José Manuel Maza

Maza: "Tanto el Gobierno como el ministro van a respetar mi autonomía"

El nuevo fiscal general asegura que su vocación "toda la vida ha sido no someterme a presiones". "El Ejecutivo no puede darme instrucciones", dice.

José Manuel Maza, durante un juicio

José Manuel Maza, durante un juicio

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El futuro fiscal general, el magistrado de la Sala Penal del Supremo Jose Manuel Maza, ha manifestado este miércoles en la Comisión de Justicia del Congreso su seguridad de que "tanto el Gobierno como el ministro de Justicia me van a respetar en mi autonomía". "Si no", apostilló, "yo no estaría aquí asumiendo este riesgo".

Con la comparecencia de Maza en la Cámara Baja culminan los pasos previos a la designación del sucesor de Consuelo Madrigal, la hasta ahora fiscal general cuya no renovación de última hora se debió a su reclamación de autonomía para efectuar relevantes nombramientos pendientes en la carrera fiscal, entre ellos los fiscales jefes anticorrupción y de la Audiencia Nacional.

Lo ocurrido con Madrigal fue mencionado por el portavoz socialista, Juan Carlos Campo, como motivo para "recelar" de la candidatura de Maza. El representante del grupo del PSOE y el de Podemos, Jaume Moya, fueron los únicos que expresaron abiertamente "objeciones" al magistrado, entre ellas que figura como profesor en numerosos cursos y másteres jurídicos. Los demás portavoces señalaron que esperarán a los hechos del nuevo responsable del Ministerio Público antes de censurarle.

Maza agradeció las críticas y las contestó en detalle, y su respuesta llevó al portavoz de Podemos a matizar en el turno de réplica que, "pese a partir del pecado de origen de que le nombre el Gobierno del PP, usted ha solventado la comparecencia con eficacia y, por tanto, mantendremos una confianza crítica".

El candidato a fiscal general se comprometió "solemnemente" a ejercer el cargo bajo los principios de "esfuerzo y honestidad", sometiendo sus decisiones "en todo caso a criterios jurídicos" y "ejerciendo de verdad la autonomía", que implica que "no debe recibir ni cumplir ordenes ajenas". "El compendio de todo ello es el respeto a la ley, que es el alma del Estado de Derecho".

Todos los portavoces de la oposición le reclamaron que ejerza el cargo con autonomía. Maza señaló que lo ha hablado con el titular de Justicia, Rafael Catalá, y aseguró que tanto éste como el Gobierno "me van a respetar". "Si algo aprende uno después de tantos años haciendo juicios es a saber si le dicen la verdad", añadió.

"El Gobierno no puede darme instrucciones"

El candidato a la Fiscalía General dejó claro que "el Gobierno no puede dar instrucciones al fiscal general". "Puede dirigirse al Ministerio Público en lo que es una saludable y lógica relación institucional", manifestó, pero "mi vocación toda la vida ha sido no someterme a presiones. Me equivocaré, pero yo solito".

En contra de las intervenciones del PSOE y Podemos, que propugnaron la desaparición de los plazos de instrucción establecidos en la reforma procesal penal realizada en 2015, sostuvo que es "totalmente partidario" de esa medida porque "es una garantía para el ciudadano que el Estado tenga un tiempo para investigar y no le someta durante años a la pena del banquillo".

"Pero", precisó, "siempre que haya medios" para llevar a cabo las investigaciones de los delitos dentro de esos plazos. Reclamó ardientemente una nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal en la que los fiscales asuman la investigación.Maza no contestó a los nacionalistas catalanes sobre cuál va a ser su criterio respecto a las diligencias penales iniciadas contra políticos de Cataluña por presuntos delitos de desobediencia relacionados con el proceso independentista. "Como comprenderán no me puedo pronunciar en este momento, antes de estudiarlo. Esperen -por supuesto, sin darme ningún tipo de cheque en blanco- a ver mi actuación".

Ser conservador

No eludió las alusiones a su ideología: "Se me ha ubicado como conservador. Si lo soy -se me juzgará por mis hechos- no creo que sea ni un mérito ni un demérito. Es intrascendente. Y sería imposible encontrar para este puesto a alguien que no sea nada".

En todo caso, agradeció al Gobierno la proposición de ser fiscal general. "Por mucho que me trastoque mi vida privada, una persona de mi perfil profesional no puede decir que no".

Y otra referencia personal: "Sí, me confieso de ser culpable de tener una gran vocación docente. Esto no es incompatible para un magistrado y es bueno que los jueces y los fiscales demos clase porque nos hace estudiar mucho más".

Maza negó, sin embargo, que tenga vinculación con empresas o que se haya decantado por impartir másteres de alto coste. "La mayor parte de mi actividad docente es en colegios profesionales", explicó, señalando que lo que se cobra en las organizaciones privadas es "poquísimo" y que a lo largo de sus más de 30 años de actividad profesional ha dado muchas clases sin cobrar.