Juanfran Pérez Llorca (PP) y Diana Morant (PSOE), los previsibles futuros candidatos de los partidos mayoritarios en las próximas autonómicas.

Juanfran Pérez Llorca (PP) y Diana Morant (PSOE), los previsibles futuros candidatos de los partidos mayoritarios en las próximas autonómicas.

Alicante ANÁLISIS

Con un PSPV-PSOE en sus horas más bajas, ¿podría Pérez Llorca plantearse un adelanto electoral en 2026?

El PP analiza los pros y contras de anticipar los comicios en función del ciclo político estatal y la evolución del PSOE con la mirada puesta en la política nacional, Andalucía y el comportamiento del electorado.

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La reforma del Estatuto de Autonomía de la Comunitat Valenciana aprobada en 2006, en tiempos de Francisco Camps, permite desde entonces al presidente de la Generalitat Valenciana disolver las Cortes y convocar las elecciones de forma anticipada al final del mandato, que en la legislatura actual concluye en mayo de 2027. Un escenario que ya se valora en el PPCV, con sus pros y sus contras, y que depende en buena medida de lo que pase en las elecciones andaluzas y si Sánchez sorprende a todos con su propio adelanto electoral.

En cualquier caso, hasta la fecha, solo se ha hecho uso de ese derecho una vez en la Comunitat Valenciana. Fue en 2019, cuando el entonces presidente Ximo Puig (PSPV-PSOE) adelantó el ciclo electoral unos meses para hacerlo coincidir con las Elecciones Generales convocadas por Pedro Sánchez. Con ello, Puig buscaba "visibilidad propia" para los comicios en los que se presentaba a la reelección aprovechando lo que él creía que era el tirón de la política nacional para el PSOE de Sánchez.

Y acertó para sus intereses electorales. Tras cuatro años de Gobierno, por primera vez superó en votos al PP. En 2015, Puig había llegado al Palau de la Generalitat con un 20,9% gracias a la suma de votos de Compromís (18,7%) frente a un 19,3% que había obtenido el PP de Alberto Fabra. En 2019 con el 24,4% el PSOE fue superior al PP (19,3%) sumando el 16,8% de Compromís y el 8,2% de Podemos.

Junta, la izquierda, tenía el 49,4% del electorado en la Comunitat Valenciana y la posibilidad de alcanzar un nuevo acuerdo Botánico. El PP no podía contar con El 10,7% de Vox y 17,8% de Cs ya que eran incompatibles entre sí, y nunca llegarían a alcanzar acuerdos entre ellos. Además, toda la derecha valenciana junta se quedó en el 47,8%, lo que otorgó a Puig la posibilidad de formar gobierno.

En 2023 Ximo Puig no utilizó esa prerrogativa porque el tirón nacional de Pedro Sánchez ya no sumaba en la Comunitat Valenciana, más bien al contrario. De hecho, aunque Sánchez ganó las elecciones de julio en el total nacional, en la Comunitat Valenciana la derecha ganó por goleada con el 35,1% para el PP de Alberto Núñez Feijoo y el 15,8% de Santiago Abascal frente al 32,4% y 15,3% de PSPV y Compromís respectivamente.

El candidato

Para que se produzca un adelanto electoral, al menos formalmente el presidente de la Generalitat Valenciana debe consultarlo con el presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo y su equipo de Génova. Y si bien al principio del mandato de Juanfran Pérez Llorca había algunas dudas sobre su continuidad al frente de la candidatura regional del partido, ahora parecen absolutamente despejadas. Pérez Llorca se ha afianzado como líder autonómico del partido y salvo que los trackings electorales que hace la dirección nacional diesen un resultado muy negativo, el actual presidente será el candidato.

Detalle de carteles de la Generalitat Valenciana con motivo de la campaña de la Renta 2025.

Detalle de carteles de la Generalitat Valenciana con motivo de la campaña de la Renta 2025.

Su carácter afable y conciliador, la buena gestión que ha hecho el PP en estos años en Educación, Sanidad, presión fiscal o aprobación de presupuestos e inversiones (pese a la mancha que sigue presente del tratamiento informativo que se dio en la dana de 2024 y que en principio es ajena al propio Pérez Llorca), está calando entre el electorado y juegan a su favor. El partido sigue fuerte en las provincias de Alicante y Castellón, y las únicas dudas es si el PP mantendrá el tipo en Valencia.

Más aún, cuando su eventual adversaria interna en este hipódromo por la candidatura, la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, tiene ante sí un panorama electoral mucho más complicado en la capital del Turia con la delegada del Gobierno Pilar Bernabé como candidata del PSOE y Mónica Oltra como candidata de Compromís. El PP no puede cambiar de candidata a la alcaldesa a estas alturas sin sufrir una hecatombe electoral.

Otro hecho. Al menos en la historia reciente el PPCV ha perdido las elecciones autonómicas cuando el partido ha perdido las elecciones en la ciudad de Valencia, como ocurrió en 2015 con Joan Ribó de Compromís (9 concejales, más los 5 del PSPV-PSOE y los 3 de València en Comú). Una mayoría de 17 ediles que reeditó en 2019. Así las cosas, desde Génova se ve con lupa el devenir de los comicios municipales de Valencia y Catalá no puede competir por la candidatura autonómica.

Además, el PSPV-PSOE apuesta por la ministra de Ciencia y Universidades, Diana Morant, como candidata en las autonómicas, pero desde que llegó a la secretaría general no ha sumado seguidores. Más bien al contrario. Y ahora Sánchez ha nombrado ministro al delfín de Ximo Puig, Arcadi España, y ya hay voces en el partido que quieren que se revise la elección de Morant como candidata. Sobre todo en la provincia de Valencia, donde su secretario general, Fernández Bielsa va por libre.

Las ventajas

El comportamiento del electorado en la Comunitat Valenciana sigue en la mayoría de casos el mismo que se da en el ámbito nacional. Si bien es cierto que cuando los resultados son muy ajustados entre PP y PSOE, un candidato con tirón puede hacer oscilar la balanza a un lado u otro, la tendencia nacional pesa. Y a tenor de los comicios de Extremadura, Aragón y los sondeos que ya se han hecho públicos de las andaluzas, el PSOE y sus socios están en caída libre.

Juanfran Pérez Llorca no tiene un alto grado de conocimiento entre el electorado pero cada día que pasa como presidente de la Generalitat suma en este aspecto.En febrero, una estrambótica encuesta presentada por el presidente Francisco Camps, trató de minar sin éxito esta confianza que tiene el exalcalde de Finestrat en el partido. Por eso ya han comenzado a filtrarse desde la sede nacional de partido datos de sondeos que confirmarían que el PP con Pérez Llorca volvería a ser el partido más votado con horquillas que superarían ampliamente los 35 diputados.

En este sentido la preocupación del PPCV se centra en el tirón electoral que puedan mantener los alcaldes de la zona cero de la dana de 2024 en la provincia de Valencia. La mayoría, socialistas. En unas elecciones conjuntas autonómicas-municipales la mayor parte del electorado suele votar lo mismo en ambos comicios. Y con alcaldes socialistas y nacionalistas fuertes en l'Horta Sud (13 conjuntamente frente a 6 del PP), su liderazgo unido a la mala gestión mediática del PP durante la dana puede decantar más el voto de sus vecinos a la izquierda en las autonómicas.

Campaña en X del PPCV con motivo de la campaña de la declaración de la Renta 2025.

Campaña en X del PPCV con motivo de la campaña de la declaración de la Renta 2025.

Sin embargo, en unas elecciones autonómicas desgajadas de las municipales, esta influencia será mucho menor que la influencia de la política nacional sobre el electorado. El peso de la infrafinanciación de la Comunitat Valenciana que prometió resolver Pedro Sánchez y que ha lastrado no solo la reconstrucción de Valencia tras la dana sino todas las inversiones será mucho más influyente que otras cuestiones. Sobre todo en Valencia, donde se mira con mucho desdén cómo la Cataluña de Illa sale beneficiada en cada decisión que se toma desde el PSOE en Moncloa.

Los inconvenientes

El mayor inconveniente para el PPCV en unas eventuales elecciones autonómicas adelantadas es situar la política regional en el foco mediático nacional. El tratamiento de la información en buena parte de los medios de comunicación nacionales que se produjo durante y después de la dana es un claro ejemplo de la presión a la que se puede ver sometido Juanfran Pérez Llorca durante la campaña electoral. Más aún si no hay otros comicios a la vista. Y si bien Pérez Llorca es ajeno a la gestión de la dana y ha cosechado éxitos en la reconstrucción, durante esa época fue el portavoz del partido en las Cortes Valencianas.

Además, pese a que el calendario judicial que está por venir es mucho más complejo para el PSOE de Pedro Sánchez por la apertura de juicio a su hermano y su mujer, además de todos los procesos en marcha contra su cúpula (Ábalos y Cerdán, fundamentalmente), el PPCV sigue enfrentándose a la instrucción que está haciendo la jueza de Catarroja sobre lo sucedido en l'Horta Sud de Valencia. Algo que no ayudará al PP.

En cualquier caso, los de Pérez Llorca cuentan a su favor con el hecho de que previsiblemente habrá mucho más trasvase de votos desde sus filas hacia Vox que hacia la izquierda por este motivo. Y al final, lo que contará en los comicios -se produzcan cuando se produzcan- es que el la suma de la derecha esté por encima de la de la izquierda. Y que el PP logre amarrar a su electorado en cifras parecidas a las de otras regiones, en las que Vox no ha superado su techo del 20%.

Un bulo que se ha extendido en los últimos tiempos, coincidiendo con la regularización de inmigrantes aprobada por el Gobierno de Sánchez a inicios de año que se aplica desde este mes de abril, es que todos los regularizados podrán votar. No es así. Para unas elecciones generales, las personas beneficiadas por esta regularización tendrán que esperar a cumplir los años de residencia legal (se exigen 5 años de residencia legal e ininterrumpida en el momento de la inscripción en el censo) necesarios para solicitar la nacionalidad

En el caso de las municipales de 2027, no todos los extranjeros residentes podrán votar. Solo los ciudadanos de la Unión Europea y los de países con acuerdo de reciprocidad: Bolivia, Cabo Verde, Chile, Colombia, Corea del Sur, Ecuador, Islandia, Noruega, Nueva Zelanda, Paraguay, Perú, Reino Unido y Trinidad y Tobago.

El manejo de los tiempos

Ante este escenario, el manejo de los tiempos es fundamental para el PP. Con la autonómicas de Andalucía en mayo, las fechas barajadas situarían unos posibles comicios adelantados en otoño de 2026. Pero todo depende de los pasos que dé Pedro Sánchez. Si adelanta las generales, algo que cada vez parece más lejano, o si mantiene su calendario que vence en julio de 2027 pero que puede alargar hasta septiembre, ya que la LOREG (Ley Orgánica del Régimen Electoral General) da ese margen de dos meses.

La única vez que se han adelantado las elecciones autonómicas en la Comunitat Valenciana fue apenas dos meses antes de mayo. Y coincidió con que se celebraban en esa época las elecciones generales adelantadas por Pedro Sánchez. El actual escenario político es muy diferente, y los analistas del PPCV deberán afinar bien sus predicciones si quieren que una maniobra de este estilo les salga bien.