Fachada de la iglesia de San José.

Fachada de la iglesia de San José. J. V.

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De la independencia de Tabarca a la rebeldía de Villafranqueza: el pulso de los barrios por el control de Alicante

El pleno votará la última propuesta con la que los vecinos del Palamó reivindican más atención para lo que fue un pueblo independiente hasta 1932.

Más información: Tabarca, la isla de 60 vecinos que quiere 'independizarse' de Alicante: "No hacemos nada malo, queremos autogestión"

Alicante
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Alicante afronta una semana clave para su organización territorial. El grupo municipal Compromís ha registrado una declaración institucional para que el pleno del Ayuntamiento debata la creación de un distrito único para Villafranqueza - El Palamó. Esta iniciativa busca dar respuesta a un "sentimiento de abandono" compartido por los vecinos de un núcleo que, hasta abril de 1932, funcionaba como un municipio independiente.

Rafa Mas, portavoz de Compromís, defiende que esta medida es una cuestión de "justicia" y de "calidad democrática". Según Mas, "el Palamó tiene la posibilidad y tiene el derecho de tener una interlocución de tú a tú con el Ayuntamiento de Alicante mediante la generación de un distrito único". Actualmente, la voz del barrio se encuentra "diluida" dentro de la Junta de Distrito 2, donde convive con barrios de realidades muy distintas como Colonia Requena, Altozano o Virgen del Remedio.

La propuesta técnica pasa por modificar el Reglamento Orgánico de Distritos para ampliar a seis el número de distritos de la ciudad, creando uno en exclusiva para Villafranqueza. Mas asegura que esto no tendría coste económico: "Es una cuestión de organización de la administración y de recoger la voz del pueblo de Palamó, que tiene una identidad, una fisionomía y unas problemáticas particulares".

José Francisco Pascual, presidente de la Asociación de Vecinos de Villafranqueza El Palamó, conoce bien esa identidad. A sus 74 años, recuerda que los acuerdos de la anexión de 1932 "jamás se cumplieron". "Cuando pasamos a ser barrio de Alicante, se quedó en un limbo. Teníamos alcalde pedáneo, dos policías locales, barrendero y jardinero las 24 horas", relata Pascual.

Uno de los puntos de mayor fricción es el transporte público. Los vecinos denuncian que la conexión con el centro es deficiente. "Estamos a 4 kilómetros y en el autobús hacemos una gira turística por todo Alicante y tardamos 40 minutos", lamenta Pascual, refiriéndose a la línea 13. A esto se suma la barrera física de la autovía, que ha dejado al casco urbano "encerrado".

La situación en Villafranqueza recuerda inevitablemente al reciente malestar en la isla de Tabarca. Rafa Mas advierte que, si el equipo de gobierno ignora estas demandas, "se pueden encontrar con una postura mucho más beligerante, como la que han tenido los vecinos". Mas insiste en que el Palamó es un núcleo urbano separado geográficamente con necesidades urgentes en infraestructuras y limpieza.

Pascual va más allá de la gestión de un distrito y confiesa que el deseo profundo de muchos vecinos sería convertirse en una Entidad Local Menor, una figura administrativa que conocen bien en Dénia, donde hay dos: Jesús Pobre y La Xara. "Tendríamos la administración mucho más cercana. Nosotros sabemos lo que necesitamos", razona.

Sin embargo, asegura que existe cierto "miedo" entre la población mayor que creen algunos bulos por los que a él mismo le han preguntado con temor sobre la falsa pérdida de pensiones si se firman estas peticiones.

El sentimiento de ser ciudadanos de segunda clase es palpable en la huerta del Palamó. "El 80 % o 90 % de nuestro término es campo, pero de segunda residencia, pagando IBI de segunda residencia y no tenemos alcantarillado ni aceras", denuncia el representante vecinal. Para Pascual, Villafranqueza "no son solo las dos calles por las que desfilan los políticos cuando vienen a ver las fiestas de Moros y Cristianos".

A pesar de la relevancia de la votación de este jueves, el escepticismo reina en el barrio. En octubre de 2025, el pleno ya aprobó la creación de una mesa de trabajo para Villafranqueza que, según los vecinos, todavía no se ha convocado. "Aprobar una cosa es muy fácil, pero que se cumpla es más difícil. Soy muy escéptico", concluye José Francisco Pascual.