Golpe de Estado en Turquía

Turquía retira la licencia a 24 medios de comunicación por vínculos golpistas

Las autoridades han cargado contra radios y televisiones a las que acusan de alinearse con el clérigo Fethullah Gülen, a quien Erdogan culpa del intento de asonada.

El presidente turco ha reaccionado con virulencia al intento de golpe.

El presidente turco ha reaccionado con virulencia al intento de golpe. Reuters

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El Ejército, las fuerzas del orden, la judicatura, el sistema educativo y ahora los medios de comunicación. La represalia emprendida por el Gobierno de Recep Tayyip Erdogan a raíz de la fallida asonada del pasado viernes ha alcanzado también a radios y televisiones del país.

El martes, el Consejo Supremo del Audiovisual turco (RTÜK) anunció la retirada de licencias de 24 compañías mediáticas por supuestos vínculos con el clérigo Fethullah Gülen, el líder exiliado de una corriente religiosa y social conocida como gülenismo a quien el Ejecutivo culpa directamente del intento de golpe militar. Entre los medios afectados se encuentran las empresas televisivas Samanyolu y Can Erzincan o la radio Dunya, informa la agencia local de noticias Anadolu.

Las acciones del regulador de medios de comunicación turco se suman al cese de 50.000 empleados en los últimos días, así como a la detención de cerca de 9.000 personas presuntamente involucradas en el golpe de Estado. Cerca de 3.000 jueces y fiscales han sido suspendidos, al igual que más de 36.000 trabajadores educativos de los ámbitos público y privado -al menos 15.200 funcionarios de Educación y 21.000 empleados privados, según Reuters. Unos 6.000 militares han sido detenidos.

Mientras la purga continúa, el Consejo de Seguridad de Turquía se reúne este miércoles por primera vez desde la asonada. Se espera que el Gobierno anuncie “importantes” decisiones, en palabras de su presidente. La prensa local especula que las autoridades podrían anunciar una suerte de ley marcial.

Por otro lado, el Ejecutivo ha bloqueado el acceso al portal de filtraciones WikiLeaks, después de que éste hiciera público una plétora de correos electrónicos del partido gobernante AKP que van desde 2010 hasta el 6 de julio de este año, poco antes del golpe.

"El material fue obtenido una semana antes del intento de golpe de Estado. Sin embargo, WikiLeaks ha decido adelantar su publicación en respuesta a las purgas posasonada del Gobierno", afirma WikiLeaks en su página web, que asegura que la fuente no tiene nada que ver con los militares insurgentes ni con la oposición a Erdogan.

En su índice de libertad de prensa para el año 2016, Reporteros sin Fronteras sitúa a Turquía en el puesto número 151, por detrás de Tayikistán. "El presidente Recep Tayyip Erdogan se ha embarcado en una ofensiva contra los medios turcos", afirma la organización internacional. "Los periodistas son acosados, muchos han sido acusados de 'insultar al presidente' e internet es censurado de forma sistemática".

En una sorpresiva maniobra en marzo, el Gobierno entró en la redacción del mayor periódico (opositor) del país, el Zaman, y cambió al director de la publicación.