Carta a la directora general de Costas de la Generalitat Valenciana, sobre una imagen de Playa Babilonia en Guardamar del Segura.

Carta a la directora general de Costas de la Generalitat Valenciana, sobre una imagen de Playa Babilonia en Guardamar del Segura.

Alicante

La Generalitat recoge el guante de Valbuena (PSOE) y pide amparo para las casas históricas del litoral anteriores a 1956

La carta remitida al Ministerio cita diez núcleos consolidados, incluida la Playa Babilonia de Guardamar del Segura, pendiente de derribo después de que el Ministerio recurriese la Ley de Costas Valenciana.

Más información: El PSOE garantiza en sede parlamentaria la pervivencia de las casas anteriores a 1988 en Guardamar y Dénia

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La Generalitat Valenciana ha elevado el tono en el debate sobre el litoral al remitir una carta a la directora general de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica, Ana María Oñoro, en la que pide garantías para las viviendas anteriores a 1988. El director general de Costas de la Generalitat Valenciana, Marc García Manzana, expone el alcance de las palabras en sede parlamentaria del senador socialista, José Antonio Valbuena, cuando afirmó que “las viviendas anteriores al año 1988 no van a tener ningún tipo de problema si las administraciones locales y autonómicas colaboran”, y añadió que otra cuestión distinta son las edificaciones posteriores a ese año.

La carta se apoya en ese mensaje de Valbuena para advertir de que, en la Comunitat Valenciana, existen “al menos diez núcleos de población consolidados con anterioridad al año 1956” que siguen afectados por deslindes, por la falta de regeneración litoral o por los criterios de aplicación de la Ley de Costas de 1988.

Entre los casos enumerados figuran Cabanes, la Torre de la Sal; Nules, la Mar de Nules; Moncofa, el Grau de Moncofa; Almenara, Casablanca; Sagunt, Grau Vell o Elche, El Pine o Los Ruices, entre otros. Y también las icónicas Casas de Babilonia, en Guardamar del Segura.

En Guardamar se concentran unas casas centenarias construidas en origen con la intervención del ingeniero Francisco Mira por encargo del propio Estado español a principios del siglo XX para evitar que las dunas engullesen el municipio. Son viviendas ligadas a la memoria urbana y paisajística de Guardamar del Segura, un frente litoral cuya erosión y el debate sobre la regresión de la playa han convertido el caso en símbolo de la pugna entre protección costera, patrimonio y arraigo vecinal.

Como ha venido publicando EL ESPAÑOL, esas viviendas en régimen de concesión son uno de los principales puntos de fricción entre el Ministerio y la Generalitat, con una orden de derribo en ciernes, y con los vecinos alertando de que la cuestión no es solo urbanística, sino también social y patrimonial.

Intervención del senador socialista José Antonio Valbuena ayer en la Cámara Alta. Héctor Fernández

Con esta misiva, Generalitat intenta fijar una interpretación de la frase de Valbuena que, en la práctica, serviría para blindar las casas legalmente construidas antes de 1956 si se acredita su antigüedad y se respalda la colaboración administrativa. Esa lectura conecta de forma directa con otro frente abierto en la provincia de Alicante, el de los deslindes de Dénia.

En este punto es interesante el matiz que introduce la Generalitat en su carta: se cita de forma conservadora núcleos anteriores a 1956, pero eso no agota el problema. Si esos casos superan el filtro técnico y jurídico, la posición que traslada la Generalitat es que debe defenderse también la pervivencia de las casas construidas legalmente antes de 1988, que es precisamente la línea que, según la interpretación autonómica, apuntó Valbuena en el Senado.

En Dénia, el debate, especialmente en Les Deveses, donde una parte importante de los afectados teme perder sus casas por una delimitación del Dominio Público Marítimo Terrestre (DPMT) que podría traducirse en expropiación, limitación de uso o demolición. En la tabla incorporada al documento cita de forma conservadora núcleos anteriores a 1956, pero eso no agota el problema de Dénia. , que es precisamente la línea que, según la interpretación autonómica, apuntó Valbuena en el Senado.

En Dénia, esa horquilla temporal resulta decisiva porque incluye buena parte de las viviendas que y al riesgo de pérdida de derechos sobre el suelo. Además, se da la circunstancia de que el Ministerio no ha cumplido con su obligación de regenerar y mantener las playas y el litoral valenciano en los últimos 10 años, con muchas obras consideradas "imprescindibles" que ni siquiera se han empezado.

La carta remata con una disposición expresa a colaborar con el Ministerio para evitar que las viviendas anteriores a 1988 se vean afectadas por actuaciones que comprometan su situación jurídica o los derechos de sus titulares. Esa formulación sugiere una búsqueda de salida política más que una ruptura frontal, pero también deja entrever que la Generalitat quiere fijar una frontera clara entre el patrimonio residencial consolidado y las ocupaciones o urbanizaciones posteriores a la fecha clave de la ley.