Álvarez Cascos, a su llegada a los juzgados para declarar.

Álvarez Cascos, a su llegada a los juzgados para declarar. Efe

Francisco Álvarez-Cascos

Cascos protege a Bárcenas y dice que él dependía de Álvaro Lapuerta

El exministro de Fomento ha negado que recibiera alguna llamada para adjudicar contratos mientras ocupó puestos de responsabilidad en el Gobierno del PP.

Carlota Guindal

El exsecretario general del PP, Francisco Álvarez Cascos, ha negado que desde la formación se amañaran contratos públicos a cambio de dinero para su financiación: “En el tiempo que fue vicepresidente del Gobierno, entre los años 2000 y 2004 jamás recibí ninguna llamada o indicación relacionada con adjudicaciones o concursos”.

Álvarez Cascos ha declarado como testigo en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional por el 'caso Gürtel', en el que se encuentran sentados en el banquillo de los acusados, entre otros, el extesorero del PP, Luis Bárcenas.

De su interrogatorio se desprende que quien fuera ministro de Fomento en el gobierno de José María Aznar ha cargado cualquier responsabilidad de gestión al tesorero de la época, Álvaro Lapuerta.

Según ha relatado, el tesorero no tenía función que "diera pie a este tipo de conductas". "Tengo la certeza de que los altos cargos que dependían de mí no recibieron ninguna llamada del tesorero dando instrucciones (…) Y en el caso de Bárcenas mucho menos porque sus responsabilidades eran subordinadas a Lapuerta".

"No tengo en la memoria ninguna actuación de Bárcenas, así que no tengo ningún motivo de reproche a la conducta de Bárcenas como gerente del partido", ha añadido.

Álvaro Lapuerta debería estar sentado en el banquillo de los acusados junto a Bárcenas. Sin embargo, los forenses judiciales acreditaron que sufre una demencia sobrevenida y ha sido exento de cualquier responsabilidad penal.

Según Alvarez Cascos, la transparencia en la contratación pública cuando él estaba en el Gobierno "estaba asegurada". "Los procedimientos de contratación que modificamos en mi época, reducían al máximo la discrecionalidad y garantizaban la transparencia", ha añadido.

En el juicio, el principal acusado, Francisco Correa, aseguró que él se encargaba de recaudar las comisiones del 3 % que entregaban grandes constructoras a cambio de obra pública para dárselas al extesorero y que éste las distribuyera entre los ministerios, citando en concreto a Fomento y Medio Ambiente.

Sin embargo, Bárcenas negó tales afirmaciones y desvinculó del cobro de esas presuntas comisiones a Álvarez Cascos cuando le tocó el turno de declarar como acusado.

"Las funciones mías en el partido como gerente no me permitían tener capacidad de interlocución con nadie en el ámbito político. El gerente se dedica a administrar, no es interlocutor con alcaldes, ni con ministros, ni con secretarios generales", aseguró al negar haber recibido dinero de Correa ni para él ni para el PP.