Llegada de Xi Jinping a Francia

Asia

Xi Jinping vuelve a Europa cinco años después: visita Francia en un giro clave de la diplomacia china

La visita a Emmanuel Macron pondrá a prueba la capacidad de Europa para mantener un equilibrio delicado entre China y Estados Unidos.

6 mayo, 2024 02:26

En su primera visita a Europa en cinco años, el presidente chino, Xi Jinping, parece buscar debilitar los lazos del continente con Estados Unidos y forjar un mundo liberado de la dominación estadounidense. Estas visitas se enmarcan en una nueva estrategia de política exterior del gobierno chino que busca dejar atrás la 'diplomacia del lobo guerrero' para apostar por una cooperación win-win.

Para visitar el continente, el presidente chino, ha elegido con cuidado tres países: Francia, Serbia y Hungría, que de una u otra forma abrazan la política de Pekín hacia un nuevo orden global. El primero en recibirlo ha sido Francia, de la mano de su presidente Emmanuel Macron.

"En los 60 años transcurridos desde el establecimiento de relaciones diplomáticas entre China y Francia, nuestras relaciones bilaterales siempre se han mantenido a la par de las relaciones de China con los países occidentales, sentando un excelente ejemplo para que países con diferentes sistemas sociales coexistan en paz y busquen una cooperación win-win" es decir, una cooperación en la que todos ganen, ha señalado Xi Jinping en un comunicado al llegar a Francia.

Durante sus visitas Jinping va a mantener reuniones con varios líderes europeos e impulsar acuerdos de cooperación en diferentes áreas, con el objetivo de fortalecer la posición de China a nivel global y disminuir la influencia de Estados Unidos en la región. 

[Xi Jinping visitará en mayo Francia, Serbia y Hungría en su primer viaje a Europa en cinco años]

Estas visitas se enmarcan dentro de la estrategia de cooperación win-win, después de años en los cuales Xi Jinping ha llevado a cabo una 'diplomacia de lobo guerrero', llamada así por la película Wolf Warrior 2 de 2017.

En definitiva, el presidente que en su momento dejó de lado las prácticas diplomáticas anteriores de Deng Xiaoping y Hu Jintao, de cooperación "pacífica", y que llevó a cabo una estrategia confrontativa y combativa, en la cual sus defensores denuncian cualquier crítica percibida al gobierno chino y a su presidente, ahora apuesta por retomar una apariencia negociadora "beneficiosa para todos", tal y como declaraba el pasado mes de marzo el miembro del Buró Político del Comité Central del PCC y Ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi.

Xi vuelve a Europa tras unos años de "cuarentena diplomática"

Estos años en los que no ha pisado suelo europeo, Jinping mantuvo una especie de "cuarentena diplomática" que le llevó a perderse citas internacionales tan importantes como la reunión del G20 en Roma en octubre de 2021 o la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en Glasgow.

Xi Jinping comenzó su mandato dándole mucha importancia a la proyección internacional de su país, de hecho es el presidente chino que más ha viajado, pero dicha estrategia llegó a su punto más bajo con la pandemia. Durante 2022, sin embargo, el mandatario recuperó paulatinamente su agenda diplomática, con cinco visitas al extranjero en todo el año.

La China del 'collar de perlas', que se encuentra en un contexto de dura competencia en el Pacífico y Asia Central, no quiere dejar que Estados Unidos le arrebate capacidad de influencia y por eso busca, a través de su presencia en distintos países europeos, profundizar sus relaciones con socios consolidados o potenciales, entre los que destaca por encima de todos Rusia.

Esta estrategia busca posicionar a China como un actor central en la geopolítica mundial y promover un orden internacional más equilibrado, en el que no exista una sola potencia dominante.

Xi Jinping busca debilitar los lazos entre Europa y EEUU

La reunión de hoy entre Xin Jinping y Emmanuel Macron representa los lazos entre China y Francia que se caracterizan por un modelo de coexistencia pacífica y cooperación entre países con sistemas diferentes, según ha indicado el presidente chino al llegar a Francia en una visita que marca 60 años de relaciones.

En su primera visita a Europa en cinco años, el presidente chino parece decidido a aprovechar las oportunidades para debilitar los lazos del continente con Estados Unidos y forjar un mundo libre de la dominación estadounidense.

En un momento de tensiones con gran parte de Europa, el objetivo del presidente chino es demostrar la creciente influencia de China en el continente y buscar un acercamiento pragmático.

El principal y más importante objetivo de Xi ha sucedido en Francia, donde su presidente, Emmanuel Macron, ha abogado por la autonomía estratégica de Europa y desarrollar la resistencia militar para convertirse en una "potencia europea".

¿Sabrá Europa mantener el equilibrio entre China y EEUU?

El mandatario chino ha elogiado a Francia como una gran potencia y ha expresado sus esperanzas de que sus lazos "siempre estarán a la vanguardia de las relaciones de China con los países occidentales".

Uno de los puntos importantes de la visita es la necesidad de China de presionar a Rusia para detener las operaciones en Ucrania, algo en lo que Francia ha estado interesada en avanzar.

Además, el tema de equilibrar la cooperación económica con China y los riesgos a la seguridad nacional, la ciberseguridad y riesgos económicos a diferentes industrias, será una prueba para Europa y una señal para Estados Unidos.

La visita también examinará la capacidad de Europa para mantener un equilibrio delicado entre China y Estados Unidos, y probablemente será vista en Washington como un esfuerzo por parte del presidente Xi para dividir a los aliados occidentales.

Los próximos viajes de Xi Jinping por Europa

Desde Francia, Xi se trasladará a Serbia, donde China es el segundo mayor socio comercial, y Hungría, donde el primer ministro Viktor Orban ha respaldado enormes inversiones chinas y diluido las críticas a China dentro de la Unión Europea. Ambos países se resisten al poder estadounidense.

Así pues, la importancia de la visita del presidente Xin a Europa radica en la posibilidad de fortalecer los lazos bilaterales y abordar temas de interés mutuo, como el equilibrio entre la cooperación económica y los riesgos para la seguridad nacional.

Estas visitas también son indispensables para tratar de influir en China para que tome acciones con respecto a situaciones críticas a nivel internacional, como la guerra en Ucrania, y para buscar nuevas oportunidades de colaboración en áreas como el comercio y la inversión. La reunión con Macron también ha servido como una oportunidad para que China y Europa demuestren unidad y cooperen en un mundo cada vez más complejo y desafiante.