pero los socialistas no solo tendrán que negociar su salida, sino también su recambio. Fuentes del PSOE alicantino afirman que la preferida por Morant para ser candidata por la segunda ciudad de la Comunitat Valenciana es Trini Amorós frente al diputado José Díez. El objetivo de quienes la apoyan es que sea ungida por Morant y evitar una lucha fratricida. No obstante, el nombre de Amorós solivianta a varios sectores del PSOE en la ciudad que aseguran que si se presenta a las primarias le enfrentarán candidatos o candidatas alternativas.

En este contexto, ¿quién podría recoger avales tanto para Amorós como para Díez? Ferraz duplicó el porcentaje del 6% al 12% para endurecer el acceso a las primarias y evitar la proliferación de candidaturas testimoniales o excesivamente fragmentadas. Detrás de ellos no hay ningún sector reconocible y los trabajos de negociación interna previos a las primarias no se están produciendo. El PSOE de Alicante corre el riesgo de llegar al día del silbato de salida completamente desentrenado, enfrentando unas primarias salvajes sin haber pactado antes ni la paz ni las reglas del juego.

Todo ello, si los de Franco no truncan los planes de Morant en la ciudad, ya que consideran que las últimas decisiones de la secretaria general buscan su exterminación y eso es algo que no se logra pacíficamente. Con o sin primarias, por tanto, el PSOE alicantino se ve inmerso en otra amenaza: que la mitad de sus militantes y simpatizantes se sientan tan excluidos que se replieguen en las elecciones, no hagan campaña por su partido y esperen de nuevo a retomar el poder orgánico cuando les sea posible. No sería la primera vez.