L'Alfàs celebró el pasado mes de mayo el día de Noruega.

L'Alfàs celebró el pasado mes de mayo el día de Noruega. Ayuntamiento de l'Alfàs del Pi

Alicante

La provincia de Alicante concentra los 15 municipios de la Comunitat con más del 50% de población extranjera

La última revisión del Portal Estadístico de la Generalitat confirma la fuerte concentración de residentes extranjeros en la costa alicantina.

Más información: Alicante, cuarta provincia de España en volumen de regularización de inmigrantes con más de 73.000 solicitudes

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La provincia de Alicante concentra, una vez más, el principal foco de población extranjera de la Comunitat Valenciana y vuelve a situarse en el centro del mapa demográfico autonómico tras la última revisión del Portal Estadístico de la Generalitat Valenciana. Los nuevos datos de los censos de población confirman una realidad ya consolidada: la presencia de residentes de nacionalidad extranjera se distribuye de manera muy desigual en el territorio y alcanza sus máximos en varios municipios del litoral alicantino, especialmente en la Marina Alta, la Marina Baixa y la Vega Baja.

En ese reparto, Rojales vuelve a aparecer como el caso más extremo, con un 68,1% de población extranjera, una cifra que ilustra hasta qué punto determinados enclaves de la provincia funcionan como polos residenciales de fuerte atracción internacional. El dato de Rojales no es una excepción aislada, sino la punta de lanza de una concentración territorial que afecta a un grupo amplio de municipios alicantinos.

Según la revisión difundida por el portal estadístico, hay 15 municipios de la Comunitat Valenciana en los que más de la mitad de la población tiene nacionalidad extranjera, y todos ellos se encuentran en la provincia de Alicante. Esta circunstancia sitúa a la provincia en una posición singular dentro del conjunto autonómico y evidencia que el fenómeno migratorio no se reparte de forma homogénea, sino que se concentra en áreas muy concretas, vinculadas en buena medida a la oferta turística, residencial y de segunda residencia, además de a la existencia de comunidades internacionales ya asentadas.

Se trata de Rojales, San Fulgencio, Llíber, El Poble Nou de Benitatxell, Daya Vieja, Algorfa, Alcalalí, Teulada, San Miguel de Salinas, Calp, Murla, Hondón de los Frailes, Benijófar y Benitatxell, los que tienen mayor proporción de residentes extranjeros-

En el extremo opuesto del mapa aparecen municipios pequeños y de interior donde la población extranjera es inexistente o prácticamente nula. Benifallim, Castell de Cabres, Chodos, Casas Bajas y Estubeny figuran con un 0,0% de población extranjera, lo que revela la enorme distancia entre los núcleos costeros y los enclaves más despoblados del interior valenciano.

Esa dualidad territorial, visible desde hace años, se intensifica en Alicante, donde el peso de la inmigración internacional ha contribuido a sostener el crecimiento demográfico de varias localidades, al tiempo que refuerza la dependencia de un modelo económico muy vinculado a la vivienda, el turismo y los servicios.

La importancia de la provincia también se aprecia en la distribución comarcal. La Marina Alta concentra algunos de los porcentajes más elevados de residentes extranjeros de toda la Comunitat, con municipios que figuran de forma recurrente entre los primeros puestos del ranking autonómico y estatal.

La Marina Baixa comparte ese perfil, impulsada por localidades con fuerte atracción residencial internacional, mientras que la Vega Baja reúne otro bloque importante de municipios con presencia extranjera muy destacada. A este mapa se suma Hondón de los Frailes, en el Vinalopó Medio, que rompe parcialmente la lógica costera y demuestra que la concentración de población foránea también puede darse en enclaves del interior próximo, cuando concurren factores residenciales y de conectividad adecuados.

La tendencia encaja con el comportamiento general de la Comunitat Valenciana, que sigue ganando población extranjera y supera ya el millón de residentes extranjeros. Pero dentro de ese crecimiento, Alicante marca la pauta. La provincia no solo lidera los municipios con mayor porcentaje de extranjeros, sino que además concentra buena parte de las localidades que han experimentado incrementos más intensos en los últimos años.

Esa evolución se ha visto acompañada por una fuerte diversificación de nacionalidades y por la consolidación de comunidades de origen europeo y no comunitario, con un peso importante de residentes que han elegido la costa alicantina como lugar de residencia permanente o semipermanente.

Estos datos tienen implicaciones directas sobre la planificación urbana, la demanda de vivienda, la presión sobre los servicios públicos, la enseñanza, la sanidad y la movilidad. En municipios donde la población extranjera supera el 50% o incluso el 60%, la gestión local debe adaptarse a una realidad social compleja, multilingüe y cambiante, con necesidades específicas de integración, atención administrativa y cohesión comunitaria. Al mismo tiempo, estas cifras ayudan a explicar parte del dinamismo económico de buena parte del litoral alicantino, donde la llegada y permanencia de residentes extranjeros sostiene consumo, actividad inmobiliaria y empleo en sectores vinculados al turismo y los servicios.