Oriol Junqueras y Pedro Sánchez en el Congreso en una fotografía de archivo.

Oriol Junqueras y Pedro Sánchez en el Congreso en una fotografía de archivo.

Política ELECCIONES EN CASTILLA Y LEÓN

Sánchez aplazó la Mesa con Cataluña por el 13-F: "Si nos reunimos, tenemos un problema en Burgos"

Oriol Junqueras se reunió con los parlamentarios de ERC este lunes en el Congreso, y se dejó ver en el edificio donde están los despachos del PSOE.

10 febrero, 2022 03:03

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El pasado lunes por la tarde, ya sin luz en el cielo de Madrid, varios diputados abrieron los ojos como platos y cuchichearon entre ellos al ver entrar a Oriol Junqueras en el Congreso de los Diputados. Lanzaron mensajes a sus líderes, preguntando a ver si alguien daba razón del asunto, porque el político indultado parecía dirigirse a la zona de los despachos del PSOE... Este periódico preguntó a la dirección de ERC y a la del PSOE, que negocia ofertas y prepara la Mesa con Cataluña: las fuentes oficiales negaron cualquier contacto. Otras evitaron contestar. Silencio al otro lado del teléfono.

Fuentes de Moncloa confirman a este periódico que Pedro Sánchez tenía previsto reunir a la llamada Mesa de diálogo, negociación y pacto a finales de enero. Pero la convocatoria de las elecciones anticipadas en Castilla y León trastocó todos los planes. Fuentes socialistas y republicanas consultadas por este periódico confirman una frase del presidente para justificar esta decisión: "Si nos reunimos ahora, tenemos un problema en Burgos".

Eso confirmaría que el viraje del PSOE hacia el centro para aprobar la reforma laboral no era sólo un movimiento táctico desesperado, sino parte de la campaña del 13-F en un territorio donde las bases socialistas no aceptan bien las alianzas con las izquierdas independentistas. Castilla y León no juega en la liga nacional, como ya está comprobando la misma campaña del PP, centrada en mensajes de Génova.

Y además, el viraje de Sánchez era (es) "una apuesta clara por abrir nuevas mayorías alternativas" en el Congreso, como explica una alta fuente socialista. "Tenemos por delante dos años difíciles", como ya explicó este diario, no sólo por haberse dejado querer por Ciudadanos, sino por las reformas que toca aprobar, poco propicias para recabar los apoyos de la llamada "mayoría de legislatura".

Y si Sánchez quiere sacar adelante todos los hitos comprometidos con Bruselas "que ya están provocando un atasco en el Parlamento que relega otras leyes y decretos a un cajón", admite el entorno de Moncloa, tenía que ensayar otras sumas... que además le permitan ir proyectando una imagen menos apegada a las izquierdas independentistas de ERC y Bildu.

"Se están haciendo avances", explica en todo caso una fuente de Esquerra. "Avances en temas de contenido político". La Mesa se va a reunir, en principio en el mes de marzo. Y Moncloa no tiene intención de que en este caso haya foto de Sánchez y Pere Aragonès. Los dos presidentes se conjuraron para acudir a las reuniones "sólo cuando haya avances políticamente trascendentes" que comunicar. Y no parece que este tercer encuentro del foro vaya a ser el caso.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Pere Aragonès, president del Govern, en el Palau de la Generalitat.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Pere Aragonès, president del Govern, en el Palau de la Generalitat. Efe

En Moncloa también se admite que "estamos avanzando mucho y bien", confirman al más alto nivel. "Pero ya dijimos que seríamos discretos y que de lo que ahí se hablara, no se sabrá nada... hasta que haya algo que saber". Del lado republicano revelan otra clave: "Si hay reunión es porque hay avances, nadie en política se hace una foto y luego discute; es justo al revés".

Sin el PP, ¿nada?

Además, fuentes de ERC apuntan que "lo lógico es ir normalizando" las reuniones de este foro en el que "se busca una solución política a un conflicto que ya nadie niega que exista". ¿Nadie? Del PSOE hacia la derecha, todos. "Ése es el problema", señala un portavoz republicano. Ambas partes admiten en privado que cualquier acuerdo que se tome en relación al estatus de Cataluña en/con España "no se puede hacer sin la participación del PP".

Aunque todos los saben, sólo hay una persona que se atreve a pronunciar esa frase en público, el ministro de Cultura y ex primer secretario del PSC, Miquel Iceta.

Entonces, ¿Estaba Iceta en el Congreso... o Junqueras fue a verse con Héctor Gómez, el portavoz socialista? "No", contesta taxativo su entorno más cercano. ¿Y con alguien más del PSOE? Silencio de nuevo.

Oriol Junqueras, presidente de ERC, en los pasillos del Congreso de los Diputados.

Oriol Junqueras, presidente de ERC, en los pasillos del Congreso de los Diputados. Efe

Lo que sin duda sí que hizo el presidente de Esquerra Republicana fue entrar al edificio del número 40 de la carrera de San Jerónimo, el de los despachos de ERC, del PP y del PSOE, entre otros, enfrente del palacio donde se encuentra el hemiciclo. El exvicepresident catalán acudía a las dependencias de la Cámara Baja en visita personal al portavoz republicano en el Congreso, Gabriel Rufián, que al día siguiente cumplía 40 años. 

Resaca de la reforma laboral

Aprovechó la dirección de ERC para celebrar una reunión conjunta de sus diputados y senadores con el presidente del partido "y repasar la agenda legislativa que viene" y que será una prueba dura para Sánchez y Yolanda Díaz. Sobre todo, después del desencuentro de la semana pasada con la convalidación de la reforma laboral.

"El Gobierno ha demostrado poca fiabilidad", explica el propio Rufián a este diario, "no pueden ofrecer cosas por un lado y negarlas por el otro; no pueden convocar una reunión a tres, a última hora del último día, y que sea mentira porque la otra parte no lo sabe siquiera". 

¿Así de caótico fue el "trabajo coordinado" del Ejecutivo de coalición para recabar los apoyos que le sacaran la reforma laboral? "No hay más que ver el esperpento de la votación", explica una portavoz republicana.

Lo cierto es que Moncloa quería una imagen centrada, de la mano de Ciudadanos. Para sondear alternativas, de una parte, lo que salió mal, porque sólo el voto torpemente equivocado del popular Alberto Casero permitió la victoria del Gobierno. Y de otra parte, para ponerle difícil a Esquerra y a Junts (que aunque no cree en la Mesa, ahí está) la capacidad de presión política en próximas negociaciones parlamentarias.

"Pero no entienden tres cosas", apunta una portavoz republicana, "que si a ellos les da mala prensa en Burgos sentarse con los indepes, y pierden el 13-F sólo por eso... no deben olvidar que a nosotros tampoco nos beneficia estirar tanto esto con nuestras bases", por un lado. Por el otro, que "para nosotros son carpetas distintas, y que queremos blindar la Mesa del ruido del día a día, para que salga algo bueno de ahí, de verdad". 

¿Y lo último? "Que ya han pasado dos años y aún no ha habido una propuesta concreta del Gobierno de España. Ahora ya hace falta algo más que la foto". Ese mensaje final es del propio Junqueras a los suyos, el lunes, en la sede de la soberanía nacional, entre los despachos del PSOE y los del PP.