Castillo de Villena Shutterstock
El pueblo español que parece detenido en la Edad Media: conserva uno de los castillos mejor preservados del siglo XII
Este municipio alicantino conserva una de las fortalezas medievales más singulares y un patrimonio que conecta siglos de historia con vida cultural.
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Villena no necesita demasiada introducción para quien busca historia viva: este municipio alicantino mantiene un casco urbano donde el pasado medieval no es un recuerdo, sino una presencia constante, con una fortaleza del siglo XII que se conserva como uno de sus grandes emblemas patrimoniales.
En lo alto de la ciudad se alza el Castillo de la Atalaya de Villena, una imponente construcción levantada por el Imperio Almohade a finales del siglo XII como refugio para la población musulmana.
De aquella etapa se conserva la muralla interior y los dos primeros pisos de la torre del homenaje, donde destacan unas bóvedas de gran singularidad en el panorama de los castillos españoles, comparables únicamente a las del castillo de Biar.
Según describen desde Turismo de Villena, la historia de la fortaleza continúa tras la conquista de Jaime I en 1240. Después del tratado de Almizra, el señorío pasa a manos de la familia Manuel, primeros señores feudales del territorio.
En el siglo XIV, el castillo acoge incluso al escritor Don Juan Manuel, autor de El Conde Lucanor, y a su esposa, la infanta Constanza de Aragón, lo que impulsa las primeras reformas estructurales.
Ya en el siglo XV, bajo el dominio de los Pacheco, marqueses de Villena, la torre se amplía con dos nuevos pisos y se levanta una segunda muralla defensiva.
En 1476, los Reyes Católicos toman la fortaleza tras un duro asedio, del que aún se conservan proyectiles en el patio de armas.
En los siglos posteriores, el castillo sigue siendo escenario de conflictos como las Germanías, la Guerra de Sucesión o la Guerra de la Independencia, huellas que permanecen en forma de impactos de artillería y grafitis realizados por presos. Todo ello, según datos de Turismo.
Qué ver en Villena
Más allá de su castillo, Villena se presenta como un destino clave para el turismo cultural en la provincia de Alicante. Así lo destaca Turismo de la Comunitat Valenciana, que subraya su riqueza patrimonial, su oferta enológica y sus entornos naturales.
Vistas aéreas de Villena.
El recorrido por la ciudad suele continuar por el casco antiguo, donde se encuentran la iglesia parroquial de Santiago Apóstol y el edificio del Ayuntamiento, además de espacios museísticos como el MUVI, el Museo de Villena, que alberga piezas de gran valor histórico, entre ellas el conocido Tesoro de Villena, uno de los hallazgos de orfebrería más importantes de la Península.
También destaca la Colección Museográfica del Museo Festero, dedicada a la tradición de Moros y Cristianos, así como enclaves arqueológicos como el Cabezo Redondo, que permite asomarse a la Edad del Bronce mediante visitas guiadas.
A ello se suman las ruinas del Castillo de Salvatierra y los paisajes de la Sierra de Salinas, donde naturaleza y patrimonio se entrelazan en un mismo recorrido.