Ernest Gil, señalando el asilo en estado de abandono.

Ernest Gil, señalando el asilo en estado de abandono. Laurine Maurice

Alicante

Ernest, vecino de Alicante, sobre el desuso del antiguo asilo de la Iglesia cerrado desde 2010: "No tienen perdón de Dios"

Al igual que 300 otras personas, es miembro de la Asociación de Vecinos de Benalúa, una agrupación que se reúne cada sábado para reivindicar la presencia de un centro social en el vecindario.

Más información: El Obispado asegura trabajar en "proyectos pastorales" en el antiguo asilo de Benalúa tras la petición de hacer un centro social

Alicante
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Ernest Gil niega con la cabeza mientras señala las ventanas y persianas rotas del antiguo asilo de Benalúa, un edificio que vio con sus propios ojos deteriorarse a velocidad de caballo desde su cierre oficial en 2010.

"Es un despropósito, ver cómo se está cayendo a pedazos un edificio enorme con una gran capacidad para ser aprovechado para el bien de los vecinos de Benalúa y de toda Alicante", relata.

Al igual que 300 otras personas, Ernest es miembro de la Asociación de Vecinos de Benalúa, una agrupación que se reúne cada sábado para reivindicar la presencia de un centro social en el vecindario.

Cronología

Desde 2010, el histórico Asilo de Benalúa permanece cerrado y sumido en una degradación constante, visible desde la misma calle.

Lo que en su día fue un recinto dedicado al cuidado de los más vulnerables, es hoy un enorme edificio vacío, custodiado por un vigilante de cinco a diez de la noche para evitar posibles ocupaciones.

Mientras tanto, los vecinos de la zona denuncian el abandono y exigen que este recinto vuelva a tener un uso sociosanitario y cultural que beneficie a la ciudad.

Una titularidad polémica

Las reivindicaciones actuales para pedir al Obispado de Orihuela la cesión de uso no es algo nuevo, sino que el conflicto sobre el uso del asilo tiene raíces históricas. En 1986, casi un siglo después de su apertura, las monjas que lo gestionaban abandonaron el lugar.

"Esto activó una cláusula del Marqués de Benalúa que establecía que, si el recinto perdía su función asistencial, la propiedad revertiría a sus herederos", asegura Gil.

Ese asilo está se ha construido con el dinero de todos los alicantinos Ernest Gil.

"Ese asilo está se ha construido con el dinero de todos los alicantinos" Ernest Gil. Laurine Maurice

Para evitar su pérdida, se realizó una cuestación popular en la que intervinieron ciudadanos, el Ayuntamiento y la Diputación, reuniendo alrededor de 110 millones de pesetas para pagar a los herederos.

Sin embargo, a pesar de que el dinero salió de aportaciones públicas y ciudadanas, la propiedad se inscribió en el registro exclusivamente a nombre del Obispado. "Seguimos sin entenderlo", asegura Ernest.

Proyecto pastoral

La actitud del Obispado a lo largo de los años ha generado indignación en el barrio. Justo después de su cierre en 2010, la Iglesia intentó cambiar la catalogación del suelo para derribar el edificio y construir viviendas, un plan que, a ojos del vecino "solo frenó el estallido de la burbuja inmobiliaria".

Según recuerdan desde la asociación de vecinos, el antiguo ecónomo del Obispado llegó a admitirles abiertamente que el asilo era considerado por ellos como un simple "activo económico".

En la actualidad, tras los intentos fallidos de compra por parte de la Generalitat, el Ayuntamiento y la Diputación, la Iglesia rechaza ceder el uso del espacio escudándose en que tienen un "proyecto pastoral"

Sin embargo, este proyecto es un absoluto misterio; ni siquiera el Ayuntamiento ha podido dar detalles concretos, limitándose a confirmar en los plenos que el Obispado tiene planes que "todavía no pueden decir en qué consisten".

El estado actual del asilo.

El estado actual del asilo. Laurine Maurice

Un espacio con un potencial inmenso. La frustración vecinal se agrava al observar el inmenso potencial desaprovechado del complejo. El asilo cuenta con más de 60 habitaciones, cocinas, un teatro y una antigua capilla ya desacralizada (que goza de protección patrimonial por ser anterior a 1940).

Ante esta situación, los vecinos proponen múltiples usos para estas instalaciones.

- Centros de día públicos: Tras el cierre en agosto del único centro de día público de la ciudad en la Plaza de América, el asilo podría albergar varios centros para personas mayores y dependientes.

- Residencia de estudiantes: Sus numerosas habitaciones podrían aliviar la crisis habitacional que sufren muchos estudiantes de la Universidad de Alicante.

- Biblioteca y espacios culturales: La antigua capilla podría reconvertirse en un auditorio y albergar una gran biblioteca accesible, sustituyendo a la actual de Benalúa, que carece de espacio y requiere subir escaleras.

"No tienen perdón de Dios"

Ante este escenario, la movilización ciudadana no cesa. Con el apoyo de más de 300 socios y la visibilidad de cientos de carteles en los balcones exigiendo un centro social, un núcleo de entre 60 y 70 vecinos se concentra religiosamente todos los sábados de 12:00 a 13:00 en "la placeta".

Allí informan de las novedades, toman fotografías para enviar a los concejales y exigen a las administraciones que presionen al Obispado de forma contundente.

Como resume Ernest, mantener cerrado y degradándose este edificio de enorme valor social, ignorando las acuciantes necesidades de la población envejecida y de los jóvenes, es algo que, literalmente, "no tiene perdón de Dios".