Los deseados carnets de biblioteca en blanco que se están pidiendo en los municipios de Alicante.

Los deseados carnets de biblioteca en blanco que se están pidiendo en los municipios de Alicante. M. H.

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¿Sirve el carnet de biblioteca para conseguir los 'papeles'? El peligroso bulo que desborda los centros de Alicante

Decenas de extranjeros se acercan a los puntos de lectura de los municipios de la provincia pidiendo el alta como usuarios para acreditar su residencia, un papel que no suele tener validez.

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El anuncio del Gobierno de Pedro Sánchez de una regularización extraordinaria de medio millón de extranjeros ha generado una expectación masiva que acaba disparando también las falsedades. Y uno que ha vuelto con fuerza desde décadas atrás es que el carnet de biblioteca puede servir para conseguirlos. Por eso los puntos de la lectura de la provincia están recibiendo a decenas de personas que los están buscando sin saber que no suelen tener validez.

Los expertos advierten de que se trata de un "falso mito". Aunque el carnet puede ser un elemento de prueba, por sí solo carece de la fuerza legal necesaria para garantizar la residencia.

Y eso lo conoce bien Jean Paul Mulero, coordinador de la concejalía de residencias internacionales en el Ayuntamiento de Torrevieja. Como explica a EL ESPAÑOL este fenómeno es cíclico. "Es frecuente que la mayoría de personas aporten el carnet de biblioteca como un apartado de integración participativa a nivel educativo y de lectura", señala Mulero.

A pesar de su uso común, Mulero es tajante sobre su eficacia. "No es lo suficiente para demostrar esa integración", afirma el técnico, quien lleva desde 2013 gestionando informes de arraigo.

La situación actual está marcada por la incertidumbre. Según Mulero, "todo lo que se está ahora mismo barajando ha sido por comentarios hechos por los partidos políticos" y esto ha provocado que "la gente se vaya volviendo loca buscando la documentación que han oído que se va a necesitar".

En las bibliotecas de la provincia de Alicante los más veteranos están reviviendo los días de la anterior regularización en la que surgió este mito. Ahora se encuentran con un goteo de solicitantes constante, como se ha visto en Benidorm o en la capital. En esta última, una de ellas explica cómo ha aumentado el interés por obtener el carnet.

"Vienen muchos árabes. Hay mucha gente que prácticamente no habla español, que les cuesta incluso entender lo que quieren conseguir", relata la trabajadora.

¿Y qué pasa cuando llegan? Muchos de los que quieren tener este papel acuden solo con el pasaporte y desconocen que para el carnet se suele exigir el empadronamiento. ¿Por qué se les pide? El préstamo de libros necesita de una serie de datos personales a los que recurrir para quienes se olvidan de la obligatoria devolución.

La veterana trabajadora recuerda que la recomendación de obtener este carnet a veces venía de fuentes institucionales. "Muchas veces eran los propios servicios sociales quienes decían que es un documento fácil de conseguir porque en realidad no necesitan nada", apunta.

La realidad ahora es que si no se aporta un documento oficial con el que se relacione un domicilio, no se entrega este papel. Así, son muchos los que acaban marchándose en busca de otras opciones. Y es que, como recuerda la bibliotecaria, este documento nunca ha sido una identificación oficial: "Es simplemente un carné de biblioteca".

En eso insisten desde el ámbito legal. Isabel Gómez Reyes, del Colegio de Abogacía de Alicante, subraya que todavía no hay nada en firme. "Lo primero es que hasta que no se publique en el Boletín Oficial del Estado (BOE), estamos hablando por hablar", advierte para rebajar las lógicas expectativas de este colectivo.

La clave estará en lo que determine el Gobierno de España. Un punto por el que son muchos los que buscan respuestas frente a un avance en el que se ha dicho que los requisitos son haber residido al menos cinco meses en España antes del 31 de diciembre y no contar con antecedentes penales relevantes que pudieran ocasionar un riesgo para la convivencia en la sociedad española.

No hay aún norma

Sin una norma que lo defina, está abierto a la peligrosa especulación. "La norma no dice en ningún lado exactamente qué documentos son. Lo que deberá decir es documento público o documento privado", añade.

Esa distinción es muy importante porque la desesperación la están aprovechando las redes ilícitas. Mulero denuncia que "ya se están creando mafias vendiendo todo tipo de documentos que puedan facilitar esa justificación de estar en España".

En las oficinas de atención reciben los testimonios de extranjeros que les cuentan cómo hay otros que "se intentan aprovechar de la situación intentando pedir dinero para ir preparando reservas de citas", lamenta el asesor municipal.

La realidad en las oficinas municipales refleja la presión migratoria actual. En Torrevieja, el año pasado se realizaron 630 informes de arraigo, un 50 % más que el año anterior.

Por nacionalidades, Colombia lidera las solicitudes con un 39 %, seguida de Rusia (17 %) y Marruecos (6 %). Argelia es el país que más está creciendo, pero está como la cuarta opción en esta ciudad con un 4% de las atenciones.

Ante este panorama, Jean Paul Mulero pide calma y evitar decisiones precipitadas. "No haga usted la locura de anular nada hasta que sepamos cómo va a funcionar", aconseja, tras detectar que algunos inmigrantes están desistiendo de trámites de arraigo en curso esperando la nueva regularización.