El entrenador del Atticgo Elche, Joaquín Rocamora, con sus jugadoras.

El entrenador del Atticgo Elche, Joaquín Rocamora, con sus jugadoras. Joaquín de Haro CBM Elche

Deporte

Rocamora abandonará el banquillo del Atticgo Elche al final de la temporada para dirigir a las Guerreras

El técnico oriolano pondrá fin en junio a una década prodigiosa para hacerse cargo de la selección nacional y coordinar toda la estructura del balonmano femenino español.

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Alicante
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Quedan apenas cuatro meses para que se cierre un ciclo histórico y, posiblemente, irrepetible. El entrenador del Atticgo Elche, Joaquín Rocamora, anunció este jueves que dejará el banquillo del equipo ilicitano el próximo junio para centrarse exclusivamente en su labor como seleccionador nacional y director técnico del balonmano femenino de la federación, decisión que pondrá fin a una década al frente del conjunto franjiverde.

Rocamora, que ha regresado a la actividad tras varias semanas de baja por paternidad, explicó que era "inviable" compaginar ambas responsabilidades y calificó como un "sueño" poder dirigir al combinado español.

El oriolano precisó que su nueva función no se limitará a la selección absoluta, sino que coordinará todas las categorías inferiores y el grupo de tecnificación dentro de la estructura federativa.

El técnico agradeció al presidente de la Real Federación Española de Balonmano (RFEBM), Paco Blázquez, que le haya permitido concluir la temporada en el Atticgo Elche antes de incorporarse de manera definitiva a su nuevo cargo.

"Ha entendido que debía continuar hasta mayo, pero también hay una normativa que cumplir. Está bien que sea así", asumió.

Rocamora cerrará una etapa de diez temporadas en la que ha sido el artífice de todos los títulos logrados por la entidad en este periodo y el principal responsable de la monstruosa transformación deportiva del equipo.

Bajo su dirección, el conjunto ilicitano pasó en menos de una década de pelear por la permanencia a conquistar dos títulos nacionales, uno europeo y a competir por todos los trofeos en las competiciones en las que participa, además de consolidar su presencia habitual en torneos continentales.

"Es el club de mi vida", afirmó el entrenador al referirse a su vínculo con la entidad, con la que ha construido un proyecto estable y competitivo dentro de la Liga Guerreras Iberdrola.

El técnico asumió parte de responsabilidad en algunas derrotas recientes, al considerar que su ausencia y el anuncio de su nombramiento pudieron afectar al rendimiento del grupo.

En el plano personal, la etapa en Elche ha coincidido con momentos determinantes en su vida.

Durante estos años formó una familia en la ciudad y recientemente fue padre, circunstancia que motivó su baja temporal.

Además, su pareja, María Flores, capitana histórica del equipo, se retiró el pasado año tras una larga trayectoria en el club, cerrando un ciclo compartido tanto en lo profesional como en lo personal.

Nueva etapa

Sobre su nuevo desafío, Rocamora afirmó que asume el cargo con orgullo "porque quiero mucho a mi país y el balonmano es mi pasión" y avanzó su intención de dotar a la selección de una identidad definida.

"Me gustaría darle al equipo una imagen que se identifique con nuestro pueblo. Un equipo que sea vivo, protagonista, valiente en lo psicológico y en el balonmano", explicó.

"Ojalá pueda hacer que los aficionados se identifiquen con la selección como ha pasado en Elche con su equipo", apuntó.

El entrenador reconoció que el balonmano femenino español se encuentra actualmente "lejos de las potencias mundiales", aunque matizó que no todo se reduce a los resultados y que también son relevantes "la imagen y la forma de expresarse".

En cuanto a los meses que le restan en el Atticgo Elche, Rocamora señaló que afronta el tramo final con ambición, ya que el equipo continúa en competición europea y mantiene opciones de clasificarse para las eliminatorias por el título liguero.

Además, confirmó que seguirá residiendo en Elche al menos un año más y se ofreció al club de sus amores para "cualquier consulta externa que necesite" tras su salida del banquillo.