Ejecutivo vs. Legislativo

Rajoy no inventó los vetos: el PSOE bloqueó 22 leyes de la oposición cuando gobernaba Zapatero

El Gobierno del PP ha vetado 24 iniciativas. Pero la estrategia de Rajoy no es nueva. Zapatero y Felipe González la usaron en el pasado.

Zapatero, en su último debate sobre el Estado de la Nación.

Zapatero, en su último debate sobre el Estado de la Nación. Efe

Los vetos del Gobierno de Mariano Rajoy a algunas iniciativas legislativas de la oposición son parte de la estrategia del PP para sobrevivir a su minoría parlamentaria. Pero no es realmente una novedad inventada por Rajoy. El PSOE ya vetó 22 proposiciones de ley durante el segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero (2008-2011). Incluso cuando Felipe González tenía mayoría absoluta, el PSOE vetó 15 leyes.

En lo que va de legislatura, se han vetado 24 proposiciones de ley de grupos de la oposición y de parlamentos autonómicos. El Gobierno lo ha hecho amparándose en el artículo 134.6 de la Constitución que le permite bloquear iniciativas que alteran los presupuestos en curso, bien por suponer un aumento del gasto o bien por implicar una merma de ingresos. 

El Gobierno planteó un conflicto de competencias el Tribunal Constitucional después de que la Mesa del Congreso levantase dos vetos a sendas iniciativas del PSOE: una para paralizar la Lomce y otra para equiparar las condiciones laborales de los trabajadores de subcontratas. En este caso, todos los grupos, a excepción del PP, entendieron que las iniciativas no afectaban a los Presupuestos.

Oposición a los vetos

El PSOE ha hecho de los vetos uno de los ejes de su labor de oposición con el que no sólo critica habitualmente al PP sino también a Ciudadanos. Pero en el pasado, el PSOE usó esta prerrogativa constitucional con frecuencia. En la segunda legislatura de Rodríguez Zapatero, el PSOE vetó 22 iniciativas, 15 del PP y siete de otros grupos de la Cámara.

El Gobierno socialista vetó, por ejemplo, medidas como la aplicación de un IVA reducido a residencias de mayores o discapacitados, la recuperación de los incentivos fiscales a la compra de turismos, una modificación para permitir a Pymes y autónomos no tributar por el IVA de facturas no cobradas o el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones para el año 2011.

El PSOE utilizó entonces el mismo argumento que usa ahora el Gobierno de Rajoy: el impacto económico en el Presupuesto. Rodríguez Zapatero tenía 169 escaños en 2008 y en la recta final de su mandato comenzó el profundo declive de la economía española.

El otro presidente socialista de la democracia, Felipe González, también usó los vetos. Lo hizo en su primera legislatura (1982-1986), en la que gozaba de una amplia mayoría absoluta. El Gobierno de González vetó 15 leyes, entre ellas varias relativas a pensiones y una de la minoría catalana sobre la devolución del patrimonio confiscado a cooperativas y centros culturales al término de la guerra civil.

El Congreso, contra el veto "absoluto"

El Congreso va a presentar en los próximos días sus alegaciones al conflicto de competencias planteado por el Ejecutivo de Rajoy ante el Tribunal Constitucional. El documento argumenta que esa capacidad de veto "debería configurarse en términos excepcionales y, por ello, restrictivos, pues su uso tiene un efecto impeditivo absoluto de la iniciativa legislativa".

En su escrito, las Cortes recuerdan que el bloqueo "invierte en cierto modo la jerarquía" porque permite una potestad legislativa limitada. "La actual redacción del artículo 134.6 de la Constitución no debe permitir al Gobierno un poder incondicionado de oponerse a la tramitación de proposiciones de ley o enmiendas que supongan aumento de los créditos o disminución de los ingresos presupuestarios", dice el Congreso en sus alegaciones.

A su juicio, la capacidad de veto del Gobierno no puede ser "absoluta" porque sería incompatible con el sistema de atribución de competencias. En ese caso, dice, la capacidad legislativa quedaría en manos del Poder Ejecutivo, "lo que supone la mayor contradicción con los poderes del Congreso y del Senado".

En la efímera pasada legislatura, tras las elecciones del 20-Del Congreso ya llevó al Gobierno al Constitucional por su negativa a someterse al control parlamentario.